Vigilia de oración para jóvenes consagrados 

"¡Despierten al mundo!".
(RV).- En el marco del Año de la Vida Consagrada tiene lugar la tarde de este martes la Vigilia de Oración, presidida Monseñor José Rodríguez Carballo OFM, Arzobispo Secretario de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica que abre el Encuentro Mundial de Jóvenes Consagrados y Consagradas sobre el tema “Despierten al mundo, Evangelio – profecía - esperanza” que tendrá lugar en Roma hasta el 19 de septiembre.

Este encuentro está dirigido a quienes están en el período que precede al noviciado, en el período de discernimiento y de prueba, en el tiempo de la profesión temporánea y dentro de los diez años de la incorporación perpetua o definitiva en los institutos y congregaciones.

Los jóvenes consagrados y consagradas se preparan para vivir una experiencia de formación a través de la profundización bíblica, teológica, carismática y eclesiológica de los elementos fundamentales de la Vida consagrada, además de compartir las propias realidades, los deseos y las expectativas formativas. Todo esto sin olvidar celebrar y dar testimonio de la belleza de la propia vocación.

La vigila será animada por la Comunidad de los hermanos de Taizé, y entre las actividades de los próximos días, se prevé el encuentro este jueves a mediodía con el Papa Francisco en el Aula Pablo VI del Vaticano.

El encuentro concluirá el sábado 19 con la celebración eucarística en la Basílica de San Pedro.

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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