El Papa en el Ángelus
“La fe es tocar a Jesús y tomar de Él la gracia que salva”.


(RV).- Como todos los domingos el Papa Francisco se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para rezar junto a los miles de fieles y peregrinos provenientes de Roma y de diversos países del mundo la oración mariana del Ángelus dominical.

En su meditación sobre el Evangelio del día, que presenta la súplica a Jesús por parte de uno de los jefes de la sinagoga para que imponga las manos a su hija de doce años que está muriendo, y mismo episodio en el que el evangelista Juan narra acerca de la mujer que sufría pérdidas de sangre y que sigue a Jesús en medio de la multitud para tocar su manto y ser salvada, el Pontífice evidencia que ambos episodios, que concluyen con la sanación de la mujer enferma y con la resurrección de la niña, tienen un único centro que es la fe.

El Papa subrayó en su reflexión que “todo el Evangelio está escrito en la luz de esta fe”, en la de “Jesucristo que ha resucitado y vencido la muerte”, y por cuya victoria “también nosotros resucitaremos”; y asimismo advirtió que la fe, “que en los primeros cristianos era segura”, puede “apañarse y hacerse incierta” hasta el punto “que algunos confundan la resurrección con la reencarnación”.

Así el Pastor de la Iglesia Universal, indica que precisamente “la Palabra de Dios de este domingo nos invita a vivir en la certeza de la resurrección”.

“Jesús es el Señor, tiene poder sobre el mal y sobre la muerte, y quiere llevarnos a la casa del Padre, en donde reina la vida”.

“Quien cree en Cristo, debe reconocerse” dijo también el Obispo de Roma, “porque promueve la vida en toda situación, para hacer experimentar a todos, especialmente a los más débiles el amor de Dios que libera y salva”, y exhortó a pedir al Señor por intercesión de la Virgen María, “el don de una fe fuerte y valerosa, que nos empuje a ser difusores de esperanza y de vida entre nuestros hermanos”.

(GM – RV)

Texto completo de la meditación del Papa antes de la oración del Ángelus

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

El Evangelio de hoy presenta el relato de la resurrección de una niña de doce años, hija de uno de los jefes de la sinagoga, el cual se arroja a los pies de Jesús y le suplica: “Mi hijita se está muriendo; ven a imponerle las manos, para que se cure y viva” (Mc 5, 23). En esta oración sentimos la preocupación de todo padre por la vida y por el bien de sus hijos. Pero sentimos también la gran fe que aquel hombre tiene en Jesús. Y cuando llega la noticia que la niña ha muerto, Jesús le dice: “No temas, basta que creas” (v. 36). ¡Da coraje esta palabra de Jesús! Y también la dice a nosotros tantas veces: “No temas, solamente ten fe”. Una vez entrado en la casa, el Señor hizo salir a toda la gente que llora y grita y se dirige a la niña muerta, diciendo: “¡Niña, yo te lo ordeno, levántate!” (v. 41). E inmediatamente la niña se levantó y comenzó a caminar. Aquí se ve el poder absoluto de Jesús sobre la muerte, que para Él es como un sueño del cual nos puede despertar. ¡Jesús ha vencido la muerte, y tiene también poder sobre la muerte física!

Al interno de este relato, el Evangelista introduce otro episodio: la curación de una mujer que desde hacía doce años sufría de pérdidas de sangre. A causa de esta enfermedad que según la cultura del tiempo la hacía “impura”, ella debía evitar todo contacto humano: pobrecita, estaba condenada a una muerte civil. Esta mujer anónima, en medio a la multitud que sigue a Jesús, dijo a sí misma: “Con sólo tocar su manto quedaré curada” (v. 28). Y así sucedió: la necesidad de ser liberada la empujó a probar y la fe “arranca”, por así decir, al Señor la curación. Quién cree “toca” a Jesús y toma de Él la gracia que salva. La fe es esto: tocar a Jesús y tomar de Él la gracia que salva. Nos salva, nos salva la vida espiritual, nos salva de tantos problemas. Jesús se da cuenta y en medio a la gente, busca el rostro de aquella mujer. Ella se adelanta temblorosa y Él le dice: “Hija, tu fe te ha salvado. Vete en paz, y queda curada de tu enfermedad” (v. 34). Es la voz del Padre celestial que habla en Jesús: “¡Hija, no estás condenada, no estás excluida, eres mi hija!” Y cada vez que Jesús se acerca a nosotros, cuando nosotros vamos hacia Él con la fe, escuchamos esto del Padre: “Hijo, tú eres mi hijo, tú eres mi hija, tú te has curado, tú estás curada. Yo perdono a todos y todo. Yo curo todo y a todos”.

Estos dos episodios – una curación y una resurrección – tienen un único centro: la fe. El mensaje es claro, y se puede resumir en una pregunta: ¿creemos que Jesús – una pregunta que nos hacemos nosotros - nos puede curar y nos puede despertar de la muerte? Todo el Evangelio está escrito en la luz de esta fe: Jesús ha resucitado, ha vencido la muerte, y por esta victoria suya también nosotros resucitaremos. Esta fe, que para los primeros cristianos era segura, puede empañarse y hacerse incierta, al punto que algunos confunden resurrección con reencarnación. Pero la Palabra de Dios de este domingo nos invita a vivir en la certeza de la resurrección: Jesús es el Señor, Jesús tiene poder sobre el mal y sobre la muerte, y quiere llevarnos a la casa del Padre, en donde reina la vida. Y allí nos encontraremos todos, todos los que estamos en la plaza hoy, nos encontraremos en la casa del Padre, en la vida que Jesús nos dará.

La Resurrección de Cristo actúa en la historia como principio de renovación y de esperanza. Cualquier persona que está desesperada y cansada hasta la muerte, si se confía en Jesús y en su amor puede recomenzar a vivir. También recomenzar una nueva vida, cambiar vida es un modo de resurgir, de resucitar. La fe es una fuerza de vida, da plenitud a nuestra humanidad; y quien cree en Cristo se debe reconocer porque promueve la vida en toda situación, para hacer experimentar a todos, especialmente a los más débiles, el amor de Dios que libera y salva.

Pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen María, el don de una fe fuerte y valerosa, que nos empuje a ser difusores de esperanza y de vida entre nuestros hermanos.

(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual – RV)

Saludos del Papa después de la oración mariana

Queridos hermanos y hermanas,

Dirijo mi saludo a todos ustedes, romanos y peregrinos.

Saludo en particular a los participantes en la marcha “Una tierra, una familia humana”. Animo la colaboración entre personas y asociaciones de diferentes religiones para la promoción de una ecología integral. Agradezco a FOCSIV, OurVoices y a los demás organizadores y les deseo un buen trabajo a los jóvenes de los diversos países que en estos días se confrontan sobre el cuidado de la casa común.

¡Veo muchas banderas bolivianas! Saludo cordialmente al grupo de bolivianos residentes en Italia, que han traído hasta aquí algunas de las imágenes de la Virgen más representativas de su país. La Virgen de Urcupiña, la Virgen de Copacabana y tantas otras. La semana que viene estaré en vuestra Patria. Que nuestra Madre del cielo los proteja. Un saludo también para el grupo de jóvenes de Ibiza que se preparan para recibir la Confirmación. Se lo ruego, recen por mí.

Saludo a las Guías, es decir, a las mujeres scout. Son muy buenas estas mujeres, muy buenas, y hacen mucho bien. Son las mujeres scout que pertenecen a la Conferencia Internacional Católica y les renuevo mi aliento. ¡Muchas gracias a ustedes!

Saludo a los fieles de Novoli, la coral polifónica de Augusta, a los chicos de algunas parroquias de la diócesis de Padua que recibieron la Confirmación, a los “Abuelos de Sydney”, asociación de ancianos emigrados en Australia que han venido aquí con sus nietos; a los niños de Chernobyl y las familias de Este y Ospedaletto que los alojan; a los ciclistas y motociclistas provenientes de Cardito y a los aficionados a los coches de época.

A todos les deseo un buen domingo y un buen almuerzo. Y por favor, no se olviden de rezar por mí. Gracias.

(Traducción del italiano: Griselda Mutual - RV)
Dolor del Papa 
Condena a los atentados en Túnez, Francia y Kuwait.

(RV).- El Papa Francisco ha expresado su dolor por los atentados de este viernes 26 de junio en Túnez, Francia y Kuwait a través de tres diversos telegramas, firmados por el cardenal Secretario de Estado Pietro Parolin.
Dirigiéndose a los Nuncios Apostólicos, el Pontífice “condena nuevamente la violencia que genera tanto sufrimiento y pide al Señor el don de la paz, invocando la bendición divina sobre las familias de las víctimas, tanto francesas como tunecinas”.
“Profundamente apenado ante la noticia de la de la trágica pérdida de vidas humanas y de los heridos causados por el ataque contra una mezquita de Kuwait City”, el Papa “ofrece sus fervientes oraciones por las víctimas y por todos aquellos que lloran”.
Lamentando “tales actos bárbaros”, el Santo Padre pide que se transmita su cercanía espiritual a las familias afectadas por este momento de dolor y alienta al pueblo de Kuwait a no desanimarse de frente al mal, invocando sobre la nación “el amor consolador y curativo del Omnipotente”.
(from Vatican Radio)
Mensaje del Papa antes del viaje a Sudamérica.
"Deseo llevarles la ternura y la caricia de Dios"


(RV).- El Papa Francisco envió un saludo a los pueblos de Ecuador, Bolivia y Paraguay a través de un video mensaje, a puertas del viaje apostólico que realizará a estos países del 5 al 12 de julio. El Santo Padre expresa sus sentimientos de cercanía y alegría por encontrarse con los fieles de Sudamérica y asegura que quiere trasladar "la ternura y la caricia de Dios" en especial "a los ancianos, a los enfermos, a los encarcelados, a los pobres, a los que son víctimas de esta cultura del descarte".

Texto del videomensaje del Papa:

Queridos hermanos y hermanas de Ecuador, Bolivia y Paraguay:

Falta poco para el viaje. Con este saludo previo quisiera expresar mi cercanía, mi simpatía, mi buena voluntad. Mi deseo es estar con ustedes, compartir sus preocupaciones, manifestarles mi afecto y cercanía y alegrarme con ustedes también.

Quiero ser testigo de esta alegría del Evangelio y llevarles la ternura y la caricia de Dios, nuestro Padre, especialmente a sus hijos más necesitados, a los ancianos, a los enfermos, a los encarcelados, a los pobres, a los que son víctimas de esta cultura del descarte. El amor del Padre tan misericordioso nos permite sin medida descubrir el rostro de su Hijo Jesús en cada hermano, en cada hermana nuestra, en el prójimo. Solamente es necesario aproximarse, hacerse prójimo. Como Jesús le dijo a aquel joven doctor de la ley cuando le preguntó: ¿Quién es mi prójimo? Hacer lo que hizo el buen samaritano, anda y hacer lo mismo, acercarte, no pases de largo.

En este viaje visitaré tres naciones hermanas en esas tierras del Conteniente americano. La fe que todos nosotros compartimos es fuente de fraternidad y solidaridad, construye pueblos, forma familia de familias, fomenta la concordia y alienta el deseo y el compromiso por la paz.

En estos días previos a nuestro encuentro, doy gracias a Dios por ustedes, y pido que sean perseverantes en la fe, que tengan el fuego del amor, de la caridad y que se mantengan firmes en la esperanza que nunca defrauda. Les ruego que unan sus oraciones a las mías para que el anuncio del Evangelio llegue a las periferias más alejadas y siga haciendo que los valores del Reino de Dios sean fermento de la tierra también en nuestros días.

Que la Virgen Santa los cuide, como Madre de América, los cuide y que el Señor los bendiga. Muchas gracias, hasta prontito y, por favor, no se olviden de rezar por mí.

(MZ-RV)
El Papa recibe a la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla.

Los máximos representantes de ambas iglesias comparten la Fiesta de San Pedro y San Pablo, un ejemplo de diálogo ecuménico, un ejemplo de la imagen de Jesucristo que quiso salvar a todo el mundo, no solamente al pueblo judío.
Juntos por Jesucristo Nuestro Señor.

(RV).- Al recibir con alegría y cordial amistad, el último sábado de junio, a la Delegación del Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, que viajó a Roma para participar en la fiesta de San Pedro y San Pablo, Patronos de la Ciudad Eterna, el Papa Francisco les dio su bienvenida afirmando que su presencia en esta celebración testimonia, una vez más, la profunda relación que une a estas dos Iglesias hermanas, que se prefigura en el vínculo que une a los respectivos Santos Patronos, los Apóstoles Pedro y Andrés, hermanos de sangre y en la fe, unidos tanto en el ministerio apostólico como en el martirio.
El Santo Padre recordó con gratitud la calurosa acogida que le reservaron en el Fanar su amado hermano Bartolomé, el clero y los fieles del Patriarcado Ecuménico, con ocasión de la fiesta de San Andrés, el pasado mes de noviembre, de la que dijo:
“La oración ecuménica en la víspera de la fiesta y después la Divina Liturgia en la Iglesia Patriarcal de San Jorge, nos han ofrecido la posibilidad de alabar juntos al Señor y de pedirle de común acuerdo que se acerque el día en que la plena comunión visible entre ortodoxos y católicos sea restablecida”. 
Tras recordar que el abrazo de paz que se intercambió con Su Santidad fue un signo elocuente de esa  caridad fraterna que nos anima en el camino de la reconciliación que nos permitirá, un día, participar juntos en la Mesa Eucarística, Francisco añadió:
“La consecución de semejante meta, hacia la cual estamos encaminados con confianza, representa una de mis principales preocupaciones, por la cual jamás dejo de rezar a Dios. Por tanto, deseo que puedan multiplicarse las ocasiones de encuentro, de intercambio y de colaboración entre los fieles católicos y ortodoxos, de modo que, profundizando el conocimiento y la estima recíprocos, se logre superar todo prejuicio e incomprensión, herencia de la larga separación, y afrontar, en la verdad, pero con espíritu fraterno, las dificultades que aún existen”.
Por esta razón el Santo Padre reafirmó su apoyo al valioso trabajo de la Comisión Mixta Internacional para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa. Además, llamándolos “queridos hermanos”, el Papa Francisco les aseguró su oración y la de tantos católicos – mientras se intensifican los preparativos para el Sínodo Pan-Ortodoxo – para que sus esfuerzos den frutos. A la vez también manifestó que confía en su oración por la Asamblea Ordinaria del Sínodo de los Obispos de la Iglesia Católica sobre el tema de la familia, que tendrá lugar en la Ciudad del Vaticano el próximo mes de octubre, y en la que también se espera la participación de un Delegado fraterno del Patriarcado Ecuménico.
Por último, tras agradecer nuevamente su presencia y los sentimientos de cordial cercanía el Papa Bergoglio se despidió con estas palabras:
“Les pido que lleven mi saludo fraterno a Su Santidad el Patriarca Bartolomé y al Santo Sínodo, junto con mi agradecimiento por haber querido enviar dignos representantes para compartir  nuestra alegría. Recen por mí y por mi ministerio. Que descienda la paz sobre todos ustedes, los que están unidos a Cristo”. (1 P 5,14).
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Arzobispos metropolitanos a quienes el Santo Padre impondrá el Palio.



Ciudad del Vaticano, 26 de junio de 2015 (Vis).-Son 46 los arzobispos metropolitanos nombrados por el Santo Padre este año y a los cuales está destinado el palio que impone todos los años el 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, en la basílica vaticana. 

El palio arzobispal es una especie de estola blanca circular, tejida en lana virgen, esquilada de unos corderillos que el Papa bendice el día de Santa Inés de cada año (21 enero). Simboliza el cordero que el Buen Pastor ponía sobre sus hombros.

Se impondrá el Palio a los siguientes cardenales:

-Cardenal Rainer Maria WOELKI, de Colonia (Alemania)

-Cardenal, Antonio CAÑIZARES LLOVERA, de Valencia (España)

-Arzobispo Julian LEOW BENG KIM de Kuala Lumpur (Malasia)

-Arzobispo Eduardo Eliseo MARTÍN de Rosario (Argentina)

-Arzobispo Florentino Galang LAVARIAS de San Fernando (Filipinas)

-Arzobispo Anthony PAPPUSAMY de Madurai (India)

-Arzobispo Sevastianos ROSSOLATOS de Atenas (Grecia)

-Arzobispo Thomas Aquino Manyo MAEDA de Osaka (Japón)

-Arzobispo Carlos OSORO SIERRA, de Madrid (España)

-Arzobispo Eamon MARTIN,de Armagh (Irlanda)

-Arzobispo Anthony Colin FISHER, O.P., de Sydney (Australia)

-Arzobispo Blase J. CUPICH, de Chicago (U.S.A.)

-Arzobispo Oscar Omar APARICIO CÉSPEDES, de Cochabamba (Bolivia)

-Arzobispo José Antonio FERNÁNDEZ HURTADO, de Durango (México)

-Arzobispo Stane ZORE, O.F.M. de Liubliana (Eslovenia)

-Arzobispo Djalwana Laurent LOMPO, de Niamey (Niger)

-Arzobispo Vincenzo PELVI, de Foggia-Bovino (Italia).

-Arzobispo Richard Daniel ALARCÓN URRUTIA, de Cuzco (Perú)

-Arzobispo Jean MBARGA de Yaoundé (Camerun)

-Arzobispo Edmundo Ponciano VALENZUELA MELLID, S.D.B. de Asunción (Paraguay)

-Arzobispo Beatus KINYAIYA, O.F.M. Cap., de Dodoma (Tanzania)

-Arzobispo Max Leroy MÉSIDOR, de Cap-Haïtien (Haiti)

-Arzobispo Kieran O’REILLY, S.M.A.de Cashel (Irlanda)

-Arzobispo Filomeno do NASCIMENTO VIEIRA DIAS, de Luanda (Angola)

-Arzobispo Martin MUSONDE KIVUVA, de Mombasa (Kenya)

-Arzobispo Vicente JIMÉNEZ ZAMORA, de Zaragoza (España)

-Arzobispo Benjamin NDIAYE, de Dakar (Senegal)

-Arzobispo José Antônio PERUZZO, de Curitiba (Brasil)

-Arzobispo Menghesteab TESFAMARIAM, M.C.C.J., de Asmara (Eritrea)

-Arzobispo Stefan HESSE, de Hamburgo (Alemania)

-Arzobispo Juan NSUE EDJANG MAYÉ, de Malabo (Guinea Ecuatorial)

-Arzobispo Yustinus HARJOSUSANTO, M.S.F., de Samarinda (Indonesia)

-Arzobispo Freddy Antonio de Jesús BRETÓN MARTÍNEZ, de Santiago de los Caballeros (Repúbblica Dominicana)

-Arzobispo Charles Jude SCICLUNA, de Malta (Malta)

-Arzobispo David MACAIRE, O.P., de Fort-de-France (Martinica)

-Arzobispo Alojzij CVIKL, S.I., de Maribor (Eslovenia)

-Arzobispo Fülöp KOCSIS, de Hajdúdorog para los católicos de rito bizantino (Hungría)

-Arzobispo John Charles WESTER, de Santa Fe (U.S.A.)

-Arzobispo Denis GRONDIN, de Rimouski (Canada)

-Arzobispo Francescantonio NOLÈ, O.F.M. Conv., de Cosenza-Bisignano (Italia)

-Arzobispo Celso MORGA IRUZUBIETA, de Mérida-Badajoz (España)

-Arzobispo Gustavo Rodríguez VEGA, de Yucatán (México)

-Arzobispo Erio CASTELLUCCI, arzobispo electo di Modena-Nonantola (Italia)

-Arzobispo Heiner KOCH, de Berlin (Alemania)

-Arzobispo Lionginas VIRBALAS, S.I., de Kaunas (Lituania)

-Arzobispo Thomas Ignatius MACWAN, de Gandhinagar (India)

De ellos, cuatro, los arzobispos de Cochabamba, Santiago de los Caballeros, Rimouski y Gandhinagar, recibirán el palio en un segundo momento en su propia sede.

Nuevo dicasterio creado por desición propia del Santo Padre:
Nace la Secretaría para la Comunicación.

El Santo Padre Francisco ha dejado claro con su actitud la importancia que la Santa Madre Iglesia debe dar a las Comunicaciones Sociales y la calidad que deben tener en cuanto a la información que proporcionan. El Papa busca información de calidad y acorde a los tiempos que corren. 

(RV).- El Papa Francisco ha creado con un Motu Proprio un nuevo dicasterio de la Curia Romana: la Secretaría para la Comunicación, organismo en el cual – se afirma – “confluirán en los tiempos establecidos” el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Servicio Internet Vaticano, Radio Vaticana, el Centro Televisivo Vaticano, L’Osservatore Romano, la Tipografía Vaticana, el Servicio Fotográfico, la Librería Editora Vaticana. El Prefecto de la flamante Secretaría para la Comunicación será Mons. Dario Edoardo Viganò. El servicio es de nuestro colega Alessandro de Carolis.
“Saneamiento” y “reorganización” en el sentido de una integración de los medios de comunicación vaticanos, porque “el actual contexto comunicativo, caracterizado por la presencia y el desarrollo de los medios digitales, por los factores de la convergencia y de la interactividad, necesita una reflexión del sistema informativo de la Santa Sede”. Así comienza el Papa Francisco su Motu Proprio explicando las razones de la reforma del sector mediático.

Gestión unitaria

El Motu Proprio habla de un largo trabajo de proyecto y reforma iniciado un año atrás y finalizado por la Comisión para los Medios Vaticanos, instituida el pasado 30 de abril. La voluntad de Francisco es que tal reorganización “valorizando cuanto en la historia se ha desarrollado al interno de la estructura de la comunicación de la Sede Apostólica, proceda decididamente hacia una integración y gestión unitaria”. Con la nueva “Secretaría para la Comunicación”, concluye el Pontífice, “el sistema comunicativo de la Santa Sede responderá siempre mejor a las exigencias de la misión de la Iglesia”.

Los cargos

Para dirigir la nueva estructura, el Papa Francisco ha llamado a Mons. Dario Edoardo Viganò, Director del Centro Televisivo Vaticano, con quien cooperará Mons. Lucio Adrián Ruiz, Jefe de la oficina del Servicio Internet Vaticano. El Director General será Paolo Nusiner, Director General del diario “Avvenire”, Nueva Editorial Italiana y vice Director, Giacomo Ghisani, Responsable de Relaciones Internacionales y Asuntos Legales de Radio Vaticano y miembro del Consejo de Administración del Centro Televisivo Vaticano.

Una gradual integración

Entrando en detalles, el primero de los cuatro artículos del Motu Proprio establece que “en los tiempos establecidos” confluirán en la nueva Secretaría el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Servicio Internet Vaticano, Radio Vaticano, el Centro Televisivo Vaticano, L’Osservatore Romano, la Tipografía Vaticana, el Servicio Fotográfico, la Librería Editora Vaticana.

Con la entrada en vigor del Motu Proprio todos estos organismos deberán, afirma el art. 2, “proseguir en las propias actividades, ateniéndose a las indicaciones dadas por la Secretaría para la Comunicación”. El art. 3 afirma que el nuevo dicasterio, “de acuerdo con la Secretaría de Estado, asumirá el sitio web institucional de la Santa Sede “vatican.va” y el servicio Twitter del Sumo Pontífice “@pontifex”

El último artículo fija el 29 de junio de 2015 como fecha de inicio de las funciones de la Secretaría para la Comunicación e indica como su sede provisoria Palacio Pio, en el que se encuentran las redacciones y oficinas de Radio Vaticano.

(MCM-RV)

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.