No a la indiferencia ante las enfermedades raras: 

el Papa a la Conferencia Internacional sobre medicina regenerativa


2016-04-29 Radio Vaticana
(RV).- Sensibilización, investigación y acceso a la curación: son los tres aspectos focalizados por el Papa Francisco en el discurso que dirigió en la mañana de este viernes 29 de abril, a los 700 participantes de la Conferencia Internacional dedicada a la medicina regenerativa, en programa en el Vaticano del 28 al 30 de abril, con un tema principal: la curación de las enfermedades raras.
En su discurso a los presentes el Pontífice destacó la profesionalidad aplicada en la búsqueda de posibles terapias y el complejo problema del acceso a curación de las personas afectadas por estas enfermedades raras, a quienes “a menudo no se da la justa atención porque no se ve un retorno económico en las inversiones que se realizan a su favor”.
Tras subrayar que el encuentro “asume un valor aún más significativo en el horizonte del Jubileo de la misericordia” Francisco constató que este proyecto es “motivo de esperanza” porque “ve involucradas personas e instituciones de diversas culturas, sociedades y religiones, acomunadas por una marcada sensibilidad hacia las personas enfermas”.
El Obispo de Roma se detuvo entonces brevemente en tres aspectos del compromiso emprendido por el Pontificio Consejo de la Cultura junto a la Fundación Vaticana Ciencia y Fe – STOQ  y la Fundación Steam for Life:
En primer lugar la sensibilización, “de fundamental importancia para promover en la sociedad el crecimiento del nivel de empatía – aseguró – para que nadie permanezca indiferente  ante la invocación de ayuda del prójimo” y se responda con “diligencia a estas personas”.
La segunda palabra: investigación. Con dos acepciones inseparables: la educación y la investigación científica propiamente dicha. Y en este sentido el Papa destacó la urgencia educativa “que garantice una adecuada formación humana, asegurando el máximo nivel profesional” así como la investigación, que  necesita de una constante atención a las cuestiones morales para ser instrumento de tutela de la vida y de la dignidad de la persona humana”.
La tercera expresión: “asegurar el acceso a la curación” porque – insistió el Papa – “hay que oponerse a una economía de la exclusión y de la inequidad que siembra víctimas cuando el mecanismo de la ganancia prevalece sobre el valor de la vida humana. Esta es la razón por la cual – explicó –  es necesario contraponer la globalización de la empatía a la globalización de la indiferencia”. Por esto – puntualizó el Obispo de Roma – estamos llamados a hacer conocer el problema de las enfermedades raras a nivel mundial, a invertir en una formación más adecuada e incrementar los recursos para la investigación, a promover la adaptación legislativa y el cambio del paradigma económico, para que sea privilegiada la persona humana ”.
Finalmente, el aliento del Santo Padre a “cultivar estos valores” para ser, en este Año Jubilar, “cooperadores cualificados y generosos de la misericordia del Padre”.

Catholic.net :: Aprende a orar

MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.