San Juan Pablo II jóvenes del mundo:
Testimoniar el amor de Dios, sembrar esperanza y construir la paz.
(RV).- Además de la atención a las familias de San Juan Pablo II -  el Papa de la familia - destacada por el Papa Francisco – y que se puso de manifiesto con los encuentros mundiales de las familias, inaugurados por él en 1994, una de las bellas flores del Pontificado de Karol Wojtyla  - uno de los más largos de la historia - fue también su atención a los jóvenes, que le impulsó a iniciar en 1985 lasJornadas Mundiales de la Juventud. En las 19 ediciones de las JMJ celebradas a lo largo de su pontificado se reunieron millones de jóvenes de todo el mundo.
La primera fuera de Roma, tuvo lugar en Buenos Aires, el 12 de Abril de 1987. Inspirada en las palabras del Evangelio de Juan «Dios es Amor», tenía como lema: «Nosotros hemos reconocido y creído en el amor que Dios nos tiene». Desde la capital argentina, Juan Pablo II se unió a la celebración de Roma, centro de la Iglesia Universal, y abrazó a los jóvenes del mundo.
Alentándolos a acercarse a Cristo Redentor del hombre, destacó la presencia de la imagen de la Virgen de Luján, que había sido trasladada desde su santuario para esta histórica ocasión. Revivamos, en su memoria litúrgica y  con su misma voz, una parte de sus vibrantes palabras:
«¡Queridos jóvenes de Argentina, de América Latina y de todo el mundo!
¡Dios es Amor!
‘Nosotros hemos reconocido y creído en el amor que Dios nos tiene’ (1Jn 4, 16).
¡Venid, jóvenes! ¡Acercaos a Cristo, Redentor del hombre! Ese es el sentido que tiene vuestra presencia en la plaza de San Pedro en Roma, y hoy en esta gran avenida de la capital argentina. Es Cristo quien os atrae, es El quien os llama. Y junto a Jesucristo, nuestra Madre Santa María, que ha venido desde su santuario de Luján para estar con nosotros. A Ella os encomiendo al final de esta celebración. Sé muy bien todo lo que Nuestra Señora de Luján significa para vosotros, jóvenes argentinos, como meta de vuestras peregrinaciones anuales, a las que concurrís en gran número, llenos de devoción a la Madre de Dios, con manifiesta generosidad y esperanza.
El Santo Pontífice destacó la importancia del testimonio de los jóvenes afianzados en Cristo, para la Iglesia y el mundo:
«¡Jóvenes: Cristo, la Iglesia, el mundo esperan el testimonio de vuestras vidas, fundadas en la verdad que Cristo nos ha revelado!
¡Jóvenes: El Papa os agradece vuestro testimonio, y os anima a que seáis siempre testigos del amor de Dios, sembradores de esperanza y constructores de paz!»

Catholic.net :: Aprende a orar

MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.