el Papa a las Fuerzas Armadas y de Policía
“¡Sean constructores de puentes y sembradores de paz!”
Reconciliación: sobre este aspecto reflexionó el Santo Padre Francisco en la audiencia jubilar de este primaveral sábado 30 de abril. En una soleada plaza de San Pedro repleta de fieles, el Papa habló de la misericordia de Dios que se hace sentir “de generación en generación” e hizo hincapié en que lejos de Dios no tenemos más una meta y nos volvemos peregrinos “errantes”. “¡Dejémonos reconciliar con Dios!” dijo el Papa repitiendo las palabras de apóstol Pablo”. “Este Jubileo de la Misericordia es un tiempo de reconciliación para todos”. “Aceptemos la invitación a dejarnos reconciliar con Dios”.
Después de su reflexión, el Papa saludó, como de costumbre, a los peregrinos llegados de tantas partes del mundo. E inició dirigiendo un particular saludo a los participantes del Jubileo de las Fuerzas Armadas y de Policía, llegados a Roma en ocasión del Jubileo Extraordinario de la Misericordia.
“Las fuerzas del orden, les dijo, tienen la misión de garantizar una ambiente seguro para que todo ciudadano pueda vivir en paz y serenidad”. “¡Sean instrumentos de reconciliación, constructores de puentes y sembradores de paz!” en los diversos ámbitos en donde obran, los invitó el Santo Padre. “Ustedes están llamados no sólo a prevenir, gestionar o poner fin a conflictos, sino también a contribuir en la construcción de un orden fundado en la verdad, la justicia, el amor y la libertad”, – prosiguió citando la Encíclica Pacem in terris de San Juan XXIII.
Constatando que la paz “no es empresa fácil” Francisco los exhortó a no desalentarse, a continuar su camino de fe y a abrir los “corazones a Dios Padre misericordioso que no se cansa nunca de perdonarnos”.
El Santo Padre saludó después a los peregrinos de diversas lenguas, siempre con particular dedicación a los representantes de las Fuerzas Armadas y de Policía llegados a Roma en ocasión de su peregrinación jubilar.
Sean “artesanos de reconciliación, constructores de puentes y sembradores de paz” invitó el Pontífice a los peregrinos de lengua francesa.
“Renueven su compromiso, -insistió el Papa a los peregrinos de lengua portuguesa- para que sus comunidades se transformen siempre más en lugares acogedores, donde se tiene experiencia de la misericordia y del perdón de Dios”.
“Sean portadores de reconciliación” dijo luego a los peregrinos de lengua polaca” y dirigió un especial y cordial saludo a los seminaristas presentes, con la invitación a proseguir “un camino de fe” y a “abrir sus corazones a la misericordia del Señor”. “¡De frente a los desafíos de cada día, resplandezca vuestro testimonio sobre el amor de Cristo!”.
A los peregrinos de lengua árabe, en particular a aquellos de Oriente Medio, Francisco los invitó a dejarse “reconciliar con Dios, permitámosle perdonarnos, con confianza, porque Dios es más grande de nuestro corazón”.
“Vuélvanse, sobre todo, instrumentos de misericordia y de acogida hacia las personas más débiles”, dijo el Obispo de Roma a los peregrinos de lengua italiana.
Y tras saludar a los numerosos grupos parroquiales y asociaciones, saludó finalmente a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados y les dijo:
“A cada uno de ustedes llegue mi aliento a seguir a Cristo: los confío a todos a la maternal protección de la Virgen María”.
El cardenal Sandri recuerda los dramas de Siria
Lágrimas de impotencia.


A causa de los sufrimientos de los hermanos en Siria, Irak, Oriente Medio y Cuerno de África, del drama de los desplazados en Ucrania, pero también con motivo de las prioridades del propio interés en Europa, del corazón del hombre «brotan lágrimas de impotencia, que pedimos al Señor que las seque, donándonos el consuelo y la esperanza», como se hará en la vigilia presidida por el Papa Francisco, el jueves 5 de mayo en la basílica vaticana. Lo puso de relieve el cardenal Leonardo Sandri, prefecto de la Congregación para las Iglesias orientales, al presidir, el viernes 29 de abril, por la tarde, la concelebración eucarística en la fiesta litúrgica de santa Catalina de Siena, patrona de Italia y de Europa, en la basílica de Santa María «sopra Minerva».

Ante un panorama internacional en zonas dramático, el purpurado invitó a elevar la mirada junto con Catalina, porque «no podemos permitir a las tinieblas evocadas tener la última palabra sobre nosotros y sobre el mundo». En efecto, más grande es el misterio de la misericordia. De aquí la invitación a invocarla y suplicarla.

Desde mayo una revista a todo color con del’Osservatore Romano
«Mujeres Iglesia Mundo» se renueva
Cuarenta páginas a todo color en formato revista. A partir del número de mayo, que se adjuntará gratuitamente al diario en italiano del 2-3 de mayo, cambia la edición mensual deL’Osservatore Romano. Al inicio del quinto año «Mujeres Iglesia Mundo» se renueva en la forma y en la esencia. Una revista práctica, con mayor espacio para textos, imágenes y fotos, para responder a la necesidad cada vez más oída de tantas mujeres, no sólo católicas, de compartir, reflexionar y hacer escuchar su propia voz.
A las conocidas profundizaciones sobre las principales cuestiones relacionadas con el papel de las mujeres en la Iglesia se suman dos nuevas secciones, a cargo de las hermanas del monasterio de Bose: una sobre el arte matizada con la sensibilidad y la expresividad femenina y otra sobre la Biblia.
Como en 2012, el número de mayo está dedicado totalmente a la Visitación: un misterio —escribe en el editorial Lucetta Scaraffia, coordinadora de la publicación mensual— que representa «el icono de nuestro proyecto: mujeres que conducen a la luz, al conocimiento del mundo, lo que otras mujeres tienen para decir o que en el pasado han dicho o escrito, que hacen o que han hecho».
En este número Catherine Aubin entrevista a las Hermanitas de Jesús de la fraternidad romana de «Tre Fontane», además de los artículos de Elisabeth Parmentier, Rosanna Virgili, Giulia Galeotti, Antonella Lumini, Dario Fertilio, Debora Tonelli y Martina Corgnati.i.

Homilía del Papa:
Seguir a Cristo en la Luz


(RV).- Un cristiano no debe andar entre tinieblas, porque allí no está la verdad de Dios, pero si cae, puede contar con el perdón y la dulzura de Dios, que lo devuelve a la vida de la Luz. Lo reiteró el Papa Francisco, en su homilía, en la Santa Misa matutina, que celebró en la Capilla de la Casa de Santa Marta, reflexionando sobre la primera Carta de San Juan: «La noticia que hemos oído de Jesucristo y que les anunciamos es ésta: Dios es luz y en Él no hay tinieblas» (1, 5).

Haciendo hincapié en las palabras del Apóstol - que con cariño, como si fuera un abuelo que escribe a sus jóvenes nietos - pone a los creyentes ante la seria responsabilidad de no tener una doble vida:«luz de fachada y tinieblas en el corazón», el Papa subrayó, con la misma lectura, que «si decimos que no hemos pecado, hacemos pasar a Dios por mentiroso». Y recordó la eterna lucha del hombre contra el pecado y la búsqueda de la gracia:

«Si dices que estás en comunión con el Señor, entonces camina en la luz. ¡Pero, una doble vida no!¡Eso no! Esa mentira que estamos tan acostumbrados a ver, e incluso a caer en ella ¿no? Decir una cosa y hacer otra ¿no? Siempre la tentación… Nosotros sabemos de dónde viene la mentira: en la Biblia, Jesús llama al diablo ‘el padre de la mentira’, el mentiroso. Y por ello, con tanta dulzura, con tanta mansedumbre, este abuelo le dice a la Iglesia ‘adolescente’: ‘¡No seas mentirosa!’ Tú estás en comunión con Dios, camina en la luz. Haz obras de luz, no decir una cosa y hacer otra, no tener una doble vida y todo eso».
Con la Carta de San Juan, resuena de forma especial la dulzura del Evangelio del día, destacó el Santo Padre, evocando las palabras de Jesús, que define ‘suave’ su yugo y ‘liviana’ su carga y promete ‘alivio’ a los que están afligidos y agobiados. Del mismo modo, la llamada de Juan es la de no pecar, pero si alguien lo ha hecho, que no se desaliente:
«Tenemos un Paráclito, una palabra, un abogado, un defensor ante el Padre: es Jesucristo, el Justo. Él nos justifica, Él nos da la gracia. A uno le dan ganas de decirle a este abuelo que nos aconseja así: ‘Pero ¿no es tan feo tener pecados?’ ¡Claro, el pecado es feo! Pero si has pecado, ¡mira que te esperan para perdonarte! ¡Siempre! Porque Él – el Señor – es más grande que nuestros pecados».
«Ésta es la misericordia de Dios, es la grandeza de Dios. Sabe que somos ‘nada’, que sólo de Él mana la fortaleza, y por ello nos espera siempre, dijo una vez más el Papa:
«Caminemos en la luz, porque Dios es Luz. No vayamos con un pie en la luz y el otro en las tinieblas. No hay que ser mentirosos. Y, otra cosa: todos hemos pecado. Nadie puede decir: ‘Éste es un pecador, ésta es una pecadora. Yo, gracias a Dios, soy justo’. No, sólo uno es Justo, Aquel que ha pagado por nosotros. Y si alguien peca, Él nos espera, nos perdona, porque es misericordioso y sabe muy bien de qué somos plasmados y recuerda que somos polvo. Que la alegría que nos da esta lectura nos lleve adelante en la sencillez y en la transparencia de la vida cristiana, sobre todo cuando nos dirigimos al Señor, con la verdad».


No a la indiferencia ante las enfermedades raras: 

el Papa a la Conferencia Internacional sobre medicina regenerativa


2016-04-29 Radio Vaticana
(RV).- Sensibilización, investigación y acceso a la curación: son los tres aspectos focalizados por el Papa Francisco en el discurso que dirigió en la mañana de este viernes 29 de abril, a los 700 participantes de la Conferencia Internacional dedicada a la medicina regenerativa, en programa en el Vaticano del 28 al 30 de abril, con un tema principal: la curación de las enfermedades raras.
En su discurso a los presentes el Pontífice destacó la profesionalidad aplicada en la búsqueda de posibles terapias y el complejo problema del acceso a curación de las personas afectadas por estas enfermedades raras, a quienes “a menudo no se da la justa atención porque no se ve un retorno económico en las inversiones que se realizan a su favor”.
Tras subrayar que el encuentro “asume un valor aún más significativo en el horizonte del Jubileo de la misericordia” Francisco constató que este proyecto es “motivo de esperanza” porque “ve involucradas personas e instituciones de diversas culturas, sociedades y religiones, acomunadas por una marcada sensibilidad hacia las personas enfermas”.
El Obispo de Roma se detuvo entonces brevemente en tres aspectos del compromiso emprendido por el Pontificio Consejo de la Cultura junto a la Fundación Vaticana Ciencia y Fe – STOQ  y la Fundación Steam for Life:
En primer lugar la sensibilización, “de fundamental importancia para promover en la sociedad el crecimiento del nivel de empatía – aseguró – para que nadie permanezca indiferente  ante la invocación de ayuda del prójimo” y se responda con “diligencia a estas personas”.
La segunda palabra: investigación. Con dos acepciones inseparables: la educación y la investigación científica propiamente dicha. Y en este sentido el Papa destacó la urgencia educativa “que garantice una adecuada formación humana, asegurando el máximo nivel profesional” así como la investigación, que  necesita de una constante atención a las cuestiones morales para ser instrumento de tutela de la vida y de la dignidad de la persona humana”.
La tercera expresión: “asegurar el acceso a la curación” porque – insistió el Papa – “hay que oponerse a una economía de la exclusión y de la inequidad que siembra víctimas cuando el mecanismo de la ganancia prevalece sobre el valor de la vida humana. Esta es la razón por la cual – explicó –  es necesario contraponer la globalización de la empatía a la globalización de la indiferencia”. Por esto – puntualizó el Obispo de Roma – estamos llamados a hacer conocer el problema de las enfermedades raras a nivel mundial, a invertir en una formación más adecuada e incrementar los recursos para la investigación, a promover la adaptación legislativa y el cambio del paradigma económico, para que sea privilegiada la persona humana ”.
Finalmente, el aliento del Santo Padre a “cultivar estos valores” para ser, en este Año Jubilar, “cooperadores cualificados y generosos de la misericordia del Padre”.

Catequesis del Papa: 

La compasión misericordia de Dios
2016-04-27 Radio Vaticana


(RV).- La parábola del buen samaritano ha sido el centro de la catequesis del Papa Francisco en la última audiencia general de este mes de abril.
“En los gestos concretos de misericordia del buen samaritano reconocemos el modo de actuar de Dios, que se ha revelado en la historia por medio de acciones marcadas por la compasión. Él no ignora nuestros dolores y sabe cuánto necesitamos de su ayuda y consuelo, se hace cercano y no nos abandona nunca”, explicó el Obispo de Roma.
Con la parábola del buen samaritano Jesús “nos enseña que para heredar la vida eterna tenemos que amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos” ya que “no es automático que quien frecuenta la casa de Dios y conoce su misericordia sepa amar al prójimo”.
“El amor cristiano es un amor comprometido que se hace concreto en la vida”, dijo el Pontífice quien agregó que “el verdadero amor tampoco hace distinciones entre personas, sino que ve a todos como prójimos que necesitan de nuestra ayuda y cercanía”.
Al finalizar, el Papa aseguró que “si queremos heredar la vida eterna, no podemos ignorar elsufrimiento de los hombres, si lo hiciéramos estaríamos ignorando a Dios” e invitó a acoger “la llamada de Jesús a ser buenos samaritanos y a hacernos siervos los unos de los otros, como Él nos ha enseñado”.

(Mercedes De La Torre – Radio Vaticano)


“El criterio apostólico”

Reforma de los medios de comunicación del Vaticano
(RV).- “Anunciar el Evangelio, valorizar los recursos humanos, optimizar los costos, los nuevos procesos de producción y repensar la comunicación”. Son algunos de los puntos claves de la reforma de los medios de comunicación del Vaticano, así lo indicó este miércoles el Prefecto de la Secretaria para la Comunicación, Mons. Darío Edoardo Vigano, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, dirigiéndose a los participantes del 10° Seminario de Comunicadores organizado por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz.
El Prefecto de la Secretaria para la Comunicación subrayó que el criterio fundamental de la reforma de los medios vaticanos es el “criterio apostólico”. La reforma, dijo, para ser eficaz deberá tener en cuenta no sólo las estructuras, sino también los “procesos comunicativos”. Con esto se busca – agregó Mons. Vigano – hacer que el Evangelio y el Magisterio del Santo Padre llegue al corazón de todas las personas.
Luego de haber explicado los tiempos y los modos de la reforma que este año inician con Radio Vaticano y el Centro Televisivo Vaticano, el Prefecto de la Secretaria afirmó que la reforma no es solamente un “cambio semántico”, un maquillaje o una simple unión o coordinación de estructuras. Se trata, dijo, de “repensar” la comunicación vaticana para hacerla más eficaz, sobre todo en un momento en el cual – con el desarrollo de los medios digitales – es necesario una mayor convergencia e interactividad. En especial, agregó Mons. Vigano, se necesita repensar los procesos productivos “de modo transversal”, de tal modo que se pueda alcanzar un nuevo “flujo comunicativo”. Por lo tanto, un sistema comunicativo nuevo, que también este actualizado a nivel tecnológico, pero que al mismo tiempo no olvide las distintas realidades necesitadas en ámbito de la comunicación.
El Prefecto de este dicasterio Vaticano, advirtió que es necesario vencer la retórica auto-consoladora y “abrir las ventanas” para ver si de verdad respondemos a las preguntas de nuestros interlocutores. Para esto, dijo, se deben valorizar los recursos humanos a través de algunos puntos claves como la formación, la reorganización, la participación, el trabajo en equipo y el compartir. En este sentido, Mons. Vigano señaló la importancia del “trabajo en equipo”, para vencer los males del individualismo y de la falta de coordinación.
Antes de concluir su intervención, el Prefecto de la Secretaria para la Comunicación resaltó la importancia del liderazgo, en particular en la comunicación, que no sea más jerárquica, normativa, sino “retarquica”, es decir, que privilegie la red de sus colaboradores, que valorice al personal. Una guía que se base en el compartir, que sea capaz de transformar un déficit comunicativo en un surplus comunicativo. Un liderazgo que esté orientado más a hacer preguntas que a recibir respuestas. Finalmente, respondiendo a algunas preguntas de los participantes, Mons. Vigano evidenció que en la comunicación – en cualquier nivel - es fundamental cultivar las relaciones humanas, crear un contexto de simpatía humana. El corazón, dijo, se abre solo a un amigo.


Fuente: NEWS.VA

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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