PUBLICACIÓN DE OPINIÓN

Un Gesto de Evangelización tomado como Político. 
EL ROSARIO DE LA DISCORDIA



Los hechos
Milagros Salas ha sido detenida por causas de Asociación ilícita, fraude a la administración pública y extorsión.
Hace unos días el Santo Padre mandó un rosario a la dirigente piquetera, lo cual hizo estallar a la opinión pública.
La noticia la confirmó Enrique Palmeyro, director de Scholas Occurrentes, la red global educativa impulsada por Francisco. En declaraciones radiales, dijo: "Le transmití al Papa el pedido de oración por la situación de Milagro Sala y el saludo del movimiento; y él me entrego el rosario bendecido para ella".
En diálogo con radio La Red, explicó que "el Papa valora el trabajo de los dirigentes sociales, de quienes luchan por cambiar la situación de los muchos que no tienen casa donde vivir o alimentación adecuada".
"Se trata de la valoración de Milagro Sala en particular porque Francisco tiene la capacidad de estar atento a lo grande y también a los detalles".



La reacción del gobierno
La vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti , se enteró del gesto de Francisco en medio de una entrevista y habló al respecto: "Me parece muy propio de él, se preocupa muchísimo por ver cómo están aquellas personas que se deciden a trabajar por la pobreza".
En medio de la sorpresa, Michetti se mostró conciliadora: "Calculo que considera a Sala como una dirigente social que se ha dedicado a trabajar por los humildes, pero cuando una sabe que está rodeada de sospechas de cuestiones más complicadas también tiene que pensar que es una cuestión más controvertida. No es Margarita Barrientos".


MI OPINIÓN
Debe considerarse que estas palabras vienen aparentemente de Enrique Palmeyro, uno de los referentes de Scholas Occurrentes, se deben tener en cuenta muchos aspectos. Primero que nada, las palabras no son del Papa, por lo tanto no son "oficiales", es la palabra de un tercero, y pueden o no haber sido desvirtuadas. En segundo lugar se habla de un gesto político, y no de un gesto evangélico, que a mi criterio y opinión, que pienso, es la intención del Sumo Pontífice. Milagros Sala está hasta ahora acusada de una serie de delitos que deben probarse a través de la justicia, debemos considerar que pesa sobre ella, el principio de inocencia, y es inocente, hasta demostrar lo contrario. La acusación y los detalles legales del caso, los dejo en manos de la justicia, y si es culpable, que se haga exactamente lo que la ley manda, y no lo que yo debo juzgar.
El Papa cumple lo que el Evangelio dice, no lo que el "hombre dice", el Evangelio nos llama a la Misericordia, aún con el "delincuente", Dios no lo abandona... tal vez se enoja... no lo mira bien por la acción impropia, pero Dios no abandona a nadie, Dios no descarta a nadie. El Santo padre pienso que se basa en el siguiente pasaje bíblico para ese gesto de misericordia:

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO, CAPÍTULO 25 DEL 34 AL 40
"34
Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo.
35 Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis;
36 estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; estuve en la cárcel, y vinisteis a mí.
37 Entonces los justos le responderán, diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos?, ¿o sediento y te dimos de beber?
38 ¿Y cuándo te vimos forastero y te recogimos?, ¿o desnudo y te cubrimos?
39 ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?
40 Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos, mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis".

Estuve en la cárcel y vinisteis a mí... EL GESTO ES ESPIRITUAL... NO POLÍTICO... SU DEBER ES CUMPLIR EL EVANGELIO, NO REESCRIBIRLO.
ES IMPORTANTE DESTACAR QUE SE DEBERÍA COMPROBAR SI LO QUE PIENSA EL PAPA ES LO QUE TRANSMITE PALMEYRO. A MI ME CABEN DUDAS. 

Misa del Papa en Morelia: 

¡Dios, Papá nuestro, no nos dejes caer en la tentación!

Anunciar a Dios Padre - papá, abba – nuestro, con nuestra vida, no como funcionarios de lo divino, pues no queremos ser nunca empleados de Dios, «sino vivir rezando y rezar viviendo», como nos enseñó Jesús.
Misionando en México la Misericordia y la Paz de Cristo, en el XII Viaje Apostólico internacional de su Pontificado, el Papa Francisco, en la cuarta y penúltima jornada de su peregrinación, celebró la Santa Misa con sacerdotes, religiosos, religiosas, consagrados y seminaristas en Morelia, en el estadio «Venustiano Carranza», donde fue recibido con gran alegría y fervor. La cuarta Misa multitudinaria del Papa en tierra mexicana, la del martes de la I semana de Cuaresma, fue en español y en la lengua indígena purhépecha.
En su homilía el Obispo de Roma destacó la importancia de la oración y de la misión evangelizadora - como nos invita Jesús también hoy - «para hacer experiencia del amor misericordioso del Padre en nuestra vida y en nuestra historia».
Haciendo hincapié en la misión de ser testigos del Señor, el Papa Francisco puso en guardia contra la resignación, que resume las tentaciones que se presentan ante realidades tan difíciles, en ambientes dominados por violencia, corrupción, tráfico de drogas, desprecio de la dignidad de la persona, indiferencia ante el sufrimiento y la precariedad.
El Sucesor de Pedro evocó el ejemplo del primer Obispo de Michoacán, Vasco Vázquez de Quiroga, «Tata Vasco», el «español que se hizo indio», en el que «el dolor del sufrimiento de sus hermanos se hizo oración y la oración se hizo respuesta».

fuente: 2016-02-16 Radio Vaticana


Papa en el Santuario de la Virgen de Guadalupe


“no estamos solos, ella va con nosotros”


“En ella y con ella, Dios se hace hermano y compañero de camino, carga con nosotros las cruces para no quedar aplastados por nuestros dolores”, lo dijo el Papa Francisco en su homilía en la Misa celebrada en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
Al final de la primera jornada de su Visita Apostólica a México, el Santo Padre celebró la Eucaristía junto a los miles de fieles congregados en el Santuario Mariano más grande de este país y del mundo. En su homilía el Pontífice recordó que “la Virgen María es y será reconocida siempre como la mujer del sí, un sí de entrega a Dios y, en el mismo momento, un sí de entrega a sus hermanos. Es el sí que la puso en movimiento para dar lo mejor de ella yendo en camino al encuentro con los demás”.
Así como se hizo presente al pequeño Juanito, de esa misma manera se sigue haciendo presente a todos nosotros; dijo el Papa, especialmente a aquellos que como él sienten que no valían nada. Esta elección particular, digamos preferencial, no fue en contra de nadie sino a favor de todos”.
Por ello, afirmó el Obispo de Roma, “Dios despertó y despierta la esperanza de los pequeños, de los sufrientes, de los desplazados y descartados, de todos aquellos que sienten que no tienen un lugar digno en estas tierras”. Es necesario construir el Santuario de Dios, y este Santuario señaló el Papa, es la vida de sus hijos, de todos y en todas sus condiciones, especialmente de los jóvenes sin futuro expuestos a un sinfín de situaciones dolorosas, riesgosas, y la de los ancianos sin reconocimiento, olvidados en tantos rincones.
Por eso nos puede hacer bien un poco de silencio, dijo el Papa y “mirarla a ella, mirarla mucho y calmamente. Y en este estar mirándola, escuchar una vez más que nos vuelve a decir: ¿Qué hay hijo mío el más pequeño?, ¿qué entristece tu corazón? ¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu madre?”.


Ángelus del Papa en Ecatepec
La tierra con sabor guadalupano




 Al final de la misa campal en Ecatepec el Papa dirigió el rezo de la oración mariana. Antes, en sus palabras a los centenares de miles de fieles llegados desde todo México, el Obispo de Roma invitó nuevamente a "estar en primera línea", "a primerear en todas las iniciativas que ayuden a hacer de esta bendita tierra mexicana una tierra de oportunidad. Donde no haya necesidad de emigrar para soñar; donde no haya necesidad de ser explotado para trabajar; donde no haya necesidad de hacer de la desesperación y la pobreza de muchos el oportunismo de unos pocos". "Una tierra que no tenga que llorar a hombres y mujeres, a jóvenes y niños que terminan destruidos en las manos de los traficantes de la muerte", continuó el Pontífice, notando que  "esta tierra tiene sabor guadalupano, la que siempre Madre se nos adelantó en el amor".


Papa Francisco en su visita al Hospital Pediátrico «Federico Gómez»
Bendicion a los que hacen cariñoterapia

(RV).- Finalizada la multitudinaria Misa en el Centro de Estudios Superiores de Ecatepec, el Papa Francisco regresó a Ciudad de México para una de las importantes citas de este viaje apostólico: la visita al hospital pediátrico «Federico Gómez», que cada día ofrece asistencia a cerca de ochocientos niños.
Después de repartir caricias y ternura a los pequeños, y de agradecer a Dios por la oportunidad de poder visitarlos, en su breve discurso el Papa les recordó un “pedacito del Evangelio”, que relata la presentación de Jesús en el Templo, y la figura del anciano Simeón, que, cuando lo ve, lo toma en brazos y comienza a bendecir a Dios. “Simeón es el «abuelo» - dijo - que nos enseña esas dos actitudes fundamentales: la de agradecer y a su vez bendecir”. De ahí pues, el agradecimiento a los pequeños por el cariño dispensado, como a las personas que los cuidan y trabajan por su recuperación, y la bendición del pontífice, tal como lo hiciera el anciano Simeón al ver al niño Jesús.
El hospital pediátrico «Federico Gómez», es uno de los centros para el cuidado de la infancia a la vanguardia del país, y además de la asistencia médica es un importante centro de investigación y enseñanza sobre las patologías infantiles.
Después del encuentro con los niños y el breve discurso, el Santo Padre fue acompañado a la Unidad de Hematología-Oncología (ludoteca y el departamento de quimioterapia) y, posteriormente, visitó en forma privada a los niños internados en el segundo piso.
Uno, de los muchos momentos conmovedores que pudimos ver, se vivió cuando una de las niñas allí internadas cantó ante el Papa Francisco y todos los presentes el Ave María.


fuente: TV1


Uno de los momentos más emotivos de la visita del Papa Francisco al hospital pediátrico Federico Gómez fue el canto del Ave María que entonó una muchacha ante un conmovido Santo Padre.
AlexiaGarduño es el nombre de esta muchacha de 15 años que padece osteosarcoma, para quien su familia pide oraciones ya que será operada el próximo 25 de febrero.
Mientras saludaba a los pacientes del pabellón de hemato-oncología del centro de salud -que también San Juan Pablo II visitó en 1979- una chica en silla de ruedas cantó el conocido Ave María de Schubert.
El Pontífice escuchó con mucha atención el canto de Alexia que lo conmovió a él, a la Primera Dama y a todos los presentes.
Al concluir, Francisco le dio un beso y le dedicó unas cariñosas palabras.
Luego el Papa pasó a saludar a los niños más pequeños en la ludoteca y repitió la costumbre de tocar una campana que se encuentra allí que suena cuando se da de alta a uno de ellos.

PALABRAS DEL PAPA

Señora Primera Dama.
Señora Secretaria de Salud
Señor Director.
Miembros del Patronato.
Familias aquí presentes
Amigas y amigos. Queridos niños
Buenas tardes.

Agradezco a Dios la oportunidad que me regala de poder venir a visitarlos, de reunirme con ustedes y sus familias en este Hospital. Poder compartir un ratito de sus vidas, la de todas las personas que trabajan como médicos, enfermeras, miembros del personal y voluntarios que los atienden, tanta gente que está trabajando para ustedes.
Hay un pedacito en el Evangelio que nos cuenta la vida de Jesús cuando era niño. Era bien chiquito, como algunos de ustedes. Un día los papás, José y María, lo llevaron al Templo para presentárselo a Dios. Y ahí se encuentran con un anciano que se llamaba Simeón, el cual cuando lo ve, muy decidido el viejito y con mucha alegría y gratitud, lo toma en brazos y comienza a bendecir a Dios. Ver al niño Jesús provocó en él dos cosas: un sentimiento de agradecimiento y las ganas de bendecir. O sea, dar gracias a Dios y le vinieron ganas de bendecir, al viejo.
Simeón es el «abuelo» que nos enseña esas dos actitudes fundamentales de la vida: agradecer y a su vez bendecir.
Acá yo los bendigo a ustedes, los médicos los bendicen a ustedes, cada vez que los curan las enfermeras, todo el personal, todos los que trabajan los bendicen a ustedes, los chicos, pero ustedes también tienen que aprender a bendecirlos a ellos y a pedirle a Jesús que los cuide porque ellos los cuidan a ustedes. Yo aquí (y no sólo por la edad) me siento muy cercano a estas dos enseñanzas de Simeón. Por un lado, al cruzar esa puerta y ver sus ojos, sus sonrisas - algunos pillos-, sus rostros, me generó ganas de dar gracias. Gracias por el cariño que tienen en recibirme; gracias por ver el cariño con que se los cuida aquí, con el cariño con que se los acompaña. Gracias por el esfuerzo de tantos que están haciendo lo mejor para que puedan recuperarse rápido.
Es tan importante sentirse cuidados y acompañados, sentirse queridos y saber que están buscando la mejor manera de cuidarnos, por todas esas personas digo: «¡Gracias!». «¡Gracias!».
Y, a su vez, quiero bendecirlos. Quiero pedirle a Dios que los bendiga, los acompañe a ustedes y a sus familias, a todas las personas que trabajan en esta casa y buscan que esas sonrisas sigan creciendo cada día. A todas las personas que no sólo con medicamentos sino con «la cariñoterapia» ayudan a que este tiempo sea vivido con mayor alegría. ¡Tan importante «la cariñoterapia»! ¡Tan importante! A veces una caricia ayuda tanto a recuperarse.
¿Conocen al indio Juan Diego, ustedes, o no? (Responden: Si) A ver, levante la mano quien lo conoce. Dos Cuando el tío de Juanito, Juan Diego, estaba enfermo, él estaba muy preocupado y angustiado. En ese momento, se aparece la Virgencita de Guadalupe y le dice: «No se turbe tu corazón ni te inquiete cosa alguna ¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?».
Tenemos a nuestra Madre, pidámosle para que ella nos regale a su Hijo Jesús. Y ahora, a los chicos les voy a pedir una cosa, cerremos los ojos, cerremos los ojos y pidamos lo que nuestro corazón hoy quiera, un ratito de silencio con los ojos cerrados y adentro pidiendo lo que queremos. Y ahora juntos digamos a nuestra Madre
Dios te salve Maria…
Que el Señor y la Virgen de Guadalupe los acompañe siempre. Muchas gracias. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí. No se olviden, que Dios los bendiga.

(from Vatican Radio)

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.