Tres años con las homilías del Papa en Santa Marta
RV - El 22 de marzo de hace tres años, ante un grupo de obreros y barrenderos que trabajan en los Jardines Vaticanos, el Papa Francisco celebraba su primera Misa en la Casa de Santa Marta,  pronunciando la primera de sus ya célebres homilías. En opinión de muchos aquel día, muy temprano, iniciaba a palpitar el corazón pulsante del Pontificado. A partir de allí comenzó su legado de humildad 




El Papa Francisco ha descartado vivir en los lujosos aposentos pontificios del tercer piso del palacio a pesar de que los trabajos de refacción han finalizado, tras la renuncia de Benedicto XVI. Su opción ha sido el Domus Santa Marta, un hotel eclesiástico y residencia de los 120 cardenales durante el Cónclave que eligió al nuevo pontífice.



La suite 201, con una cama, un crucifico, un salón y un baño serán de ahora en más su casa , según el padre jesuita Federico Lombardi, vocero de la Santa Sede. Lo mudaron de la habitación 207, la mas pequeña del lugar, que le había tocado en el sorteo durante el Cónclave.



"El Papa ha elegido una forma de vida simple y en convivencia con otros sacerdotes y obispos", dijo el Padre Lombardi". Así podrá vivir con otros miembros del clero". No tendrá el aislamiento que implica el lujoso departamento donde viven los pontífices desde Pío X, que se resistió también a mudarse a las otras originales habitaciones del Papa.



Los Aposentos Pontificios son extremadamente lujosos porque sus obras de arte se fueron acumulando en mas de 1.300 años de historia, con obras de Raphael incluidas. Al verlos, el Santo Padre dijo espontáneamente: "Pero aquí caben 300 personas", en comparación a su pequeño departamento en la catedral de Buenos Aires.



















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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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