El tweet del Papa: 
“Recordamos hoy al Beato Charles de Foucauld"


“Hoy recordamos al Beato Charles de Foucauld, quien decía: la fe es ver a Jesús en cada ser humano”, lo escribe está mañana el Papa Francisco en su cuenta oficial de twitter @Pontifex, en el día en el que se recuerda el Centenario del asesinato del Beato francés, ocurrido en Argelia, el 1 de diciembre de 1916.

Asimismo, durante la celebración de la Misa matutina en la Capilla de la Casa de Santa Marta, el Pontífice recordó la figura de este hombre que siguiendo a Jesús, ha querido ser un Evangelio viviente. Era “un hombre – dijo el Papa – que ha vencido muchas resistencias y ha dado un testimonio que ha hecho bien a la Iglesia. Pidamos que nos bendiga desde el cielo y nos ayude a caminar sobre sus hormas de pobreza, contemplación y servicio a los pobres”.

(Renato Martinez – Radio Vaticano)

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.