Colocan estatua de Jesús sin techo en el Vaticano.
 
Una escultura de Jesús representado como un hombre sin techo envuelto en una manta sobre un banco que suscitó gran polémica, fué emplazada en el Vaticano por el Papa Francisco: unos sostenían que el nazareno no es ningún vagabundo indefenso, o necesitado de ayuda, otros que precisamente es el más marginado.


Una vecina llegó a llamar a la policía una noche, al creer que la figura era realmente un hombre sin hogar que amenazaba la seguridad del barrio. “Jesús debe ser capaz de responder a nuestras necesidades, y no al revés”, declaró.
Ciertamente la obra titulada “Jesús sin techo”, hiperrealista, parece un transeúnte cualquiera. Pero más de cerca pueden observarse los estigmas de Cristo en sus pies de bronce.




Costó lograr una localización para la escultura: el año pasado, el “Jesús sin techo” fue rechazado para la catedral de San Patricio de Nueva York y la de San Miguel de Toronto. Pero fue presentada el pasado mes de noviembre al Papa Francisco, quien se mostró impactado, la encontró bella, rezó ante ella y después la bendijo.


El escultor, Timothy Schmalz, tuvo la idea de representar de esta original manera a Cristo después de ver a un sin techo durmiendo en la calle durante las fiestas de Navidad. “Cuando vemos a los marginados, deberíamos ver a Jesucristo”, afirma en su web oficial.



El genial artista canadiense ha realizado numerosas impactantes obras, entre ellas la de un mendigo pidiendo limosna, muy parecida a la del sin techo del banco, y la del Papa Francisco calzando a un pobre.


La obra se emplazó finalmente junto a una iglesia en la localidad de Davindson (Carolina del Norte, Estados Unidos). Su pastor, David Buck, no tiene ninguna intención de retirarla. “Nos recuerda de manera admirable que nuestra fe se expresa a partir de nuestra preocupación por los más pobres –dijo-. Esta escultura representa nuestra vocación última”

CRISTO SIN TECHO... AHORA ESTÁ EN CASA
La estatua de Jesús, en tamaño natural, que representa una persona sin techo acostada en una banca, envuelto enteramente por una cobija ligera, en la que solo pueden verse los pies que están marcados por los clavos de la crucifixión, es la escultura de bronce que durante la Semana Santa del Año de la Misericordia ha sido colocada en el ingreso de la Limosnería apostólica dentro del Vaticano.

Por su parte, el Papa Francisco saludó al escultor al finalizar una audiencia general, en la plaza de San Pedro en noviembre de 2013, y el artista explicó que cuando el Obispo de Roma vio el modelo“tocó las rodillas y los pies, y rezó” y añadió que “Papa Francisco está haciendo justamente esto, acercarse a los marginados”.

La escultura original se encuentra en la escuela de teología de los jesuitas de Toronto, el Regis College, también hay otras copias en diferentes partes del mundo, como por ejemplo, en Madrid (España), Cuba, Australia, India, Irlanda y en diferentes ciudades de Estados Unidos. Además, es probable que se coloquen copias en otros lugares, como en Argentina, Chile, México, Brasil, Sudáfrica y Polonia.

Thimoty P. Schmalz es autor de otras esculturas similares, como la del “Jesús mendigo” que se encuentra a la entrada del hospital Santo Spirito en Roma cerca del Vaticano.

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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