Audiencia a los participantes en el Encuentro Mundial de los Movimiento Populares.


Transmisión en vivo y directo de la Santa Misa del Jubileo de los encarcelados.
  


 Papa Francisco a obispos Franceses
Abran caminos de esperanza y misericordia

(RV).- Ayuden a los conciudadanos franceses a “reforzar la esperanza y a buscar el bien común”: lo escribe el Papa Francisco en un mensaje, firmado por el Secretario de Estado Pietro Parolin, a los participantes en la Plenaria de los obispos franceses, reunidos en estos días en Lourdes.
El Santo Padre recuerda que el país vive en un contexto “aun marcado” por los graves atentados que lo asolaron y en la perspectiva de una importante convocación electoral. Y a pocos días de la clausura del Jubileo de la Misericordia, “pide al Señor que ayude a los obispos a abrir nuevos caminos para que los años venideros estén impregnados de misericordia, para ir al encuentro de cada uno ofreciéndole el amor y la ternura de Dios”.
En el mensaje el Papa recuerda asimismo los 60 años de la “Misión Obrera” e invita a “tener el coraje de llegar a todas las periferias que tienen necesidad del Evangelio”.

Papa Francisco: 

 Éste es el tiempo de la Fraternidad


(RV).- El primer jueves de noviembre, la Sala Clementina del Palacio Apostólico del Vaticano se convirtió – en el contexto del Año Jubilar – en el escenario del encuentro del Santo Padre Francisco con casi doscientos miembros pertenecientes a diversas religiones – cristianos, judíos, musulmanes, budistas e hinduistas, entre otros – todos ellos comprometidos en el ámbito de las obras de caridad y misericordia.
Llamándolos “queridos amigos”, el Papa Bergoglio les dio su cordial bienvenida, manifestando su satisfacción por este encuentro que les permitió reflexionar juntos sobre el tema de la misericordia. Y añadió que este misterio de la misericordia no debe celebrarse sólo con palabras, sino sobre todo, con las obras, con un estilo de vida que sea realmente misericordioso, hecho de amor desinteresado, servicio fraterno y participación sincera.
Estilo que – dijo – la Iglesia desea asumir y al que están llamadas también las demás religiones para ser – especialmente en nuestro tiempo – mensajeras de paz y artífices de comunión, para contrarrestar a quienes alimentan choques, divisiones y cerrazones, puesto que éste es el tiempo de la fraternidad.
De ahí que Francisco haya manifestado la importancia de buscar el encuentro entre nosotros, un encuentro que, sin sincretismos conciliadores, nos haga más abiertos al diálogo, elimine toda forma de cerrazón y desprecio, rechazando cualquier forma de violencia y discriminación, tal como él mismo ha escrito en la Bula de convocación del Jubileo Extraordinario, Misericordiae Vultus, (n. 23), del 11 de abril del año 2015.
Después de destacar que el tema de la misericordia es familiar a numerosas tradiciones religiosas y culturales, donde la compasión y la no-violencia son esenciales; el Pontífice enumeró una serie de actitudes que bien pueden considerarse obras de misericordia corporales y espirituales, aludiendo también al drama del mal.

Sin embargo el Obispo de Roma recordó que la misericordia también se extiende al mundo que nos circunda, a nuestra casa común, que estamos llamados a custodiar y preservar del consumo desenfrenado y voraz. Por esta razón afirmó que es necesario educar a la sobriedad y al respeto, a un modo de vivir más sencillo y ordenado, utilizando los recursos de la creación, con sabiduría y moderación, pensando en la entera humanidad y en las generaciones futuras, y no sólo en los intereses propios.
Antes de despedirse, el Sucesor de Pedro indicó la vía maestra común que resumió con una serie de afirmaciones, comenzando por el hecho de que se condenen de modo claro las actitudes inicuas que profanan el nombre de Dios y contaminan la búsqueda religiosa del hombre.
Que en cambio se favorezcan por doquier el encuentro pacífico entre los creyentes y una real libertad religiosa. En esto nuestra responsabilidad frente a Dios, a la humanidad y al futuro, es grande y requiere todo esfuerzo, sin ninguna simulación. Es una llamada que nos implica, un camino que hay que recorrer juntos por el bien de todos, con esperanza. Que las religiones sean regazos de vida, que lleven la ternura misericordiosa de Dios a la humanidad herida y necesitada; y que sean puertas de esperanza, que ayuden a atravesar los muros levantados por el orgullo y el miedo.

(María Fernanda Bernasconi - RV).



EL PAPAME SIENTO CERCANO A LAS VÍCTIMAS DEL TERREMOTO
(RV).- “Manifiesto mi cercanía, mi oración, mi bendición a toda la gente de Norcia y Valnerina”, con esta palabras el Papa Francisco expresó su cercanía con las poblaciones afectadas por el terremoto en la zona central de Italia. Hablando telefónicamente con el Arzobispo de Spoleto-Norcia, Mons. Renato Boccardo, la tarde del miércoles 2 de noviembre, el Santo Padre manifestó su preocupación por toda la gente de esta región. “He seguido desde Escandinavia – afirmó el Papa – esta ulterior tragedia de tu gente y desde allá he orado por ustedes”. 
Estoy entristecido, dijo el Pontífice, por el patrimonio de fe que se ha perdido; mientras que Mons. Boccardo informó al Papa sobre la situación de las personas que han sido afectadas por los movimientos sísmicos de los últimos días, sobre las dificultades que tienen que afrontar y el miedo de las personas que se han quedado sin casa ni seguridad. Por su parte, el Obispo de Roma alentó al Prelado a acompañar a la gente en estos difíciles momentos. “Se necesita animar a la gente, sostenerla – señaló el Pontífice – para que miren con optimismo el mañana” y los exhortó diciendo: “Estén cerca de la gente, no les hagan perder la esperanza”, la esperanza para continuar viviendo en sus tierras.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

CONMEMORACIÓN DE TODOS LOS SANTOS


(RV).- “La conmemoración de los difuntos tiene un doble sentido: de tristeza, porque nos recuerda a los nuestros que se fueron y nos recuerda también el futuro, la muerte. Pero en esta tristeza traemos flores en signo de esperanza, puedo decir también de fiesta, pero más adelante, no ahora": fueron las palabras del Papa Francisco durante la homilía en el cementerio romano de Prima Porta, en la conmemoración de los Fieles Difuntos.
“Y la tristeza se mezcla con la esperanza – explicó el Pontífice – , es lo que sentimos hoy en esta celebración”. Porque “nosotros también recorreremos este camino, con la flor de la esperanza de la resurrección”. “El primero en recorrer este camino ha sido Jesús – recordó – nosotros recorremos el camino que Él hizo. Él nos ha abierto la puerta de la esperanza, la puerta para entrar al lugar en donde contemplaremos a Dios”.
“Hoy estamos llamados a recordar a todos, también a aquellos que nadie recuerda: las víctimas de las guerras y de las violencias, tantos pequeños del mundo aplastados por el hambre y por la miseria", decía el Papa en el Ángelus del 2 de noviembre de dos años atrás.
Una vez más hoy, Francisco, antes de dirigirse por la tarde al cementerio romano de Prima Porta para celebrar la Santa Misa en conmemoración de todos los Fieles Difuntos, ha invitado a través de un tweet a detenernos “con fe ante las tumbas de nuestros seres queridos, rezando también por los difuntos que nadie recuerda”.
En el día de dolor y de oración para las personas de todo el mundo que recuerdan a sus seres queridos, el Obispo de Roma aseguró también en el 2014 que “el recuerdo de los difuntos, el cuidado de los sepulcros y los sufragios, son testimonio de una confiada esperanza, radicada en la certeza que la muerte no es la última palabra sobre el destino humano, porque el hombre está destinado a una vida sin límites, que tiene su raíz y su cumplimiento en Dios”.
Esta tarde, al finalizar la celebración en el cementerio de Prima Porta, el Santo Padre se dirigirá a las Grutas Vaticanas, donde transcurrirá, de modo privado, un momento de oración por los Sumos Pontífices difuntos.
(MCM-RV)

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.