SAN JOSE DEL ROSARIO BROCHERO 
La Historia del cura gaucho: parte 4
INFORME DE TELENOCHE 

SAN JOSE DEL ROSARIO BROCHERO 
La Historia del cura gaucho: parte 3
INFORME DE TELENOCHE 

SAN JOSE DEL ROSARIO BROCHERO 
La Historia del cura gaucho: parte 2
INFORME DE TELENOCHE 

SAN JOSE DEL ROSARIO BROCHERO 
La Historia del cura gaucho: parte 1
INFORME DE TELENOCHE 

 Monseñor Hugo se pone al frente de la Diócesis de San Nicolás

La oficina de Prensa del Obispado de San Nicolás de los Arroyos difundió el cronograma de la Asunción del nuevo Obispo. La ceremonia dará lugar el 11 de Noviembre de 2016 en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos. Extendemos la invitación a todos para asistir y acompañar a nuestro nuevo pastor. 



CONFERENCIA DE PRENSA 
MONSEÑOR HUGO NORBERTO SANTIAGO OBISPO DESIGNADO DE LA DIÓCESIS DE SAN NICOLÁS

Argentina Canta y Camina Estuvo presente en exclusiva en la conferencia de prensa que el nuevo Obispo Designado por el Papa Francisco dió en el Obispado de San Nicolás.
Monseñor Héctor Sabatino Cardelli, Administrador Diocesano, primer Obispo Emérito fué quien lo presentó en sociedad.

Nació en María Juana, provincia de Santa Fe, el 12 de abril de 1954; ordenado sacerdote el 19 de diciembre de 1985, en la parroquia Santa Juana Franciscana Fremiot de Chantal en María Juana, Santa Fe, por monseñor Héctor Romero, obispo de Rafaela; elegido obispo de Santo Tomé el 5 de diciembre de 2006 por Benedicto XVI; ordenado obispo el 19 de marzo de 2007 en Rafaela, Santa Fe, por Mons. Carlos Maria Franzini, obispo de Rafaela (co- consagrantes: Mons. Jorge Casaretto, obispo de San Isidro y Mons. Francisco Polti, obispo de Santiago del Estero) tomó posesión e inició su ministerio pastoral como cuarto obispo de Santo Tomé el 26 de marzo de 2007. En la Conferencia Episcopal es miembro de la comisión de Ministerios y de Pastoral Penitenciaria. Es licenciado en Teología Espiritual (Pontificio Instituto de Espiritualidad “Teresianum” de los Padres Carmelitas Descalzos, Roma). Su Lema episcopal: “Hágase”.


BIENVENIDO MONSEÑOR HUGO!!! 

GRACIAS POR SU SERVICIO A LA IGLESIA MONSEÑOR CARDELLI!!!

OFRECEREMOS TODO EL APOYO Y ORACIÓN A NUESTROS HERMANOS OBISPOS!!!!!

Jesús los Bendiga y la Virgen del Rosario de San Nicolás los proteja con su manto.


Nuevos Santos canonizados por el Papa Francisco

(RV).- El Papa Francisco pronunció la tradicional fórmula en latín y proclamó siete nuevos Santos para  Iglesia universal: José Sánchez del Río; Manuel González García, José Gabriel del Rosario – ‘el cura Brochero’- ; Salomón Leclerq; Alfonso María Fusco; Luis Pavoni e Isabel de la Santísima Trinidad.
Una abarrotada Plaza de San Pedro vivió con intensa emoción el momento solemne, escuchando las palabras del Papa y respondiendo con un ferviente Amén, sellado por un gran aplauso y aclamando al Señor con el canto del Jubilate Deo:
«En honor de la Santísima e Indivisible Trinidad, para exaltación de la Fe católica y el incremento de la vida cristiana, con la autoridad de Nuestro Señor Jesucristo, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y la Nuestra, después de la debida reflexión y la oración frecuente implorando la asistencia divina, y después de haber oído el parecer de muchos de nuestros hermanos en el episcopado, declaramos y definimos Santos a los Beatos.

Salomón Leclerq
José Sánchez del Río
Manuel González García
Luis Pavoni
Alfonso María Fusco
José Gabriel del Rosario Brochero

e Isabel de la Santísima Trinidad
y los inscribimos en el Libro de los Santos, decretando que en toda la Iglesia ellos  sean venerados entre los Santos. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo».
(CdM – RV foto: ACI PRENSA)

Papa: los nuevos Santos 
vencieron la paz con la oración siguiendo a Jesús
(RV).- José Sánchez del Río, Manuel González García, José Gabriel del Rosario – ‘el cura Brochero’- , Salomón Leclerq, Alfonso María Fusco, Luis Pavoni e Isabel de la Santísima Trinidad alcanzaron la meta de la santidad afianzados «en la promesa de Jesús en el Evangelio: Dios hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche» (cfr. Lc 18,7). Lo dijo el Papa Francisco en su homilía, en la Santa Misa con el rito de canonización de los siete nuevos Santos de la Iglesia universal.
Con las lecturas del XXIX Domingo del Tiempo Ordinario, centradas en la oración, el Obispo de Roma hizo hincapié en que «ellos han alcanzado la meta, han adquirido un corazón generoso fiel, gracias a la oración: han orado con todas sus fuerzas, han luchado y han vencido».
«Es el estilo de vida espiritual que nos pide la Iglesia: no para vencer la guerra sino para vencer la paz», destacó el Papa, recordando que «hay que orar siempre sin desanimarse», (Lc, 18,1) «como Jesús nos enseña también en el Evangelio de hoy».  Ante el cansancio que todos podemos sentir, el Santo Padre recordó que «no estamos solos».
«Somos miembros del Cuerpo de Cristo, la Iglesia, cuyos brazos se levantan al cielo día y noche gracias a la presencia de Cristo resucitado y de su Espíritu Santo. Y sólo en la Iglesia y gracias a la oración de la Iglesia podemos permanecer firmes en la fe y en el testimonio», volvió a reiterar el Santo Padre, poniendo de relieve que «orar no es refugiarse en un mundo ideal, no es evadir a una falsa quietud».
Recordando a los nuevos santos, que «combatieron con la oración la buena batalla de la fe y del amor» y «por ello han permanecido firmes en la fe con el corazón generoso y fiel», el Papa Francisco concluyó su homilía con el anhelo de que, «con su ejemplo y su intercesión, Dios nos conceda también a nosotros ser hombres y mujeres de oración; gritar día y noche a Dios, sin cansarnos; dejar que el Espíritu Santo ore en nosotros, y orar sosteniéndonos unos a otros para permanecer con los brazos levantados, hasta que triunfe la Misericordia Divina».
(CdM – RV)

Papa en el Ángelus: 
El ejemplo de los nuevos santos en los ámbitos de trabajo y servicio.


(RV).- Después de haber canonizado a los 7 nuevos Santos, Papa Francisco a la hora del Ángelus del tercer domingo de octubre, se dirigió a los fieles presentes en la plaza de San Pedro y saludó a los peregrinos llegados desde diferentes países, “Al terminar esta celebración -dijo el Obispo de Roma- deseo saludar cordialmente a todos vosotros, que desde diferentes países habéis venido para rendir homenaje a los nuevos Santos. Un saludo especial va para las delegaciones de Argentina, España, Francia, Italia y México. Que el ejemplo y la intercesión de estos luminosos testimonios sostenga el compromiso de cada uno en los respectivos ámbitos de trabajo y de servicio, por el bien de la Iglesia y de la comunidad civil”.

Francisco recordó que este lunes se celebra la Jornada Mundial contra la pobreza, “Unamos nuestra fuerzas, morales y económicas, para luchar juntos contra la pobreza que degrada, ofende y asesina tantos hermanos y hermanas, poniendo en acto políticas serias para la familia y el trabajo”.

Finalmente pidió afiar a la Virgen María cada una de nuestras intenciones, "sobre todo la paz".

(MZ-RV)(from Vatican Radio)
Viernes de Misericordia en Roma: 
El Papa visita una casa donde auxilian niños en riesgo social
 
(RV).- En el marco del Año de la Misericordia el Santo Padre visitó la tarde de este viernes en Roma un centro de acogida de niños llamado “Villaggio SOS”, donde acuden menores con problemas sociales o familiares. El centro se compone de 5 casas, en cada una de ellas viven más o menos seis niños de 12 años de edad máximo, que son cuidados por una persona conocida como “Mamma SOS”.  Aquí crecen como si fueran una verdadera familia. Les acompañan a la escuela, van a misa, hacen deporte… Los profesionales o voluntarios que les tutelan siguen a cada niño durante diversos años seguidos para crear relaciones humanas estables que les ayuden a ser finalmente autónomos. Además allí también está presentes chicos más grandes que vivieron allí y ahora van a echar una mano en las actividades cotidianas.  
El Papa Francisco de la mano de algunos de los niños y niñas del centro ha conocido la historia del “Villaggio SOS”, ha visto algunos de los lugares donde juegan los chicos a diario, quienes les han enseñado sus juegos y ha merendado con ellos.  
El “Villaggio SOS” sigue el modelo pedagógico y organizativo del primer centro de este tipo fundado en Austria en 1949 por Hermann Gmeiner, un estudiante de medicina austriaco a quien le llegó al corazón la situación en la que vivía centenares de niños sin ninguna relación familiar por la devastación de la guerra.
(Foto: L'Osservatore Romano MZ-RV)
Mensaje del Papa Francisco 
Jornada Mundial de la Alimentación
(RV).- “Sabemos que el mecanismo de la distribución se queda en teoría si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si no se crea una relación adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo”, lo dijo el Papa Francisco en su Mensaje para la Jornada Mundial de la Alimentación 2016, que se celebrará este domingo 16 de octubre.
En su mensaje, el Santo Padre resaltó el tema elegido por la FAO para la presente Jornada: «El clima está cambiando. La alimentación y la agricultura también». Este tema, dijo el Pontífice nos lleva a considerar la dificultad que se suma a la lucha contra el hambre, es decir, la presencia de un fenómeno complejo como el del cambio climático. Por ello, es importante afirma el Sucesor de Pedro, “cuestionarnos sobre nuestra responsabilidad individual y colectiva, sin recurrir a los fáciles sofismas que se esconden tras los datos estadísticos o las previsiones contradictorias” y al mismo tiempo, “sin abandonar el dato científico, que es más necesario que nunca, sino de ir más allá de la simple lectura del fenómeno o de la enumeración de sus múltiples efectos”.
En este sentido, es necesario reconocer, ante todo, agrega el Obispo de Roma, que los diferentes efectos negativos sobre el clima tienen su origen en la conducta diaria de personas, comunidades, pueblos y Estados. “Es necesario intervenir políticamente y, por tanto, tomar las decisiones necesarias, disuadir o fomentar conductas y estilos de vida que beneficien a las nuevas y a las futuras generaciones. Sólo entonces podremos preservar el planeta”.
Este aspecto es fundamental, afirma el Papa, ya que una gran parte de la población mundial vive en zonas rurales en contacto directo con los efectos del cambio climático, y ellos experimentan que, si el clima cambia, también sus vidas cambian. “Su diario acontecer se ve afectado por situaciones difíciles, a veces dramáticas, el futuro es cada vez más incierto y así se abre camino la idea de abandonar casas y afectos”. De la sabiduría de las comunidades rurales – señala el Pontífice – podemos aprender un estilo de vida que nos puede ayudar a defendernos de la lógica del consumo y de la producción a toda costa; lógica que, envuelta en buenas justificaciones, como el aumento de la población, en realidad sólo busca aumentar los beneficios.
Además, precisa el Obispo de Roma, no podemos olvidar que es también el clima el que contribuye a que la movilidad humana sea imparable. “Los datos más recientes nos dicen que cada vez son más los emigrantes climáticos, que pasan a engrosar las filas de esa caravana de los últimos, de los excluidos, de aquellos a los que se les niega tener incluso un papel en la gran familia humana. Un papel que no puede ser otorgado por un Estado o por un estatus, sino que le pertenece a cada ser humano en cuanto persona, con su dignidad y sus derechos”.
Muchas veces, también en cuanto Iglesia Católica – señala el Papa – hemos recordado que los niveles de producción mundial son suficientes para garantizar la alimentación de todos, a condición de que haya una justa distribución. “En efecto, sabemos que el mecanismo de la distribución se queda en teoría si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si siguen dependiendo de la ayuda externa, más o menos condicionada, si no se crea una relación adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo y, no menos importante, si no se elimina el desperdicio y se reducen las pérdidas de alimentos”.
Todos estamos llamados a cooperar en este cambio de rumbo, es la invitación conclusiva del Papa Francisco: los responsables políticos, los productores, los que trabajan en el campo, en la pesca y en los bosques, y todos los ciudadanos. “La voluntad de actuar no puede depender de las ventajas que se puedan obtener, sino que es una exigencia que está unida a las necesidades que surgen en la vida de las personas y de toda la familia humana… con el fin de conseguir que todo el mundo tenga cada día una alimentación suficiente y saludable”.
(Renato Martinez – Radio Vaticano)
completo el mensaje del Papa Francisco


Al Profesor José Graziano da Silva

Director General de la FAO

Muy ilustre Señor:

1. El que la FAO haya querido dedicar la actual Jornada Mundial de la Alimentación al tema «El clima está cambiando. La alimentación y la agricultura también», nos lleva a considerar la dificultad añadida que supone para la lucha contra el hambre la presencia de un fenómeno complejo como el del cambio climático. Con el fin de hacer frente a los retos que la naturaleza plantea al hombre y el hombre a la naturaleza (cf. Enc. Laudato si’, 25), me permito ofrecer algunas reflexiones a la consideración de la FAO, de sus Estados miembros y de todas las personas que participan en su actividad.

¿A qué se debe el cambio climático actual? Tenemos que cuestionarnos sobre nuestra responsabilidad individual y colectiva, sin recurrir a los fáciles sofismas que se esconden tras los datos estadísticos o las previsiones contradictorias. No se trata de abandonar el dato científico, que es más necesario que nunca, sino de ir más allá de la simple lectura del fenómeno o de la enumeración de sus múltiples efectos.

Nuestra condición de personas necesariamente relacionadas y nuestra responsabilidad de custodios de la creación y de su orden, nos obligan a remontarnos a las causas de los cambios que están ocurriendo e ir a su raíz. Hemos de reconocer, ante todo, que los diferentes efectos negativos sobre el clima tienen su origen en la conducta diaria de personas, comunidades, pueblos y Estados. Si somos conscientes de esto, no bastará la simple valoración en términos éticos y morales. Es necesario intervenir políticamente y, por tanto, tomar las decisiones necesarias, disuadir o fomentar conductas y estilos de vida que beneficien a las nuevas y a las futuras generaciones. Sólo entonces podremos preservar el planeta.

Las acciones que hay que realizar han de estar adecuadamente planificadas y no pueden ser el resultado de las emociones o los motivos de un instante. Es importante programarlas. En este cometido, las instituciones, llamadas a trabajar juntas, tienen un papel esencial, ya que las acciones individuales, si bien son necesarias, sólo son eficaces si se integran en una red compuesta de personas, entidades públicas y privadas, estructuras nacionales e internacionales. Esta red, sin embargo, no puede quedar en el anonimato; esta red tiene el nombre de fraternidad y debe actuar en virtud de su solidaridad fundamental.

2. Todas las personas que trabajan en el campo, en la ganadería, en la pesca artesanal, en los bosques, o viven en zonas rurales en contacto directo con los efectos del cambio climático, experimentan que, si el clima cambia, también sus vidas cambian. Su diario acontecer se ve afectado por situaciones difíciles, a veces dramáticas, el futuro es cada vez más incierto y así se abre camino la idea de abandonar casas y afectos. Prevalece una sensación de abandono, de sentirse olvidados por las instituciones, privados de la ayuda que puede aportar la técnica, así como de la justa consideración por parte de todos los que nos beneficiamos de su trabajo.

De la sabiduría de las comunidades rurales podemos aprender un estilo de vida que nos puede ayudar a defendernos de la lógica del consumo y de la producción a toda costa; lógica que, envuelta en buenas justificaciones, como el aumento de la población, en realidad sólo busca aumentar los beneficios. En el sector del que se ocupa la FAO está creciendo el número de los que piensan que son omnipotentes y pueden pasar por alto los ciclos de las estaciones o modificar indebidamente las diferentes especies de animales y plantas, provocando la pérdida de esa variedad que, si existe en la naturaleza, significa que tiene ―y ha de tener― una función. Obtener una calidad que da excelentes resultados en el laboratorio puede ser ventajoso para algunos, pero puede tener efectos desastrosos para otros. Y el principio de precaución no es suficiente, porque muy a menudo se limita a impedir que se haga algo, mientras que lo que se necesita es actuar con equilibrio y honestidad. Seleccionar genéticamente un tipo de planta puede dar resultados impresionantes desde un punto de vista cuantitativo, pero, ¿nos hemos preocupado de las tierras que perderán su capacidad de producir, de los ganaderos que no tendrán pastos para su ganado, y de los recursos hídricos que se volverán inutilizables? Y, sobre todo, ¿nos hemos preguntado si ―y en qué medida― contribuirán a cambiar el clima?

Por tanto, no precaución, sino sabiduría. Esa que los campesinos, los pescadores, los ganaderos conservan en la memoria de las generaciones, y que ahora ven cómo está siendo ridiculizada y olvidada por un modelo de producción que sólo beneficia a pequeños grupos y a una pequeña porción de la población mundial. Recordemos que se trata de un modelo que, con toda su ciencia, consiente que cerca de ochocientos millones de personas todavía pasen hambre.

3. La cuestión se refleja directamente en las emergencias diarias que las instituciones intergubernamentales, como la FAO, están llamadas a afrontar y tratar, conscientes de que el cambio climático no pertenece exclusivamente a la esfera de la meteorología. No podemos olvidar que es también el clima el que contribuye a que la movilidad humana sea imparable. Los datos más recientes nos dicen que cada vez son más los emigrantes climáticos, que pasan a engrosar las filas de esa caravana de los últimos, de los excluidos, de aquellos a los que se les niega tener incluso un papel en la gran familia humana. Un papel que no puede ser otorgado por un Estado o por un estatus, sino que le pertenece a cada ser humano en cuanto persona, con su dignidad y sus derechos.

Ya no basta impresionarse y conmoverse ante quien, en cualquier latitud, pide el pan de cada día. Es necesario decidirse y actuar. Muchas veces, también en cuanto Iglesia Católica, hemos recordado que los niveles de producción mundial son suficientes para garantizar la alimentación de todos, a condición de que haya una justa distribución. Pero, ¿podemos continuar todavía en esta dirección, cuando la lógica del mercado sigue otros caminos, llegando incluso a tratar los productos básicos como una simple mercancía, a usar cada vez más los alimentos para fines distintos al consumo humano, o a destruir alimentos simplemente porque son muchos y se buscan más las ganancias, en vez de atender a las necesidades? En efecto, sabemos que el mecanismo de la distribución se queda en teoría si los hambrientos no tienen un acceso efectivo a los alimentos, si siguen dependiendo de la ayuda externa, más o menos condicionada, si no se crea una relación adecuada entre la necesidad alimenticia y el consumo y, no menos importante, si no se elimina el desperdicio y se reducen las pérdidas de alimentos.

Todos estamos llamados a cooperar en este cambio de rumbo: los responsables políticos, los productores, los que trabajan en el campo, en la pesca y en los bosques, y todos los ciudadanos. Por supuesto, cada uno en sus ámbitos de responsabilidad, pero todos con la misma función de constructores de un orden interno en las Naciones y un orden internacional, que consienta que el desarrollo no sea solo prerrogativa de unos pocos, ni que los bienes de la creación sean patrimonio de los poderosos. Las posibilidades no faltan, y los ejemplos positivos, las buenas prácticas, nos proporcionan experiencias que se pueden seguir, compartir y difundir.

4. La voluntad de actuar no puede depender de las ventajas que se puedan obtener, sino que es una exigencia que está unida a las necesidades que surgen en la vida de las personas y de toda la familia humana. Necesidades materiales y espirituales, pero en cualquier caso reales, que no son el resultado de la decisión de unos pocos, de las modas o de estilos de vida que convierten a la persona en un objeto, a la vida humana en un instrumento, incluso de experimentación, y a la producción de alimentos en un mero negocio económico, al que hay que sacrificar hasta el alimento disponible, cuya finalidad natural es conseguir que todo el mundo tenga cada día una alimentación suficiente y saludable.

Estamos muy cerca de la nueva fase que convocará en Marrakech a los Estados Miembros de la Convención sobre el Cambio Climático para poner en práctica sus compromisos. Creo interpretar el deseo de muchos al pedir que los objetivos recogidos en el Acuerdo de París no queden en bellas palabras, sino que se concreten en decisiones valientes para que la solidaridad no sea sólo una virtud, sino también un modelo operativo en la economía, y que la fraternidad ya no sea una simple aspiración, sino un criterio de gobernabilidad nacional e internacional.

Estas son, Señor Director General, algunas reflexiones que quisiera hacerle llegar en este momento en el que se avecinan preocupaciones, agitaciones y tensiones causadas también por la cuestión del clima, que está cada vez más presente en nuestra vida cotidiana y que grava, ante todo, sobre las condiciones de vida de muchos de nuestros hermanos y hermanas más vulnerables y marginados. Que el Todopoderoso bendiga sus esfuerzos al servicio de toda la humanidad.

Vaticano, 14 de octubre de 2016


CANONIZACIÓN DEL BEATO CURA BROCHERO

¡¡¡¡¡¡VIVA SAN BROCHERO!!!!!!!
Primer Santo Argentino














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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.