mons. Ruiz Arenas
Responsabilidad por ser cuidadores de la creación
(RV).- Con ocasión de la reciente invitación del Papa Francisco a participar en la primera Jornada Mundial de Oración dedicada al cuidado de la creación, nuestro compañero Alberto Goroni entrevistó al secretario general del Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, monseñor Octavio Ruiz Arenas quien comenta la importancia de este evento que se llevará el próximo 1 de septiembre en la Basílica Vaticana.
“Realmente el Papa Francisco ha querido llamar la atención a todos los fieles para que, por una parte, reconozcamos la belleza y la grandeza de toda la creación, pero al mismo tiempo tomemos conciencia de la responsabilidad que tenemos de constituirnos en cuidadores, en vigilantes, de esa naturaleza para que sirva realmente para la estadía de toda la humanidad”.
“Hay tantos problemas que hoy en día están afectando a la naturaleza y somos nosotros los responsables del mal uso que se hace del agua, de la tierra, de todos los productos naturales, que pensamos que somos dueños de la naturaleza y no estamos pensando en el futuro”.
“El Papa uniéndose a la Iglesia Ortodoxa en un gesto de profundo ecumenismo y de fe nos pide que nos unamos en una jornada de oración para pedirle al Señor que aprendamos a respetar la naturaleza, que nos sintamos parte de ella misma, y de ese cuidado, esa vigilancia para que cumplamos con la responsabilidad la tarea que el Señor nos dio, desde el comienzo mismo de la creación, de ser los custodios de la naturaleza humana y al mismo tiempo buscar un desarrollo que sea integral, digno pero con un respeto profundo de esos recursos naturales”.
Para Radio Vaticano, MTC.

Catholic.net :: Aprende a orar

MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.