CARTELERA

muy pronto... COBERTURA EXCLUSIVA DESDE EL SANTUARIO DE SAN NICOLÁS

domingo, 10 de septiembre de 2017

VÍDEO TRANSMITIDO EN VIVO Y DIRECTO DESDE COLOMBIA 

10.09.2017 
DESPEDIDA DEL PAPA EN DIRECTO













CLIC EN EL LINK

El amor lo puede todo

San Pedro Claver,
el Amor y el ejercicio de los Derechos Humanos.



Con motivo de la visita del Santo Padre al Monasterio de San Pedro Claver en Cartagena de Indias durante su viaje a Colombia, celebramos la memoria litúrgica del santo español, que la Iglesia conmemora el día 9 de septiembre.


Nacido cerca de Barcelona, entró muy joven en el colegio de los jesuitas. En la universidad dirigida por éstos en la capital catalana, termina sus estudios de humanismo, pronunciando sus primeros votos en 1604.

Entre 1605 y 1608, estudia filosofía en Palma de Mallorca, donde conoce a Alfonso Rodríguez, un mercader segoviano, que habiendo perdido a toda su familia, se dedica con toda humildad a servir de “demandadero” en el colegio de los jesuitas. Con el tiempo, su pequeña portería, se convierte en otra “aula” más del centro y él en un maestro de espiritualidad, consultado por muchos y sobre todo por un joven alumno: Pedro Claver, que sale de esta portería, orientado.


Inicia los estudios de teología en Barcelona, y los completa en Cartagena de Indias, en Colombia, dónde es ordenado sacerdote en 1616. Aquí desembarcan miles de esclavos africanos, casi todos jóvenes; pero envejecen y mueren demasiado rápido por la fatiga y los malos tratos, y por el abandono cuando no sirven más.

Para atender esta periferia de la humanidad, la Compañía de Jesús envía a sus misioneros. Uniéndose a ellos, Pedro Claver experimenta el mundo del sufrimiento y de la desesperación. Discierne la voluntad de Dios, que el portero de Mallorca le había enseñado a buscar: Dios quiere que sirva a los esclavos, con todas sus fuerzas, todos los días de su vida.

Papa Francisco hablaba así sobre San Pedro Claver en su misa matutina de Santa marta el 9 de septiembre de 2016: “Hoy , es la memoria de San Pedro Claver, un misionero que marchó a tierras lejanas a anunciar el Evangelio. Tal vez pensaba que su futuro era predicar. En su futuro el Señor le pidió estar cerca, junto a los descartados de ese tiempo, los esclavos, los negros que llegaban allí desde Africa para ser vendidos. Pero no salió a dar un paseo diciendo que evangelizaba, no redujo la evangelización a un funcionalismo y tampoco a un proselitismo. Anunció a Jesuscristo con los gestos, hablando a los esclavos, viviendo con ellos, viviendo como ellos”.


El Padre Pedro se esfuerza por despertar en cada uno el sentido de la dignidad, sin el cual no podría hablarles de Dios y de su amor. Se hace entender con su modo de vivir, que es el mismo de los esclavos más desafortunados; basta mirarlo, para sentir confianza, creer en él, tener fe en su persona. Tiene el don de la lectura de las almas. Sólo con mirarlo, se comprende y se comparte la devoción que predica por Cristo sufriente.

Enferma, tal vez de peste. Sobrevive pero no le quedan fuerzas, dejándose de la misma manera que lo hacían los viejos esclavos. Se entrega a la Voluntad de Dios en las más difíciles condiciones.

Muere a los 74 años y es canonizado en 1888 junto con Alfonso Rodríguez, el hermano demandadero de Mallorca.


San Pedro Claver es un modelo de entrega cristiana, del amor y del ejercicio de los derechos humanos, de los que se le declaró «defensor» en 1985. ​ Se le honra como patrono de los esclavos, y desde 1896 como patrono de las misiones entre los africanos. Se le considera un ejemplo heroico de lo que debe ser el amor por los más pobres y marginados.

“Pedro Claver es el santo que más me ha impresionado después de la vida de Cristo”, dijo León XIII, con ocasión de la canonización del santo catalán.

(Isabel Cantos para Radio Vaticana)

el Papa en Villavicencio

El Papa Francisco en Villavicencio
Reconciliarse en Dios, 
con los colombianos 
y con la creación. 


2017-09-08 Radio Vaticana



El Papa Francisco en su tercer día de visita apostólica a Colombia, ha celebrado en el terreno de Catama la Santa Misa y beatificación de los Siervos de Dios, el Obispo Jesús Emilio Jaramillo Monsalve y el sacerdote Pedro María Ramírez Ramos, en la memoria litúrgica de la Natividad de la Virgen María.
En su homilía cuyo título fue: “Reconciliarse en Dios, con los colombianos y con la creación”, el Santo Padre iluminó sus palabras afirmando que “María es el primer resplandor que anuncia el final de la noche y, sobre todo, la cercanía del día”, animando a Colombia a dejar atrás un pasado lleno de luces pero también de muchas oscuridades.
El Santo Padre partiendo de la reflexión del Evangelio de la Genealogía de Jesús, con la mirada puesta en la realidad de Colombia dijo: “Este pueblo de Colombia es pueblo de Dios; también aquí podemos hacer genealogías llenas de historias, muchas de amor y de luz; otras de desencuentros, agravios, también de muerte”. Y nuevamente el Papa les animó a dar el primer paso, reflexionando sobre el significado auténtico de la reconciliación: "Reconciliarse es abrir una puerta a todas y a cada una de las personas que han vivido la dramática realidad del conflicto. A vencer la tentación de la venganza, sin esperar que lo hagan los otros”.
Como ejemplo de reconciliación para Colombia el Papa presentó a los dos nuevos beatos, el Obispo Mons. Jesús Emilio Jaramillo Monsalve, Obispo de Arauca, y el sacerdote Pedro María Ramírez Ramos, mártir de Armero, “ellos son expresión de un pueblo que quiere salir del pantano de la violencia y el rencor”.
Finalizó el Papa su homilía reflexionando como “la violencia que hay en el corazón humano, herido por el pecado, también se manifiesta en los síntomas de enfermedad que advertimos en el suelo, en el agua, en el aire y en los seres vivientes” (cf. Carta enc. Laudato si’, 2). De esta manera animó a los colombianos a “decir sí a la reconciliación; -un- sí que incluya también a nuestra naturaleza –dijo- … Nos toca decir sí como María y cantar con ella las «maravillas del Señor» (Juan Carlos Velarde Gonzalez para Radio vaticana)
Texto y audio completo de la Homilia del Papa en Villavicencio: «Reconciliarse en Dios, con los Colombianos y con la creación»:
Viernes, 8 de septiembre de 2017

EL PAPA DE LOS POBRES... SU LLEGADA A COLOMBIA



La acogida en la Nunciatura
Un mundo en el que la vulnerabilidad sea considerada la esencia de lo humano.


La emoción tierna del Papa Francisco al escuchar los testimonios de estos jóvenes fue cierta: “Lina María dijo una cosa muy linda… repetilo Lina, quiero que te escuchen de nuevo”.
Colombia.“Queremos un mundo inteligente, para celebrarnos los unos a los otros, como seres inteligentes, como manifestación de su vida y de la diversidad. Queremos un mundo en el que la vulnerabilidad sea reconocida como esencial en lo humano, que lejos de debilitarnos nos fortalece y dignifica, un lugar de encuentro común que nos humaniza”. Es el mensaje de Lina María al Santo Padre, una  de las jóvenes que le dirigió su saludo en la nunciatura apostólica, la noche del 7 de setiembre.
Tras la multitudinaria Santa Misa votiva por la Paz y la Justicia en el parque del Libertador Bolívar en Bogotá, el Papa Francisco se dirigió a la nunciatura apostólica para cenar en privado y descansar.
También este día grupos de fieles organizados estaban allí para saludar y expresar su afecto al Obispo de Roma. Entre ellos, se encontraba la Corporación Colombiana Transiciones Crecer, una organización de familias con jóvenes, entre los 18 y 25 años de edad, con discapacidad intelectual. También la Fundación Misioneros de la Redención (Fundmir) inspirada en la obra Siervo de Dios Padre Arturo D’Onofrio, quien, en 1970, inspirado en la visita de Pablo VI a Colombia y al ver la miseria de los niños habitantes de la calle, decidió hacer presencia en este País para ofrecer hogares de acogida y escuelas de instrucción para estos “honorables huéspedes”, como solía llamarlos.
Asimismo estuvo presente la Fundación para la Investigación y el Desarrollo de la Educación Especial (Fides), entidad privada que ayuda a las personas en condición de discapacidad cognitiva, organizadora de las Olimpiadas Especiales FIDES - Compensar: Iberoamérica en Colombia, entre otros.
Un coro compuesto por  50 universitarias y bachilleres, que estudian en las Universidades de los Andes, Javeriana, Sabana, Rosario, y en los Colegios Tundama e Iragua, se unieron para cantarle al Santo Padre y no sólo: en preparación a ello, el coro realizó cuatro presentaciones del coro en hospitales, hogares de ancianos, orfanatos, y otros, que fue acompañado instrumentalmente por el grupo “Voz por vos”, integrado por seis jóvenes invidentes, y 10 personas sordomudas que, con su lenguaje de manos, hicieron llegar el mensaje a las personas que sufren esta limitación.
La emoción tierna del Papa Francisco al escuchar los testimonios de estos jóvenes fue cierta: “Lina María dijo una cosa muy linda… repetilo Lina, quiero que te escuchen de nuevo”, alentó el Santo Padre a la joven, y tras entablar un diálogo con los presentes, preguntándoles “quién es el único que no es vulnerable?” añadió: “Somos vulnerables todos y necesitamos que esa vulnerabilidad sea respetada, acariciada, curada en la medida de lo posible y que dé frutos para los demás. Porque la única persona que no es vulnerable es Dios. En alguno se ve, en otros no, pero la es esencia de lo humano es la necesidad de estar sostenidos por Dios, y por eso no se debe descartar a nadie, porque cada uno de nosotros es un tesoro que se ofrece a Dios para que Dios lo haga crecer a su manera”.
Tras agradecerles por su testimonio, el Santo Padre rezó junto a ellos un Avemaría, y les pidió rezar por él, porque él es “muy vulnerable”.

(from Vatican Radio)

viernes, 8 de septiembre de 2017

Gran encuentro para la Reconciliación Nacional

VÍDEO DESDE COLOMBIA 
8/9/17 

Gran encuentro para la Reconciliación Nacional








lamentando de sobremanera el no haber podido transmitir en vivo y directo este evento, por inconvenientes técnicos, se los dejamos en diferido a ustedes ofreciendo nuestras sinceras disculpas. Bendiciones en Cristo y María Ssma.  


EL PAPA EN VIVO Y DIRECTO DESDE COLOMBIA



NO TE PIERDAS AL PAPA EN COLOMBIA ESTAMOS TRANSMITIENDO 
EN VIVO Y DIRECTO 
8/9/17 











https:/argentinacantaycamina.blogspot.com.ar/p/videos-en-vivo.html


martes, 29 de agosto de 2017

Andrea Bocelli interpreta el “Ave María” de Bach en el Vaticano

Cercanía y oración del Papa

Cercanía y oración del Papa 
El Santo Padre ora aluviones en Asia, y saludos a peregrinos del mundo.

(RV).- Al final de rezo de la oración mariana el Obispo de Roma saludó a los fieles y peregrinos presentes. El Papa empezó recordando a las poblaciones de Bangladesh, Nepal e India septentrional, que sufren las consecuencias de grandes aluviones, asegurándoles su cercanía y oración. El Pontífice se refirió a la persecución religiosa de la minoría rohinyá pidiendo para ella ayuda y el establecimiento de plenos derechos.

En sus saludos Francisco mencionó a los fieles y peregrinos romanos y de diferentes partes del mundo. especialmente el Santo Padre se dirigió a los miembros de la Tercera Orden Carmelita así como a numerosos grupos parroquiales de diversas regiones de Italia.




Saludos del Papa al final del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas,

En días pasados, grandes aluviones han azotado Bangladesh, Nepal e India septentrional. Expreso mi cercanía a las poblaciones y rezo por las víctimas y por todos aquellos que sufren por motivo de estas calamidades.

Han llegado noticias tristes de la persecución de las minorías religiosas, de nuestros hermanos rohinyá. Quisiera manifestarles toda mi cercanía, y todos nosotros pidamos al Señor salvarlos y suscitar hombres y mujeres de buena voluntad en su ayuda, que les den plenos derechos. Oremos también por los hermanos rohinyá.

Saludo a todos ustedes, fieles de Roma y peregrinos de Italia y de varios Países: las familias, los grupos parroquiales, las asociaciones.

Saludo especialmente a los miembros de la Tercera Orden Carmelita; a los muchachos de Tombelle, diócesis de Padua, que hace poco han recibido la Confirmación; y al grupo de Lodivecchio que ha recorrido a pie, en peregrinación, la última parte de la Via Francigena.

Deseo a todos un buen domingo y, por favor no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta la vista!

(Vatican Radio)

Videomensaje del Papa

Videomensaje del Papa 
300 años de la coronación de Nuestra Señora de Czestochowa
2017-08-26 Radio Vaticana

(RV). -  Este 26 de agosto celebramos la memoria litúrgica de Nuestra Señora de Czestochowa, en el marco de los 300 años de la coronación del cuadro milagroso (acaecida el 8 de septiembre de 1717), que se encuentra en el Santuario de Jasna Gora.  Con motivo de esta conmemoración se lleva a cabo un jubileo desde el 8 de septiembre del año pasado hasta el 8 del mismo mes de este 2017. Les ofrecemos las palabras del Papa a los peregrinos.

Queridos peregrinos:
saludo a todos con gran afecto, especialmente a ustedes que han recorrido largo camino para llegar hoy, junto con los queridos hermanos Obispos y los sacerdotes, a la capital espiritual del País.
Si Czestochowa está en el corazón de Polonia, significa que Polonia tiene un corazón materno; significa que cada latido de vida se da junto a la Madre de Dios. A Ella  confían ustedes todo: el pasado, el presente, el futuro, las alegrías y las angustias de su vida personal y de aquellas de su amado País. Esto es muy hermoso.
Para mí es muy hermoso recordar haber hecho este camino con ustedes, el año pasado, cuando me puse bajo la mirada de la Madre, cuando puse mis ojos en aquellos de la Virgen, confiando a su corazón lo que estaba en mi corazón y en el de ustedes. Conservo viva y grata la memoria de aquellos momentos, la alegría de haber ido también yo peregrino a celebrar, bajo la mirada de la Madre, los 1050 años del bautismo de Polonia.
Hoy otra ocasión de gracia los reúne en gran número: hace trecientos años el Papa concedió colocar las coronas papales sobre la imagen de la Virgen de Jasna Gora, su Reina. Es un gran honor tener por Madre una Reina, la misma Reina de los Ángeles y de los Santos, que reina gloriosa en el cielo. Pero da aún más alegría el saber tener por Reina a una Madre, amar como una Madre a Aquella que llamamos Señora. La sagrada imagen muestra de hecho que María no es una Reina distante sentada en un trono, sino la Madre que abraza al Hijo y, con Él, a todos nosotros sus hijos. Es una Madre verdadera, con el rostro marcado, una Madre que sufre porque verdaderamente  se lleva al corazón los problemas de nuestra vida. Es una Madre cercana, que jamás nos pierde de vista; es una Madre tierna, que cada día nos lleva de la mano por el camino.
Esto es lo que les deseo experimentar en el solemne Jubileo que están celebrando:  que sea el momento favorable para sentir que ninguno de nosotros es huérfano, en este mundo de orfandad ninguno de nosotros es huérfano, porque cada uno tiene cerca a una Madre, Reina insuperable de ternura. Ella nos conoce y nos acompaña con su estilo típicamente materno: dócil y valiente al mismo tiempo; jamás invasivo y siempre perseverante en el bien; paciente frente al mal y activo en el promover la concordia.
Que la Virgen les dé la gracia de alegrarse juntos, como familia reunida alrededor de la Madre. En este espíritu de comunión eclesial, hecho aún más fuerte por el lazo único que une Polonia al sucesor de Pedro, les imparto de corazón la Bendición Apostólica. Y pido a todos ustedes, por favor, de rezar por mí.
Gracias
( Vatican Radio)

Parolin: el Papa contento por mi visita a Rusia


Parolin: el Papa contento por mi visita a Rusia,

Nuevo clima con Moscú
2017-08-25 Radio Vaticana




(RV).- Un viaje marcado por la construcción de puentes, en un clima renovado de escucha y diálogo. A su regreso de Rusia, el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Pietro Parolin concedió una entrevista exclusiva a los medios de la Secretaría para la Comunicación.

La entrevista la realizó Alessandro Gisotti, que en primer lugar, ante la comprensible gran expectativa sobre este viaje, le preguntó con cuáles sentimientos regresó al Vaticano:

«Creo que el balance de este viaje, es un balance sustancialmente positivo. Por lo que, naturalmente mis sentimientos son sentimientos de gratitud al Señor, por haberme acompañado durante estos días. Pudimos realizar el programa establecido, manteniendo los encuentros previstos. Y tengo que decir que estos encuentros – tanto con las autoridades civiles, con el presidente Putin y con el ministro de exteriores Lavrov, así como con la jerarquía de la Iglesia Ortodoxa, con el Patriarca Kirill y con el Metropolita Hilario – se caracterizaron por un clima de cordialidad, un clima de escucha, un clima de respeto.

Yo diría que han sido encuentros significativos y también encuentros constructivos, me parece que hay que destacar esta definición: han sido encuentros constructivos. Naturalmente también el encuentro con la comunidad católica. Sobre todo gracias a la conversación y al diálogo que tuvimos con los Obispos en la Nunciatura fue posible conocer más de cerca la realidad, la vida, la realidad de la comunidad católica en Rusia. Cuáles son sus alegrías, sus esperanzas, digamos también los desafíos y las dificultades que tiene que afrontar y estas últimas nos fue posible también presentarlas, exponerlas en parte a las autoridades. Por citar una, cito el tema de la restitución de algunas iglesias, que habían sido confiscadas por el régimen comunista, de las que todavía no se ha procedido a su restitución, ante la necesidad de la comunidad católica de tener lugares de culto adecuados.

Por lo que, diría finalmente, que ha sido un viaje útil, ha sido un viaje interesante y ha sido un viaje constructivo».

El Card. Parolin respondió también a la pregunta de si «ya tuvo la oportunidad de hablar con el Santo Padre y si podía compartir lo que se dijeron»:

«Sí, naturalmente, en cuanto regresé conversé con el Santo Padre y le presenté un informe sintético tanto de los contenidos como de los resultados del viaje. Naturalmente le transmití los saludos que me encomendaron en todos los encuentros. Desde el afecto y la cercanía de la comunidad católica a los deferentes saludos de las autoridades. Recuerdo que el presidente Putin – creo que se grabó también en la parte pública del encuentro – ha subrayado precisamente el recuerdo vivo que guarda de sus encuentros con el Papa Francisco, en 2013 y en 2015. Y el saludo fraterno también del Patriarca Kirill.



Naturalmente, el Papa está complacido por estas impresiones, por estos resultados positivos que le transmití. El Papa, como sabemos – lo ha repetido también en esta circunstancia – está muy atento, muy atento a todas las ocasiones de diálogo, que pueda haber, está muy atento a valorizar todas las ocasiones de diálogo que hay y está muy contento cuando se dan pasos adelante en esta dirección».

En la entrevista exclusiva que el Cardenal Secretario de Estado de Su Santidad, Pietro Parolin concedió a los medios de la Secretaría para la Comunicación a su regreso de Rusia, Alessandro Gisotti, le preguntó también cuáles fueron los principales temas que afrontó en el encuentro con el Patriarca Kirill:

«Diría, que fundamentalmente nos detuvimos sobre este nuevo clima, esta nueva atmósfera que reina en las relaciones entre la Iglesia Ortodoxa rusa y la Iglesia católica; este nuevo clima, esta nueva atmósfera que se ha instaurado en los últimos años y que naturalmente ha tenido un momento especialmente significativo y de gran aceleración, también gracias al encuentro en La Habana entre el Patriarca y el Papa, al que luego sucedió este acontecimiento. Verdaderamente, he notado de parte de los interlocutores ortodoxos cómo han quedado impactados por esta experiencia de la visita de las reliquias de San Nicolás de Bari a Moscú y San Petersburgo, en el sentido del gran impacto que causó la fe y la religiosidad del pueblo. Se subrayó también cómo muchos rusos que pertenecen a la tradición ortodoxa, pero que no frecuentan, los que no practican, en esta ocasión se acercaron a la Iglesia. Ha sido verdaderamente un evento grandioso, tanto en lo que se refiere a las dimensiones – se habla de dos millones y medio de fieles, que visitaron las reliquias – como por el impacto de fe y de espiritualidad que este acontecimiento produjo. Luego, pasamos revista a los pasos cumplidos y los que serán, que deberán ser, los pasos futuros.

Me parece que de parte de ellos – así como naturalmente de parte nuestra – no se quieran acabar las potencialidades que esta nueva fase ha abierto, y, naturalmente la colaboración puede darse en varios ámbitos, varios niveles: desde la colaboración cultural – la académica – a la humanitaria…Se insistió mucho sobre este punto, que las dos Iglesias ante tantas situaciones de conflicto que existen en el mundo, pueden ejercer verdaderamente una obra humanitaria incisiva y eficaz.

Se tocaron también – con respeto y al mismo tiempo con franqueza – temas algo espinosos, en las relaciones entre las dos Iglesias; pero, se ha intentado dar – al menos según mi parecer, según lo que percibí – un sentido más bien positivo, es decir explorar caminos compartidos para afrontar y para intentar encaminar soluciones para estos problemas. Y, naturalmente, también estos caminos compartidos, estas propuestas concretas que emergieron deberán ser verificadas y posiblemente implementadas, después de un adecuado discernimiento y profundización».

Entre los temas más sensibles, la cuestión ucraniana es uno de los más delicados, en las relaciones entre la Santa Sede y Rusia. El mismo Card. Parolin visitó Ucrania hace un año. Alessandro Gisotti le preguntó si hay novedades:

«Novedades, por lo menos por ahora, no hay… quizá sea prematuro pensar en alguna novedad. El Señor – esperamos – hará brotar y fructificar las semillas de bien que intentamos sembrar. Pero, como se sabe, la cuestión ucraniana es una de las cuestiones e gran preocupación para la Santa Sede: el Papa se ha pronunciado varias veces sobre el tema… Es obvio que no podía dejar de tratarse este tema, no podía ser olvidado.

Diría, sobre todo, en el sentido de intentar ver y sopesar algunos pasos concretos que se pudieran cumplir hacia una solución duradera y justa del conflicto, dentro de los instrumentos disponibles actualmente, que son prácticamente los Acuerdos alcanzados entre las dos partes.

También es sabido que la Santa Sede ha insistido sobre todo en los aspectos humanitarios a partir de la gran iniciativa del Papa por Ucrania. En este sentido, por ejemplo, uno de los temas es el de la liberación de los prisioneros: éste es uno de los temas de lo ‘humanitario’ que podrían ser realmente importantes para volver a dar un impulso a todo el proceso, también político, para salir de esta situación de estancamiento y hacer avanzar – por ejemplo – también el tema de la tregua, el tema del cese del fuego, el tema de las condiciones de seguridad sobre el territorio, el tema, asimismo, de las condiciones políticas para poder hacer progresos en la solución global.

Esperamos, precisamente, que algo pueda ayudar para caminar en la dirección justa, teniendo en cuenta – cuando hablamos de situaciones, de cuestiones humanitarias – que estamos hablando de la gente y estamos hablando de sufrimiento. Y creo que todos deberían pensar en ello para intentar hacer un esfuerzo más para ir en la dirección justa».

La prensa prestó mucha atención naturalmente a su encuentro en Sochi con Vladimir Putin, Alessandro Gisotti le preguntó al Card. Parolin, cómo fue el coloquio con el presidente ruso:

«Diría que también el coloquio con el presidente Putin entra en la valoración que hice al comienzo: ha sido un encuentro cordial, ha sido un encuentro respetuoso en el que se pudieron afrontar todos los temas que, al menos a nosotros nos preocupaba afrontar, como, por ejemplo, el de Oriente Medio, de la situación en Siria en particular, en este contexto, también el tema de la presencia de los cristianos: sabemos que una de las coincidencias que hay entre Rusia y la Santa Sede es precisamente la atención a la situación de los cristianos, el tema de las persecuciones de los cristianos, que tendemos a ampliar a todos los grupos religiosos – naturalmente – y a todas las minorías, buscando implicar también a los musulmanes, como se hizo, por ejemplo en ese seminario que se desarrolló en Ginebra, el año pasado.

Luego, el tema de Ucrania, del que ya hablamos; el tema de Venezuela: he visto que también la prensa ha publicado algunas declaraciones que se habían hecho en este sentido. También, además de los temas bilaterales, presentamos algunas situaciones de cierta dificultad de la comunidad católica.

Ante todo, intenté decir esto, que era el mensaje que quería transmitir: es decir, que Rusia, por su posición geográfica, por su historia, por su cultura, por su pasado, por su presente, tiene un gran papel para desarrollar en la comunidad internacional, en el mundo. Un gran papel y por lo tanto una responsabilidad particular en relación con la paz: tanto el País, como sus líderes tienen una gran responsabilidad en lo que respecta a la construcción de la paz y deben esforzarse realmente en poner los intereses superiores de la paz por encima de todos los otros intereses».

Por último, además de los encuentros más significativos, Alessandro Gisotti le preguntó al Card. Parolin si quería subrayar algún otro momento o aspecto de su viaje a Rusia:

«Sí, el momento tan bello de la Misa, junto con la comunidad católica. La catedral estaba repleta de gente y fue una sorpresa, porque era un día laboral y no se esperaba que hubiera tanta gente; luego, naturalmente me impacta siempre la fe y la devoción de esta gente: cómo participan en la Misa, con cuánta atención, reverencia, silencio. Y creo que acudieron sobre todo para expresar su cercanía al Papa y el hecho de ser miembros de la Iglesia universal. Por lo que ese fue un momento muy bello.



Otro momento fue la breve visita a las religiosas de la Madre Teresa, que trabajan en Moscú. Pudimos encontrar y saludar a todas las personas que ellas asisten, allí también manifestaron un gran afecto para el Papa.

Y luego, la última cosa que quisiera recordar: me impactó mucho la visita que realizamos una tarde a la Catedral del Cristo Salvador, la catedral ortodoxa de Moscú; catedral que había sido hecha saltar por los aires durante el régimen comunista. Por lo que fue también un momento para recordar esta historia tan dolorosa de esa época en la que se quería desarraigar completamente la fe del corazón de los creyentes y eliminar todo signo de la presencia de Dios y de la Iglesia en aquella Tierra. Cosa que no se logró, porque Dios es más grande que los proyectos de los hombres».

(Vatican Radio)

viernes, 25 de agosto de 2017

SANTO ROSARIO DIRECTO DEL SANTUARIO DE SAN NICOLÁS

Rezo del Santo Rosario en el Santuario Diocesano María del Rosario de San Nicolás.

Posted by Obispado San Nicolás de los Arroyos on viernes, 25 de agosto de 2017

jueves, 24 de agosto de 2017

El Papa en la catequesis:



El Papa en la catequesis:
La muerte y el odio no tienen la última palabra.




En el penúltimo miércoles del mes de agosto de 2017 el Papa Francisco impartió su catequesis en el Aula Pablo VI del Vaticano. Prosiguiendo el ciclo sobre la esperanza cristiana, se centró en la novedad que ella nos trae, a partir del mensaje de Dios en el libro del apocalipsis cuando dice «yo hago nuevas todas las cosas».

El nuestro es el Dios de la novedad y de las sorpresas

Nuestro Dios es un Dios que crea novedad, dijo el Papa, es un Dios de sorpresas y no es cristiano que nosotros caminemos con la mirada baja como si no hubiera un horizonte. Dios no ha querido nuestras vidas “por error” obligándose a sí mismo a nosotros y a difíciles noches de angustia, sino que nos ha creado porque nos quiere felices, aseguró.

“En la catequesis de hoy hemos considerado cómo la esperanza cristiana está abierta a la novedad más grande, porque está abierta a Dios que sabe crear siempre cosas nuevas y sorprendentes en nuestra vida y en la historia. La Biblia nos muestra que el camino del creyente tiene una meta y un sentido. Es la Jerusalén del Cielo, donde Dos nos espera lleno de ternura para enjugar nuestras lágrimas y darnos descanso en nuestras luchas y fatigas”.

Dios nos espera, ésa es la esperanza de los cristianos

Ser cristianos, explicó también el Santo Padre, implica una perspectiva nueva, es decir, una mirada llena de esperanza. Ante tantas calamidades en el mundo que se leen en las páginas de los periódicos y a las cuales corremos el riesgo de habituarnos, se puede pensar que la vida no tiene sentido, pero los cristianos no creemos eso, creemos que en el horizonte del hombre hay un sol que ilumina siempre: somos gente más de primavera que de otoño.

“Frente a tanto sufrimiento en el mundo, a tantos niños que sufren por la guerra, al llanto de las madres, a los sueños rotos de tantos jóvenes, a las penurias de tantos refugiados, la esperanza cristiana nos asegura que tenemos un Padre que llora y se apiada de sus hijos, que nos espera para consolarnos, porque conoce nuestros sufrimientos y ha preparado para nosotros un futuro distinto”.

Dios, que llora con nosotros lágrimas de piedad, nos tiene preparado un futuro diferente

Jesús, nuestra salvación, es la gracia más grande de la vida. Él nos espera en el final pero ya nos consuela en el camino, mientras nos conduce a Dios, expresó Francisco. Entonces, será bello descubrir que nada fue desperdiciado: ni una sonrisa, ni una lágrima. Por cuán larga nos haya parecido nuestra vida, nos parecerá haber vivido en un soplo.

“La esperanza nos lleva a creer con firmeza que la muerte y el odio no tienen la última palabra sobre la vida humana. Que el mal al final será eliminado como la cizaña del campo. Y, sobre todo, nos da a Jesucristo que nos acompaña y consuela en nuestro camino”.

"Me gustaría preguntarles, ¿nuestra alma está en la primavera o en otoño?"

Ya casi en el final de la catequesis en italiano, el pontífice recordó que los cristianos "creemos y sabemos que la muerte y el odio no son las últimas palabras pronunciadas sobre la parábola de la existencia humana". Ser cristianos - dijo- significa tener la mirada llena de esperanza hasta el día en que todo se cumplirá, hasta el instante en el que Dios pronunciará su última palabra de bendición «¡Yo hago nuevas todas las cosas!».

(Radio Vaticano)

Rosa de Lima, primera santa de América

Rosa de Lima,

Primera santa de América

El 23 de agosto la Iglesia celebra la memoria litúrgica de Santa Rosa de Lima, y también el 30 de agosto en algunos países latinoamericanos como Perú y Argentina, como concesión especial de la Santa Sede.
Bautizada como Isabel Flores de Oliva, en la confirmación que recibió de Santo Toribio de Mogrovejo, tomó el nombre de Rosa, apelativo que sus familiares empleaban por su belleza y por una visión que tuvo su madre, en la que el rostro de la niña se convirtió en una rosa. Ya desde su infancia se había manifestado en ella una fe llena de determinación femenina. Constantes mortificaciones y sacrificios formaban parte de su preparación cotidiana. Su fe le exigía toda entrega de si, en cuerpo y alma. Pronto destacaría por su abnegación hacia los más desprotegidos y por sus extraordinarios dones místicos.

En la adolescencia, Santa Rosa se sintió atraída por el modelo de la dominica Santa Catalina de Siena. Tras mucha insistencia, los padres le permitieron seguir su vida espiritual. Tomó el hábito de terciaria dominica en la iglesia limeña de Santo Domingo. Y adoptó la denominación religiosa de Rosa de Santa María.

No llegó nunca a entrar en el convento, pero pudo desarrollar toda su santidad dentro de la casa familiar. Se recogía a orar y a hacer penitencia en una pequeña celda construida en el jardín, por la que además pasaban numerosos devotos atraídos por su caridad, el buen consejo y los milagros que se le atribuían.

La tradición cuenta que, en la iglesia de Santo Domingo vio a Jesús, y éste le pidió que fuera su esposa y así se consagró en una ceremonia simbólica. Pocos meses después, Rosita de Santa María cayó gravemente enferma. Murió el 24 de agosto de 1617, tenía 31 años.

El proceso que condujo a la beatificación y canonización de Santa Rosa de Lima empezó casi de inmediato. El Papa Clemente IX la beatificó en 1668, y un año después la declaró patrona de Lima y de Perú. Su sucesor, Clemente X, la canonizó en 1671; un año antes la había declarado además patrona de América, Filipinas y las Indias Orientales. Santa Rosa fue la primera mujer canonizada en América
.

(Radio Vaticano)

El Card. Parolin en Moscú:

El Card. Parolin en Moscú: 
“Que prevalga el bien común, la justicia y el derecho internacional”.

“Es esta una ocasión propicia para verificar, revisar y consolidar nuestras relaciones bilaterales”, con estas palabras el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado Vaticano inició esta mañana los coloquios con el Ministro del Exterior Ruso, Serguéi Lavrov, en el segundo día de su viaje a Moscú. Entre los temas tratados por los representantes diplomáticos resaltaron: “La cercanía de visiones entre Rusia y el Vaticano en relación con temas como la lucha contra el terrorismo, la paz, la justicia y la familia. Además se vio la necesidad de trabajar en las relaciones entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa rusa, y multiplicar los esfuerzos de cooperación para las emergencias globales, empezando por los dramas que viven los cristianos en África y en Oriente Medio, asimismo de las crisis en Ucrania y Venezuela”.
La visita: una oportunidad única para consolidar las relaciones
El Card. Parolin expresó su agradecimiento a las autoridades por la oportunidad de realizar esta visita que es considerada como única por ambos interlocutores. Los coloquios se desarrollaron en un clima de diálogo denso y rico, que duró más de una hora y media y que prosiguió con la rueda de prensa conjunta después del encuentro. Explicando los contenidos de la conversación, ambos confirmaron que existe sintonía en la búsqueda de «soluciones pacíficas de las crisis» en el mundo y sobre los temas «de la lucha contra el terrorismo, del diálogo interreligioso, del refuerzo de la justicia social y de los valores de la familia».
También, los diplomáticos indicaron que existe la voluntad de superar las cuestiones pendientes. Principalmente la cuestión del diálogo entre las dos Iglesias. «Pensamos – dijo el Ministro ruso – que es un bien que, paralelamente a los vínculos entre nuestros Estados, se desarrolle también un diálogo entre las dos Iglesias». Recordando con agradecimiento el encuentro de febrero de 2016 en La Habana entre el Papa Francisco y el Patriarca Kirill, que marcó un importante “deshielo”. Este evento, junto con el viaje de las reliquias de San Nicolás a Rusia, «han puesto en marcha una dinámica positiva que se ve, existe la voluntad por parte de todos de continuar el camino y poner otros signos y gestos que puedan consolidar este camino que se ha abierto, de manera más intensa, después de La Habana». Así mismo, el Card. Parolin no dejó de señalar que todavía hay algunas cuestiones que resolver, como los permisos de trabajo para el personal religioso no ruso y la devolución de algunas iglesias, necesarias para el cuidado pastoral de los católicos en el país.
La Santa Sede: que prevalezca el bien común, la justicia y el derecho internacional
En cuanto a las cuestiones internacionales afrontadas, el Secretario de Estado resaltó el deseo de “buscar soluciones justas y duraderas para afrontar los conflictos que afligen, en particular, Oriente Medio y Ucrania. «La Santa Sede está activa para promover iniciativas que pretendan aliviar los sufrimientos de las poblaciones, pero, al mismo tiempo, hace un claro llamado para que prevalezcan el bien común y, principalmente, la justicia, la legalidad, la verdad de los hechos y abstenerse de manipularlos, la incolumidad y las condiciones dignas de las poblaciones civiles». La Santa Sede, afirmó el Card. Parolin, no se identifica con ninguna posición política, y también insistió en que es necesario que todos los actores «se atengan a los grandes principios del derecho internacional, cuyo respeto es indispensable».
Tutela de los cristianos y de la libertad religiosa
Entre los puntos de convergencia, citados por el Secretario de Estado Vaticano, resalta la fuerte preocupación por la situación de los cristianos en algunos países de Oriente Medio y del continente Africano, como también en otras regiones del mundo. Al respecto, la Santa Sede nutre la constante preocupación, afirma el Card. Parolin, para que sea preservada la libertad religiosa en todos los Estados y en cualquier situación política.
Acuerdo político en Venezuela solicitado también por Rusia
Finalmente, durante la conferencia de prensa conjunta con el Ministro del Exterior ruso, el Card. Parolin indicó que «Rusia puede ayudar a superar» la situación de crisis que dura «desde hace demasiado tiempo» en Venezuela, porque «tiene una larga tradición» de vínculos con ese país y «puede favorecer la negociación, que es la única vía que la Santa Sede ve para salir de esa situación». Ambos recordaron que, «hay muchos jugadores externos que pueden ayudar» a que Venezuela salga de la crisis, «llamando a las partes a la pacificación nacional, teniendo en cuenta todos los intereses de la población».
(Radio Vaticano)

Palabras del Papa en la Jornada Mundial de migrantes y refugiados:



Palabras del Papa en la 
Jornada Mundial de migrantes y refugiados:
Acoger, proteger, promover e integrar.


«Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados». Es el título y la exhortación del Mensaje del Papa Francisco para la 104 Jornada Mundial, que la Iglesia universal dedica a los emigrantes y refugiados.

Reiterando la preocupación que manifestó desde el comienzo de su pontificado por la «triste situación de tantos emigrantes y refugiados que huyen de las guerras, de las persecuciones, de los desastres naturales y de la pobreza», el Obispo de Roma afirma que «se trata indudablemente de un ‘signo de los tiempos’» que, desde su visita a Lampedusa, en 2013, ha «intentado leer invocando la luz del Espíritu Santo».

Tras recordar asimismo que en el nuevo Dicasterio que instituyó para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, quiso que una sección especial dirigida temporalmente por él fuera una expresión de la solicitud de la Iglesia hacia los emigrantes, los desplazados, los refugiados y las víctimas de la trata, el Papa Francisco hace hincapié, con el Evangelio de Mateo en que «cada forastero que llama a nuestra puerta es una ocasión de encuentro con Jesucristo, que se identifica con el extranjero acogido o rechazado en cualquier época de la historia (cf. Mt 25,35.43)».

«A cada ser humano que se ve obligado a dejar su patria en busca de un futuro mejor, el Señor lo confía al amor maternal de la Iglesia», escribe el Santo Padre, citando al Papa Pío XII. Y señala que «esta solicitud ha de concretarse en cada etapa de la experiencia migratoria: desde la salida y a lo largo del viaje, desde la llegada hasta el regreso. Es una gran responsabilidad que la Iglesia quiere compartir con todos los creyentes y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que están llamados a responder con generosidad, diligencia, sabiduría y amplitud de miras —cada uno según sus posibilidades— a los numerosos desafíos planteados por las migraciones contemporáneas».

En este contexto, el Papa Francisco reafirma que «nuestra respuesta común se podría articular entorno a cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar».

En el primer verbo, acoger, el Papa escribe que «sería deseable un compromiso concreto para incrementar y simplificar la concesión de visados por motivos humanitarios y por reunificación familiar». Destacando también la necesidad de corredores humanitarios para los refugiados más vulnerables, y advirtiendo que «las expulsiones colectivas y arbitrarias de emigrantes y refugiados no son una solución idónea, sobre todo cuando se realizan hacia países que no pueden garantizar el respeto a la dignidad ni a los derechos fundamentales».


«En nombre de la dignidad fundamental de cada persona – señala también el Papa - es necesario esforzarse para preferir soluciones que sean alternativas a la detención de los que entran en el territorio nacional sin estar autorizados».

En lo que respecta a proteger, el Mensaje del Papa subraya que la protección debe empezar en la propia patria, prosiguiendo asimismo en el país de inmigración. Y dedica una atención especial a los menores, recordando que la Convención internacional sobre los derechos del niño ofrece una base jurídica universal para la protección de los emigrantes menores de edad. El Santo Padre señala también que «la apatridia en la que se encuentran a veces los emigrantes y refugiados puede evitarse fácilmente por medio de «leyes relativas a la nacionalidad conformes con los principios fundamentales del derecho internacional».

Destacando la importancia del tercer verbo, promover, el Papa Francisco escribe que «quiere decir esencialmente trabajar con el fin de que a todos los emigrantes y refugiados, así como a las comunidades que los acogen, se les dé la posibilidad de realizarse como personas en todas las dimensiones que componen la humanidad querida por el Creador». Señalado asimismo que «la dimensión religiosa ha de ser reconocida en su justo valor, garantizando a todos los extranjeros presentes en el territorio la libertad de profesar y practicar su propia fe».

En el último verbo, integrar, el Papa aclara que «la integración no es «una asimilación, que induce a suprimir o a olvidar la propia identidad cultural». Y reiterando el compromiso de la Iglesia, de acuerdo con su tradición pastoral, destaca que para obtener los resultados esperados es imprescindible la contribución de la comunidad política y de la sociedad civil —cada una según sus propias responsabilidades—.

Con la Cumbre de la ONU de 2016, y el compromiso de los Estados de elaborar y aprobar antes de finales de 2018 dos pactos globales (Global Compacts), uno dedicado a los refugiados y otro a los emigrantes, el Papa Francisco recuerda que «los próximos meses representan una oportunidad privilegiada e invita a «compartir este mensaje con todos los agentes políticos y sociales que están implicados —o interesados en participar— en el proceso que conducirá a la aprobación de los dos pactos globales».


Radio Vaticana 

El Papa en el Ángelus:

El Papa en el Ángelus: 
Pidamos a la Virgen una fe fuerte



Una fe fuerte como la de la mujer cananea: fue lo que pidió el Papa Francisco a la Virgen María, en el mediodía del 20 de agosto a la hora del Ángelus.

Como todos los domingos el Santo Padre se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para meditar sobre el Evangelio del día y elevar su oración junto a los fieles presentes en la plaza de san Pedro, a la Madre de Dios.

Tras reflexionar sobre el relato Evangélico de Mateo que presenta el encuentro de Jesús con la mujer cananea, una mujer humilde y pagana, o como dijera el Papa “una extranjera respecto a los judíos” que implora al Maestro que sane a su hija, y ante quien el Señor “se muestra aparentemente distante”, el pontífice resaltó con este episodio la fuerza interior de esta mujer, y con ella, su fe.

Un episodio evangélico, dijo el Papa, que nos ayuda a entender que todos necesitamos crecer en la fe y fortalecer nuestra confianza en Jesús, quien puede ayudarnos a encontrar la vía aun cuando hemos perdido la brújula de nuestro camino.

Para ello, es decir, para crecer en la fe, el Santo Padre Francisco señaló como importante la necesidad de alimentarla día a día “con la escucha atenta de la Palabra de Dios, con la celebración de los Sacramentos, con la oración personal como 'grito' hacia Él, y con actitudes concretas de caridad hacia el prójimo”.

A continuación, el texto y el audio del Papa antes del rezo del Ángelus:


Queridos hermanos y hermanas, buenos días

El Evangelio de hoy (Mt 15,21-28) nos presenta un singular ejemplo de fe en el encuentro de Jesús con una mujer cananea, un extranjera en relación a los judíos. La escena tiene lugar mientras Él está en camino hacia las ciudades de Tiro y Sidón, en el noroeste de Galilea: es allí donde la mujer implora a Jesús que sane a su hija, dice el Evangelio, que «sufre terriblemente por estar endemoniada» (v. 22). El Señor, en un primer momento, parece no escuchar este grito de dolor, tanto, hasta el punto de suscitar la intervención de los discípulos que interceden por ella. La aparente distancia de Jesús no desanima a esta madre, que insiste en su invocación.

La fuerza interior de esta mujer, que permite superar cada obstáculo, va buscada en su amor maternal y en la confianza en que Jesús puede atender su pedido. Y esto me hace pensar en la fuerza de las mujeres. Con su fortaleza son capaces de obtener cosas grandes,¡hemos conocido muchas! Podemos decir que es el amor que mueve la fe y la fe, por su parte, se convierte en el premio del amor. El amor intenso hacia su hija le induce a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten compasión de mí!» (V. 22). Y la fe perseverante en Jesús permite que no se desanime, ni siquiera ante su rechazo inicial; así «la mujer se acercó y, arrodillándose delante de él, le suplicó: ¡Señor, ayúdame!» (V. 25).

Al final, ante tanta perseverancia, Jesús se queda admirado, casi asombrado, por la fe de una mujer pagana. Por lo tanto, Él acepta diciendo: «"¡Mujer, qué grande es tu fe! Que se cumpla lo que quieres". Y desde ese mismo momento quedó sana su hija». (v. 28). Esta humilde mujer es indicada por Jesús como un ejemplo de fe inquebrantable. Su insistencia en el invocar la intervención de Cristo es para nosotros un estímulo a no desanimarnos, a no desesperarnos cuando somos oprimidos por las duras pruebas de la vida. El Señor no se gira hacia otra parte ante nuestras necesidades, y, si a veces parece insensible a los pedidos de ayuda, es para poner a la prueba y fortalecer nuestra fe. Nosotros debemos seguir gritando como esta mujer: "¡Señor, ayúdame! ¡Señor, ayúdame!" Así, con perseverancia y valentía. Es éste el coraje que se necesita en la oración.

Este episodio evangélico nos ayuda a entender que todos necesitamos crecer en la fe y fortalecer nuestra confianza en Jesús. Él puede ayudarnos a encontrar la vía cuando hemos perdido la brújula de nuestro camino; cuando el camino no parece más plano, sino duro y difícil; cuando es agotador ser fiel a nuestros compromisos. Es importante alimentar día a día nuestra fe, con la escucha atenta de la Palabra de Dios, con la celebración de los Sacramentos, con la oración personal como "grito" hacia Él, "¡Señor, ayúdame!" y con actitudes concretas de caridad hacia el prójimo.

Confiémonos en el Espíritu Santo para que él nos ayude a perseverar en la fe. El Espíritu infunde audacia en los corazones de los creyentes; da a nuestra vida y a nuestro testimonio cristiano la fuerza de la convicción y de la persuasión; nos anima a vencer la incredulidad hacia Dios y la indiferencia hacia nuestros hermanos.

Que la Virgen María nos haga cada vez más conscientes de nuestra necesidad del Señor y de su Espíritu; nos obtenga una fe fuerte, llena de amor, y un amor que sepa hacerse súplica, súplica valiente a Dios.

miércoles, 23 de agosto de 2017

El Papa al Sínodo metodista y valdense

El Papa al Sínodo metodista y valdense
“El Buen Pastor nos quiere en camino juntos”

Foto: P. Romeo / Riforma
 Se lleva a cabo desde el domingo 20 hasta el 25 de este mes en la ciudad italiana de Torre Pellice, Turín, el Sínodo anual de las Iglesias metodistas y valdenses. El Papa Francisco les ha enviado una Carta manifestando su personal cercanía y la de la Iglesia Católica. "Conservo vivos en la memoria nuestros recientes encuentros en Turín y en Roma, así como aquellos en Argentina", escribe el Santo Padre. "Estoy  agradecido por los hermosos testimonios que he recibido y por los muchos rostros que no puedo olvidar. Les deseo que estos días de compartir y reflexionar, que se realizan en el 500° aniversario de la Reforma, estén animados por la alegría de colocarse delante del rostro de Cristo: su mirada, que se dirige hacia nosotros, es la fuente de nuestra paz, porque nos hace sentir hijos amados por el Padre y nos hace ver de una forma nueva a los demás, al mundo y a la historia". "La mirada de Jesús – desea el Pontífice - ilumine también nuestras relaciones, para que no sean solo formales y correctas, sino fraternas y vivaces.

 El Buen Pastor nos quiere en camino juntos y su mirada nos abraza ya a todos, discípulos suyos que Él desea ver plenamente unidos. Caminar hacia la unidad plena, con la mirada de esperanza que reconoce la presencia de Dios más fuerte que el mal, es muy importante", enfatiza el Papa. "Lo es especialmente hoy, en un mundo marcado por violencia y miedo, por heridas e indiferencia, donde el egoísmo de afirmarse en perjuicio de los otros opaca la simple belleza de acogerse, compartir y amar. Pero nuestro testimonio cristiano no puede ceder a la lógica del mundo: ¡ayudémonos entre nosotros a elegir y vivir la lógica de Cristo!", se augura Francisco, concluyendo su Carta pidiendo no olvidarse de rezar por él y por todos los hermanos y hermanas.
Radio Vaticano

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