El Papa se une a la acción de gracias del Carmelo descalzo

El Papa Francisco, mediante una carta dirigida al Padre Saverio Cannistrà,Prepósito general de la Orden de los Hermanos Descalzos, fechada hoy en la Ciudad del Vaticano, imparte su Bendición Apostólica a toda la familia teresiana en el día en que, precisamente, se celebra el V Centenario del nacimiento deSanta Teresa de Ávila.
El Santo Padre se une junto a toda la Iglesia, a la acción de gracias de la gran familia delCarmelo descalzo  por el carisma de esta mujer excepcional.
“Considero una gracia providencial que este aniversario haya coincidido con el año dedicado a la Vida Consagrada – escribe el Papa Bergoglio – en la que la Santa de Ávila resplandece como guía segura y modelo atrayente de entrega total a Dios. Se trata de un motivo más para mirar al pasado con gratitud, y redescubrir “la chispa inspiradora” que ha impulsado a los fundadores y a sus primeras comunidades”.
“¡Cuánto bien nos sigue haciendo a todos el testimonio de su consagración, nacido directamente del encuentro con Cristo, su experiencia de oración, como diálogo continuo con Dios, y su vivencia comunitaria, enraizada en la maternidad de la Iglesia!” – escribe también el Papa Francisco en su carta –.
Y destaca en tres puntos que Santa Teresa es sobre todo maestra de oración; que a partir de su encuentro con Jesucristo, la Santa vivió “otra vida” que le permitió convertirse en unacomunicadora incansable del Evangelio y que sabía que ni la oración ni la misión se podían sostener sin una auténtica vida comunitaria.
Tras afirmar que “la humildad teresiana está hecha de aceptación de sí mismo, de conciencia de la propia dignidad, de audacia misionera, de agradecimiento y de abandono en Dios”, el Papa recuerda que lo contrario es lo que ella llama la “negra honra”, fuente de chismes, decelos y de críticas, que dañan seriamente la relación con los demás.
Por esta razón Francisco escribe que con sus nobles raíces, las comunidades teresianas están llamadas a convertirse en casas de comunión, que den testimonio del amor fraterno y de la maternidad de la Iglesia, presentando al Señor las necesidades de nuestro mundo, desgarrado por las divisiones y las guerras.
Antes de impartir su Bendición Apostólica a toda la familia teresiana, el Santo Padre manifiesta que desea concluir esta carta agradeciendo a los Carmelos que encomiendan al Papa con una especial ternura al amparo de la Virgen del Carmen, y acompañan con su oración los grandes retos y desafíos de la Iglesia. “Pido al Señor – escribe Francisco – que su testimonio de vida, como el de Santa Teresa, transparente la alegría y la belleza de vivir el Evangelio y convoque a muchos jóvenes a seguir a Cristo de cerca”.
(MFB - RV).
Texto completo de la Carta del Santo Padre:
Al Revdmo. P. Saverio Cannistrà, Prepósito general de la Orden de los Hermanos Descalzos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo
Querido Hermano:
Al cumplirse los quinientos años del nacimiento de santa Teresa de Jesús, quiero unirme, junto con toda la Iglesia, a la acción de gracias de la gran familia del Carmelo descalzo – religiosas, religiosos y seglares – por el carisma de esta mujer excepcional.
Considero una gracia providencial que este aniversario haya coincidido con el año dedicado a la Vida Consagrada, en la que la Santa de Ávila resplandece como guía segura y modelo atrayente de entrega total a Dios. Se trata de un motivo más para mirar al pasado con gratitud, y redescubrir “la chispa inspiradora” que ha impulsado a los fundadores y a sus primeras comunidades. (cf. Carta a los Consagrados, 21 noviembre 2014).
¡Cuánto bien nos sigue haciendo a todos el testimonio de su consagración, nacido directamente del encuentro con Cristo, su experiencia de oración, como diálogo continuo con Dios, y su vivencia comunitaria, enraizada en la maternidad de la Iglesia!
1. Santa Teresa es sobre todo maestra de oración. En su experiencia, fue central el descubrimiento de la humanidad de Cristo. Movida por el deseo de compartir su experiencia personal con los demás, escribe sobre ella de una forma vital y sencilla, al alcance de todos, pues consiste simplemente en “tratar de amistad con quien sabemos nos ama” (Vida 8,5). Muchas veces la misma narración se convierte en plegaria, como si quisiera introducir al lector en su diálogo interior con Cristo. La de Teresa no fue una oración reservada únicamente a un espacio o momento del día; surgía espontánea en las ocasiones más variadas: “Cosa recia sería que sólo en los rincones se pudiera traer oración” (Fundaciones 5, 16). Estaba convencida del valor de la oración continua, aunque no fuera siempre perfecta. La Santa nos pide que seamos perseverantes, fieles, incluso en medio de la sequedad, de las dificultades personales o de las necesidades apremiantes que nos reclaman.
Para renovar hoy la vida consagrada, Teresa nos ha dejado un gran tesoro, lleno de propuestas concretas, caminos y métodos para rezar, que, lejos de encerrarnos en nosotros mismos o de buscar un simple equilibrio interior, nos hacen recomenzar siempre desde Jesús y constituyen una auténtica escuela de crecimiento en el amor a Dios y al prójimo.
2. A partir de su encuentro con Jesucristo, Santa Teresa vivió “otra vida”; se convirtió en una comunicadora incansable del Evangelio (cf. Vida 23,1). Deseosa de servir a la Iglesia, y a la vista de los graves problemas de su tiempo, no se limitó a ser una espectadora de la realidad que la rodeaba. Desde su condición de mujer y con sus limitaciones de salud, decidió – dice ella – “hacer eso poquito que era en mí, que es seguir los consejos evangélicos con toda la perfección que yo pudiese y procurar que estas poquitas que están aquí hiciesen lo mismo” (Camino 1,2). Por eso comenzó la reforma teresiana, en la que pedía a sus hermanas que no gastasen el tiempo tratando “con Dios negocios de poca importancia” cuando estaba “ardiendo el mundo” (Camino 1,5). Esta dimensión misionera y eclesial ha distinguido desde siempre al Carmelo descalzo.
Como hizo entonces, también hoy la Santa nos abre nuevos horizontes, nos convoca a una gran empresa, a ver el mundo con los ojos de Cristo, para buscar lo que Él busca y amar lo que Él ama.
3. Santa Teresa sabía que ni la oración ni la misión se podían sostener sin una auténtica vida comunitaria. Por eso, el cimiento que puso en sus monasterios fue la fraternidad: “Aquí todas se han de amar, todas se han de querer, todas se han de ayudar” (Camino 4,7). Y tuvo mucho interés en avisar a sus religiosas sobre el peligro de la autorreferencialidad en la vida fraterna, que consiste “todo o gran parte en perder cuidado de nosotros mismos y de nuestro regalo” (Camino 12,2) y poner cuanto somos al servicio de los demás. Para evitar este riesgo, la Santa de Ávila encarece a sus hermanas, sobre todo, la virtud de la humildad, que no es apocamiento exterior ni encogimiento interior del alma, sino conocer cada uno lo que puede y lo que Dios puede en él (cf. Relaciones 28).
Lo contrario es lo que ella llama la “negra honra” (Vida 31,23), fuente de chismes, de celos y de críticas, que dañan seriamente la relación con los otros. La humildad teresiana está hecha de aceptación de sí mismo, de conciencia de la propia dignidad, de audacia misionera, de agradecimiento y de abandono en Dios.
Con estas nobles raíces, las comunidades teresianas están llamadas a convertirse en casas de comunión, que den testimonio del amor fraterno y de la maternidad de la Iglesia, presentando al Señor las necesidades de nuestro mundo, desgarrado por las divisiones y las guerras.
Querido hermano, no quiero terminar sin dar las gracias a los Carmelos teresianos que encomiendan al Papa con una especial ternura al amparo de la Virgen del Carmen, y acompañan con su oración los grandes retos y desafíos de la Iglesia. Pido al Señor que su testimonio de vida, como el de Santa Teresa, transparente la alegría y la belleza de vivir el Evangelio y convoque a muchos jóvenes a seguir a Cristo de cerca.
A toda la familia teresiana imparto mi Bendición Apostólica.
Vaticano, 28 de marzo de 2015
El Papa a las personas sin hogar que visitaron los Museos Vaticanos
“Ésta es su casa”

(RV).- (Actualizado) “Bienvenidos: ésta es la casa de todos, es su casa. Las puertas están abiertas siempre para todos”. Con estas palabras el Santo Padre saludó a las ciento cincuenta personas sin hogar que el jueves visitaron los Museos Vaticanos, invitados por la Limosnería Pontificia.
Eran las cinco de la tarde cuando, llegados a la Capilla Sixtina, los huéspedes recibieron la grata sorpresa de la visita del Romano Pontífice, que se presentó acompañado sólo por un mayordomo.
A cada uno de ellos un apretón de manos y su bienvenida: “ésta es la casa de todos, es su casa. Las puertas están abiertas siempre para todos” les dijo con cordialidad paterna.
Papa Francisco agradeció a Mons. Konrad Krajewski, el limosnero pontificio por haber organizado la visita que definió “una pequeña caricia” para los huéspedes.
“Recen por mí”, les pidió. “Necesito oración de personas como ustedes”, e invocó la bendición: “que el Señor los custodie, los ayude en el camino de la vida y les haga sentir su tierno amor de Padre”.
El Papa se entretuvo con los huéspedes por más de veinte minutos, quienes después del encuentro con el Santo Padre y la visita guiada a la capilla Sixtina cenaron en el restaurante en el interior de los Museos.
El Santo Padre no quiso que se hicieran servicios fotográficos ni videos oficiales, por lo cual no se disponen de imágenes o videos del encuentro de los medios de información del Vaticano.
La ética de la responsabilidad
Libertad religiosa y libertad de expresión.

arzobispo Silvano M. Tomasi, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra intervino el pasado 10 de marzo en la 28ª sesión del Consejo para los Derechos Humanos  
Ciudad del Vaticano, 27 de marzo 2015 (VIS).-El arzobispo Silvano M. Tomasi, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales en Ginebra intervino el pasado 10 de marzo en la 28ª sesión del Consejo para los Derechos Humanos con un discurso dedicado a la libertad religiosa y a la libertad de expresión del que reproducimos a continuación amplios párrafos.
''La comunidad internacional debe ahora hacer frente a un reto delicado, complejo y urgente que atañe al respeto por las sensibilidades religiosas y la necesidad de la convivencia pacífica en un mundo cada vez más plural, y más específicamente, al establecimiento de una relación adecuada entre la libertad de expresión y la libertad de religión. La relación entros estos derechos humanos básicos ha demostrado ser difícil de afrontar tanto en ámbito normativo como institucional...El fracaso de estos esfuerzos es evidente allí donde el uso excesivo e irresponsable de la libertad de expresión se transforma en intimidación, amenazas e insultos que pisotean la libertad de religión y por desgracia pueden desembocar en la intolerancia y la violencia. Del mismo modo, el Relator Especial sobre la libertad de religión se ha centrado en la violencia perpetrada "en nombre de la religión" y sus causas profundas''.
''Lamentablemente, en nuestros días, la violencia abunda. Si por genocidio se entiende todo acto cometido con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso en cuanto tal, la Comunidad Internacional asiste, indudablemente, a una suerte de genocidio en algunas regiones del mundo, donde se sigue esclavizando y vendiendo a mujeres y niños, matando a hombres jóvenes y quemando, decapitando y forzando a las personas al exilio. En este contexto, la Delegación de la Santa Sede desea someter a la reflexión común del Consejo para los Derechos Humanos que estos y otros crímenes abominables se cometen contra personas pertenecientes a antiguas comunidades simplemente porque sus creencias, su sistema social y su cultura son diferentes de las de los combatientes fundamentalistas del grupo llamado el "Estado islámico". La referencia a la religión con el fin de asesinar personas y destruir la evidencia de la creatividad humana a lo largo de la historia hace que las atrocidades cometidas sean todavía más repugnantes y condenables. La respuesta adecuada de la Comunidad Internacional, que finalmente debe dejar de lado los intereses partidistas y salvar las vidas, es un imperativo moral ''.
''La violencia, sin embargo, no viene de la religión, sino de su falsa interpretación o de su transformación en ideología...Todos estos fenómenos tienden a eliminar la libertad individual y la responsabilidad hacia los demás. Pero la violencia es siempre el acto de una persona y una decisión que implica la responsabilidad personal. De hecho, la adopción de una ética de la responsabilidad, haría que el camino hacia el futuro fuera fecundo, previniendo la violencia y poniendo fin al punto muerto entre posiciones extremas, una de las cuales sostiene cualquier forma de libertad de expresión y la otra rechaza cualquier crítica a una religión''.
''La libertad de expresión que se utiliza indebidamente para menoscabar la dignidad de las personas y ofender sus convicciones más profundas, siembra la semilla de la violencia. Naturalmente, la libertad de expresión es un derecho humano fundamental que siempre debe ser apoyado y protegido; de hecho, también implica la obligación de decir responsablemente lo que una persona piensa en vista del bien común... Sin embargo no justifica relegar a la religión a una subcultura irrelevante o a un blanco fácil de burlas y discriminación. Ciertamente, los argumentos antirreligiosos, incluso en forma irónica pueden aceptarse, ya que es aceptable usar la ironía sobre el laicismo y el ateísmo. La crítica del pensamiento religioso puede incluso ayudar a desmantelar varios extremismos. ¿Pero que puede justificar los insultos gratuitos y el escarnio de los sentimientos religiosos y de las creencias de otras personas que, después de todo, son iguales en dignidad? ... No existe el "derecho de ofender."
''Varias cuestiones interrelacionadas como la libertad de religión, la libertad de expresión, la intolerancia religiosa, la violencia en nombre de la religión, convergen en las situaciones concretas a las que se enfrenta el mundo hoy en día. El camino para salir adelante parece ser la adopción de un enfoque integral, que abarque esas cuestiones conjuntamente en la legislación interna y las aborde de manera que puedan facilitar una convivencia pacífica, basada en el respeto de la dignidad humana y de los derechos inherentes de cada persona. Cuando se elige estar al lado de la libertad, no podemos ignorar las consecuencias del ejercicio de la misma que deberían respetar dicha dignidad, para construir así una sociedad global más humana y más fraterna''.
Silvano M. Tomasi, 
Observador Permanente 
ante las Naciones Unidas

Respeto a los niños refugiados:


La Santa Sede Solicita al mundo identidad legal, educación, unión con la familia
Ciudad del Vaticano, 27 de marzo de 2015.- El respeto de los niños, víctimas de la guerra, fue el tema de la intervención del arzobispo Silvano M. Tomasi, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas y otras organizaciones internacionales,en Ginebra durante la 28ª sesión del Consejo de Derechos Humanos que tuvo lugar el 17 de marzo 2015.
''La Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Árabe de Siria -dijo el arzobispo- informó recientemente que, desde la crisis, más de 10 millones de sirios han huido de sus hogares. Esto es casi la mitad de la población del país, ahora privada de sus derechos elementales....Diversas fuentes han proporcionado pruebas de cómo los niños sufren las consecuencias brutales de un estado de guerra persistente en su país. Los niños son reclutados para combatir, a veces incluso utilizados como escudos humanos en los ataques militares. El llamado grupo del Estado Islámico (Isis), ha agravado la situación mediante el uso de niños como terroristas suicidas; matando a los que pertenecen a diferentes comunidades religiosas y étnicas; vendiéndolos como esclavos en los mercados, ajusticiándolos en masa y cometiendo otras atrocidades... Los niños representan alrededor de la mitad de la población de refugiados en los campamentos de Oriente Medio y son el grupo demográfico más vulnerable en tiempos de conflicto y migración. Más allá de las situaciones específicas que deben afrontar los niños desplazados internamente y los que viven en campos de refugiados en la región, y más allá de las inmensas tragedias que les afectan, es importante imaginar su futuro, centrándose en tres áreas de preocupación''
''En primer lugar -afirmó- el mundo necesita hacer frente a la situación de los niños apátridas, y como tales, en virtud de la ley, jamás nacidos. Las Naciones Unidas estiman que sólo en el Líbano hay unos 30.000 de ellos. También, debido a los conflictos en el Medio Oriente y la erradicación de la masa de las familias, varios miles de niños no registrados se encuentran dispersos en los campos y en los países de asilo... Los niños apátridas cruzan fronteras internacionales solos y se encuentran totalmente abandonados...Si bien todos se enfrentan a grandes dificultades, los que huyen de Siria hacen frente a desafíos aún más dramáticos: un niño con menos de once años e indocumentado no tiene acceso a los servicios más básicos. Obviamente estos niños no pueden ir a la escuela y son susceptibles de ser adoptados ilegalmente, reclutados por un grupo armado, explotados o forzados a ejercer la prostitución. Todos los niños tienen derecho a ser registrados al nacer y, por tanto, a ser reconocidos como persona ante la ley. La aplicación de este derecho abre el camino que da acceso al disfrute de otros derechos y beneficios que afectan al futuro de estos niños. Simplificar los mecanismos y requisitos para el registro, renunciar a los impuestos, comprometerse en una legislación que incluya a los refugiados son algunas medidas para hacer frente a la difícil situación de los niños apátridas''.
En segundo lugar, ''otro elemento importante que afecta al futuro de los niños desarraigados es la educación. Tanto en Siria como en los campamentos de refugiados en la región, proporcionar una educación se ha vuelto extremadamente problemático. Cerca de 5.000 escuelas fueron destruidas en Siria, donde más de medio millón de estudiantes ya no recibe enseñanza y donde los ataques a los edificios escolares continúan.... La Comunidad Internacional parece haber calculado mal el alcance de la crisis siria. Muchos creían que el flujo de refugiados sirios era temporal y que esos refugiados dejarían los países de asilo dentro de pocos meses. Ahora, después de cuatro años de conflicto, parece probable que estos refugiados se mantendrán y que la población local tendrán que aprender a vivir con ellos a su lado ....En los campos sólo hay 40 profesores para más de 1.000 estudiantes, con edades comprendidas entre los 6 y los 17 años. Por diferentes razones, tanto en su país de origen como en los campamentos de refugiados los niños encuentran un sistema educativo inadecuado que altera su futuro. Hay una necesidad urgente de un sistema de educación que pueda ocuparse de estos niños y dar un poco de normalidad en sus vidas''.
Por último otra grave consecuencia de la persistente violencia que azota el Medio Oriente es ''la separación de los miembros de la familia, lo que obliga a muchos niños a valerse por sí mismos... Con el fin de evitar una mayor explotación de los niños y para protegerlos adecuadamente, hay que hacer un esfuerzo extra para facilitar la reunificación con sus familias''.
''El derecho a una identidad legal, a una educación adecuada y a la familia -concluyó el prelado- son elementos claves y requisitos específicos de un sistema integral de protección del niño. Estas medidas requieren la estrecha cooperación de todas las partes interesadas. El acceso a una buena educación y atención psicosocial, así como otros servicios básicos, es extremadamente importante. Sin embargo, los niños no pueden beneficiarse de estos servicios a menos que sean registrados al nacer y que se ayude a sus familias y comunidades a protegerlos mejor. Si la violencia no se detiene y no se recupera el ritmo normal de la enseñanza y el desarrollo, estos niños corren el riesgo de convertirse en una generación perdida''.
Donde no hay misericordia, no hay justicia, dijo el Papa

(RV).- Donde no hay misericordia, no hay justicia, y tantas veces hoy el Pueblo de Dios sufre un juicio sin misericordia. Lo recordó el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutinacelebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta.
Los rígidos tienen una doble vida
Al comentar las lecturas del día, y refiriéndose a otro pasaje evangélico, el Papa Bergogliohabló de las tres mujeres y los tres jueces: una mujer inocente, Susana; una pecadora, la adúltera, y una pobre viuda necesitada. Y explicó que las tres, según algunos Padres de la Iglesia, son figuras alegóricas de la Iglesia: la Iglesia Santa, la Iglesia pecadora y la Iglesia necesitada”.
“Los tres jueces son malos y corruptos – observó Francisco –. Y añadió que, ante todo, está el juicio de los escribas y de los fariseos que llevan a la adúltera ante Jesús. “Tenían dentro del corazón la corrupción de la rigidez”. Se sentían puros porque observaban la ley. “La ley dice esto, y se debe hacer esto”:
“Pero estos no eran santos, eran corruptos, corruptos porque una rigidez de ese tipo sólo puede ir adelante en una doble vida y estos que condenaban a estas  mujeres, después iban a buscarlas, por detrás, a escondidas, para divertirse un poco. Los rígidos son – uso el adjetivo que Jesús les daba a ellos – hipócritastienen doble vida. Aquellos que juzgan, pensemos en la Iglesia – las tres mujeres son figuras alegóricas de la Iglesia – aquellos que juzgan la Iglesia con rigidez, tienen doble vida. Con la rigidez ni siquiera se puede respirar”.
El Pueblo de Dios tantas veces no encuentra la misericordia
Después están los dos jueces ancianos que chantajean a una mujer, Susana, para que se conceda, pero ella resiste: “Eran jueces viciosos – subrayó el Papa – porque tenían la corrupción del vicio, en este caso la lujuria. Y se dice que cuando está este vicio de la lujuria con los años se vuelve más feroz, más malo”. En fin, está el juez interpelado por la pobre viuda. Este juez “no temía a Dios y no se preocupaba por los demás: no le importaba nada, sólo le daba importancia a sí mismo”: Era “un especulador, un juez que con su profesión de juzgar hacía negocios”. Estaba corrupto por el dinero y el prestigio”. Estos jueces  – dijo el Papa – el especulador, los viciosos y los rígidos, “no conocían una palabra, no conocían lo que era la misericordia”:
“La corrupción los llevaba lejos de entender la misericordia, el ser misericordiosos. Y la Biblia nos dice que en la misericordia está precisamente el justo juicio. Y las tres  mujeres – la santa, la pecadora y la necesitada, figuras alegóricas de la Iglesia – sufren de esta falta de misericordia. También hoy, el Pueblo de Dios, cuando encuentra a estos jueces, sufre un juicio sin misericordia, sea civil, o eclesiástico. Y donde no hay misericordia, no hay justicia. Cuando el Pueblo de Dios se acerca voluntariamente para pedir perdón, para ser juzgado, cuántas veces, cuántas veces encuentra a alguno de estos”.
Una de las palabras más bellas del Evangelio: “Tampoco yo te condeno”
Encuentra a los viciosos que “son capaces de tratar de explotarlos”, y éste “es uno de los pecados más graves”; encuentra a “los especuladores” que “no dan oxígeno a aquella alma, no dan esperanza”; y encuentra “a los rígidos que castigan en los penitentes aquello que esconden en su alma”. “Esto – dijo el Papa – se llama falta de misericordia”. Y concluyó diciendo:
“Sólo querría decir una de las palabras más bellas del Evangelio que a mí me conmueve tanto: ‘¿Ninguno te ha condenado?’ – ‘No, ninguno, Señor’ – ‘Tampoco yo te condeno’. No te condeno: una de las palabras más bellas porque está llena de misericordia”.
(María Fernanda Bernasconi - RV).

Para quienes quieren conocer a Jesús Evangelio, Crucifijo y testimonio de fe para 

(RV).- Después de la breve e intensa visita apostólica del sábado a Nápoles y a Pompeya, este domingo el Santo Padre se asomó a la ventana del Palacio Apostólico para rezar junto a los miles de fieles y peregrinos llegados de diversas parte del mundo, la oración mariana del Ángelus dominical, en el V domingo de Cuaresma.
En la alocución que precede al rezo a la Madre Dios, Papa Francisco reflexionando sobre el Evangelio del día centra nuestra atención en un particular: el evangelista Juan narra que algunos griegos, judíos, se dirigen al apóstol Felipe pidiéndole ver a Jesús (Jn 12:21).
Así pues, explica que estas palabras van más allá de un determinado episodio, porque expresan algo universal: se revela un deseo que atraviesa todas las épocas y las culturas, un deseo presente en los corazones de muchas personas que han oído hablar de Jesucristo pero que no lo han encontrado aún.
“Jesús – dijo el Papa – respondiendo al pedido de poderlo ver, pronuncia una profecía que devela su identidad e indica el camino para conocerlo verdaderamente: «Ha llegado la hora que el hijo del hombre sea glorificado» (Jn 12,23)”.
“La hora de la Cruz, la más oscura de la historia es también la fuente de salvación para cuantos creen en Él”, nos dice Francisco, porque es “una fuente inagotable de vida nueva que lleva en sí misma la fuerza regeneradora del amor de Dios”.
De ahí que el romano Pontífice, Padre y Pastor de la Iglesia Universal, haya exhortado a todos los cristianos a ofrecer a las personas que quieren conocer a Jesús tres cosas: el Evangelio, en donde podemos encontrar a Jesús, escucharlo y conocerlo; el crucifijo, signo del amor de Jesús que se ha entregado por nosotros, y nuestro testimonio de fe, pobre pero sincera, que se traduce en simples gestos de caridad fraterna.
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Texto completo de las palabras del Papa antes de rezar el Ángelus
Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
En este quinto domingo de Cuaresma, el evangelista Juan nos llama la atención con un particular curioso: algunos “griegos”, judíos, llegados a Jerusalén para la fiesta de la Pascua, se dirigen al apóstol Felipe, y le dicen: “Queremos ver a Jesús” (Jn 12:21). En la ciudad santa, donde Jesús fue por última vez, hay mucha gente. Están los pequeños y los sencillos, que han acogido festivamente al profeta de Nazaret reconociendo en Él al Enviado del Señor. Están los sumos sacerdotes y los líderes del pueblo, que lo quieren eliminar porque lo consideran herético y peligroso. También hay personas, como esos “griegos”, que están curiosos de verlo y de saber más acerca de su persona y de las obras que Él ha realizado, la última de las cuales – la resurrección de Lázaro – ha causado mucha sensación.
“Queremos ver a Jesús”: estas palabras, al igual que muchas otras en los Evangelios, van más allá del episodio particular y expresan algo universal; revelan un deseo que atraviesa épocas y culturas, un deseo presente en los corazones de muchas personas que han oído hablar de Cristo, pero no lo han encontrado aún. “Yo deseo ver a Jesús”, así siente el corazón de esta gente.
Respondiendo indirectamente, en modo profético, a aquel pedido de poderlo ver, Jesús pronuncia una profecía que revela su identidad e indica el camino para conocerlo verdaderamente: “Ha llegado la hora en que el Hijo del hombre va a ser glorificado”. (Jn 12,23). ¡Es la hora de la Cruz! Es la hora de la derrota de Satanás, príncipe del mal, y del triunfo definitivo del amor misericordioso de Dios. Cristo declara que será “levantado en alto sobre la tierra” (v. 32), una expresión con doble significado: “levantado” porque crucificado, y “levantado” porque exaltado por el Padre en la Resurrección, para atraer a todos a sí mismo y reconciliar a los hombres con Dios y entre sí. La hora de la Cruz, la más oscura de la historia, es también la fuente de salvación para todos los que creen en Él.
Continuando en la profecía sobre su Pascua ya inminente, Jesús usa una imagen sencilla y sugestiva, aquella del "grano de trigo" que caído en la tierra, muere para dar fruto (cfr. v. 24). En esta imagen encontramos otro aspecto de la Cruz de Cristo: el de la fecundidad. La cruz di Cristo es fecunda. La muerte de Jesús, de hecho, es una fuente inagotable de vida nueva, porque lleva en sí la fuerza regeneradora del amor de Dios. Inmersos en este amor por el Bautismo, los cristianos pueden convertirse en "granos de trigo" y dar mucho fruto, si al igual que Jesús, "pierden la propia vida" por amor a Dios y a los hermanos (cfr. v. 25).
Por esta razón, a aquellos que aún hoy "quieren ver a Jesús", a los que están en la búsqueda del rostro de Dios; a quien ha recibido una catequesis cuando era pequeño y luego no la ha profundizado más y quizás ha perdido la fe; a tantos que aún no han encontrado a Jesús personalmente... a todas estas personas podemos ofrecerles tres cosas: el Evangelio; el Crucifijo y el testimonio de nuestra fe, pobre pero sincera. El Evangelio: ahí podemos encontrar a Jesús, escucharlo, conocerlo. El Crucifijo: signo del amor de Jesús que se entregó por nosotros. Y luego, una fe que se traduce en gestos simples de caridad fraterna. Pero principalmente en la coherencia de vida: entre lo que decimos y lo que vivimos, coherencia entre nuestra fe y nuestra vida, entre nuestras palabras y nuestras acciones. Evangelio, Crucifijo y testimonio. Que la Virgen nos ayude a llevar estas tres cosas.
(Angelus domini…)
(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual - RV)
Saludos del Papa después de la oración del Ángelus
Queridos hermanos y hermanas,
No obstante el tiempo feo, han venido tantos ¡felicitaciones! Han sido muy valientes, también los maratonistas son valientes, los saludo con afecto.
Ayer estuve en Nápoles en visita pastoral. Quiero agradecer por la cálida acogida a los napolitanos, tan buenos. ¡Mil gracias!
Hoy celebramos la Jornada Mundial del Agua, promovida por las Naciones Unidas. El agua es el elemento más esencial para la vida, y de nuestra capacidad de custodiarlo y de compartirlo depende el futuro de la humanidad. Aliento, por lo tanto, a la Comunidad internacional a vigilar para que las aguas del planeta sean adecuadamente protegidas y nadie esté excluido o discriminado en el uso de este bien, que es un bien común por excelencia. Con San Francisco de Asís digamos: “Loado seas, mi Señor, por la hermana Agua, la cual es muy útil y humilde y preciosa y casta” (Cántico del Hermano Sol).
Saludo a todos los peregrinos presentes, en particular al Coro del “Conservatorio Profesional de Música” de Orihuela (España), los jóvenes del Collège Saint-Jean de Passy de París, los fieles de Hungría, y los grupos musicales del Cantón Ticino (Suiza). Saludo al Orden Franciscano Secular de Cremona, a la UNITALSI de Lombardía, el grupo dedicado al Obispo mártir Oscar Romero, que pronto será proclamado Beato; como así también a los fieles de Fiumicino, lo niños de la Primera Comunión de Sanbuceto, los chicos de Ravenna, de Milán y de Florencia, que han recibido desde hace poco la Confirmación o están por recibirla.
Y ahora, repetiremos un gesto ya realizado el año pasado: según la antigua tradición de la Iglesia, durante la Cuaresma se entrega  el Evangelio a quienes se preparan para el Bautismo; así yo hoy les ofrezco a ustedes que están en la Plaza un regalo, un Evangelio de bolsillo. Les será distribuido gratuitamente por algunas personas sin techo, que viven en Roma. También en esto vemos un gesto muy bello, que le gusta a Jesús: los más necesitados son los que nos regalan la Palabra de Dios. ¡Tómenlo y llévenlo con ustedes, para leerlo frecuentemente! Cada día llevarlo en la cartera, en el bolsillo y leer a menudo un pasaje, cada día. ¡La Palabra de Dios es luz para nuestro camino! ¡Les hará bien, háganlo!
Les deseo a todos un feliz domingo. Por favor, no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo y hasta pronto!
(Traducción del italiano: María Cecilia Mutual - RV)

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.