Consejo Pontificio de la Cultura
Relatos que den sentido a la vida



(RV).- Este 20 de mayo se cumplen 34 años del Consejo Pontificio de la Cultura que fue instituido por san Juan Pablo II en 1982 para “favorecer las relaciones entre la Santa Sede y el mundo de la cultura”. Conversamos con el Subsecretario del Consejo Pontificio de la Cultura, monseñor Melchor Sánchez de Toca y Alameda quien relata cómo inició este dicasterio vaticano.
“Este dicasterio tiene una historia muy larga, en realidad se remonta al Concilio Vaticano II y a la redacción de la Constitución Pastoral Gaudium et Spes en la que trabajó el entonces arzobispo de Cracovia, Karol Wojtyła”.
“Juan Pablo II quería repetir en Roma en el Vaticano la experiencia que había tenido en Cracovia en los encuentros que mantenía periódicamente con artistas, científicos, con gente del mundo de la cultura, escritores, del mundo del teatro, del mundo del cine. Crear un lugar donde poderse encontrarse con ellos y discutir porque era muy consciente de lo que Pablo VI había llamado el divorcio entre la cultura contemporánea y la Iglesia. Y pensó, para eso, en crear algo -no sabía bien qué- en el Vaticano que hiciese como de un puente entre estas dos orillas, el mundo de la cultura y la Iglesia, un puente que permitiera la comunicación en dos sentidos, es decir… llevar la voz de la Iglesia al mundo de la cultura -a menudo alejado de Dios- y viceversa, llevar a la Iglesia, el corazón de la Iglesia, la Santa Sede, las aspiraciones, los deseos, las inquietudes del mundo de la cultura”.

¿De qué se encarga el Consejo Pontificio de la Cultura?

“La misión es tender puentes de dialogo con el mundo de la cultura… propiciando un intercambio de comunicación en los dos sentidos, de la Iglesia hacia el mundo de la cultura y del mundo de la cultura hacia la Iglesia. Preocupándose además del fenómeno del ateísmo, de la increencia…”.

¿Qué proyectos para el futuro tiene el Consejo Pontificio de la Cultura?

“Los proyectos actualmente en curso, que son muchos y muy variados, diría que se concentran fundamentalmente en torno a tres grandes ámbitos. Uno es el diálogo con los no creyentes, a través de la iniciativa llamada el atrio de los gentiles…, el segundo es el diálogo con la ciencia, las grandes cuestiones que tocan más de cerca al hombre, los nuevos avances en el campo de la medicina…, eldiálogo con el mundo del arte, promoviendo la creación de nuevos lenguajes y estilos artísticos a través de los cuales transmitir la fe… con el mundo del deporte, tenemos en marcha la preparación del gran encuentro que tendrá lugar en Vaticano en el mes de octubre sobre fe y deporte, un tema poco explorado hasta ahora”.

¿Cuáles son los desafíos de evangelizar hoy a través de la cultura?

“El Papa Francisco en la Exhortación Evangelii Gaudium habló de la imperiosa necesidad deevangelizar la cultura. No es fácil porque la cultura es difícil de definir… Pablo VI con una imagen muy elocuente se refería a la cultura como ‘la conciencia colectiva de una comunidad’ y ponía esta analogía, así como el Evangelio tiene que transformar la conciencia individual de la persona, y esto no sucede sin una profunda transformación interior, de la misma manera, la Evangelización de la cultura consiste en la transformación de la conciencia colectiva de una comunidad y esto lleva consigo una transformación… y esto concretamente significa entrar en ese mundo difícil pero que está continuamente condicionando nuestras decisiones… que es el mundo de los símbolos, de los relatos, de las imágenes, el imaginario colectivo. Y allí decía el Papa Francisco que es necesario entrar con nuevos relatos que den sentido a la vida de las personas y ser capaces de crear nuevos símbolos, que es lo que han hecho siempre los grandes evangelizadores, sirviéndose del arte o de la narrativa o de la canción o del teatro o de la música. Nuevos relatos que den sentido a la vida y que muevan a las personas”.

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.