El Papa a los participantes del Congreso de Rimini: el diálogo salva


(RV).- Papa Francisco a través del Secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin, ha enviado un mensaje para los participantes del Congreso de Rimini, que se realiza todos los años en dicha ciudad italiana para tratar temas relacionados con el diálogo y el conocimiento hacia las diversas realidades culturales del mundo.
Como se lee en la carta enviada a Mons. Francesco Lambiasi, obispo de Rimini, el título del encuentro es “Tú eres un bien para mí”, y en este sentido gira el mensaje del Secretario de Estado quien asegura que el “individualismo aleja a las personas y capta sobre todo las limitaciones y defectos. Lo que debilita el deseo y la capacidad de una convivencia en la que cada uno pueda ser libre y feliz en compañía de otros con la riqueza de su diversidad”.
Y en este sentido, el cardenal Parolin insiste en una palabra que nunca debemos dejar de repetir: el diálogo. “Descubriremos que abrirnos a los demás no empobrece nuestra mirada, sino que nos hace más ricos porque hace reconocer la verdad del otro (…) Un verdadero encuentro implica la claridad de la propia identidad, pero al mismo tiempo la disponibilidad de meterse en los zapatos del otro para entender que dice su corazón, que busca realmente”, y zanjando esta idea recalcó que “éste es el reto con el que se encuentran las personas de buena voluntad”.
El cardenal Parolin recuerda las palabras de Papa Francisco durante su discurso en ocasión del Premio Carlo Magno, donde el Obispo de Roma recuerda que el anuncio del Evangelio “ahora más que nunca” se traduce sobre todo en el ir hacia el encuentro de las heridas del hombre, portando la presencia de Jesús y su misericordia consoladora. De esta manera el Santo Padre anima a los participantes del Congreso de Rimini a ser especialmente conscientes del “testimonio personal creativo”, sabiendo que lo que atrae, que lo que conquista y afloja las cadenas no es el poder de los instrumentos sino mansedumbre tenaz del amor misericordioso del Padre que cada uno puede tomar “para luego donarlo a los hermanos”.
El Congreso de Rimini se celebra todos los años desde 1980 y está organizado por el movimiento católico Comunión y Liberación. Éste año se lleva a cabo desde el 19 al 24 de agosto y cabe destacar de esta edición la exposición de fotos dedicada a la persecución de la fe organizada por la fundación pontificia  Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN) con el título: “Vuestra resistencia es martirio, rocío que fecunda”. Esta exposición nace de la necesidad de sensibilizar al público y a los medios de comunicación sobre una realidad muchas veces ignorada. En la exhibición fotográfica se recuerdan ejecuciones como la de Lahore en Pakistán en día de Pascua y también masacres en Occidente, como la del teatro Bataclan de París el pasado invierno.

Catholic.net :: Aprende a orar

MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.