Reencuentro con su pasado  
EL SANTO PADRE VISITÓ LA CIUDAD DE SUS RAÍCES GENEALÓGICAS.

(RV).- Francisco Peregrino en Turín, volvió también físicamente a sus raíces genealógicas. Contempló el rostro del crucificado en el Santo Sudario que su abuela le contó de chico, y también el rostro de familiares suyos de sangre, porque es de esta región de Italia de donde salieron sus abuelos para la Argentina en 1929.
Sábana Santa de Turín, conocida como el Santo Sudario, es la sábana que cubrió a Jesús cuando Resucitó. Estudios emprendidos por científicos y Dyscovery Channel demostraron que la tela no es una pintura, nada ni nadie puede reproducir el volumen de un cuerpo con tanta precisión. En la tela no hay pigmentos, se ha establecido que ha sido "irradiada" por algún tipo de energía (presumiblemente en el momento de la resurrección) 
El domingo 21 de junio, entre un encuentro y otro, Francisco se detuvo en la Iglesia de Santa Teresa, donde se casaron sus abuelos y donde fue bautizado su padre Mario Bergoglio. Allí beso el baptisterio y dejo una dedicatoria que se refiere al valor de la familia y al próximo Sínodo. El lunes 22, un encuentro familiar privado y reservado a los descendientes de la familia. Los familiares vinieron de Portacomaro, a pocos kilómetros de Turín, donde nació en 1884 al abuelo paterno del Papa, Juan Bergoglio.
En Liguria, también cerca de Turín, nació la abuela Rosa Vassallona, que Francisco hizo famosa porque contó públicamente que la abuela Rosa llevaba el sábado santo a los nietos a venerar el Cristo yacente para decirles que Jesús resucitó el domingo. El Cristo yacente es la imagen más similar a la que reproduce el santo sudario. Y en la homilía de la misa en Turín, el Papa recordó de memoria un poema sobre la gente del lugar que la abuela Rosa le enseño. Esta abuela de Francisco se trasladó a Turín con su familia cuando tenía solo 8 años. Aquí conoció después a Juan Bergoglio con quien se casó en 1907. Un año después nació Mario, el padre de Francisco y el 1 de febrero de 1929 partieron para la Argentina. En Buenos Aires, Mario Bergoglio se casó con María Regina Sivori, también originaria de Liguria como la abuela Rosa. Finalmente, la mamá de Jorge Mario Bergoglio, actual Papa Francisco, lo dio a luz el 17 de diciembre de 1936.
Por lo que sé y entiendo, el valor y el sentido de la fe y de la familia están muy unos en el corazón de Francisco. El sentido de la fe y de la familia van juntos, porque lleva la fe en la sangre. Y lo más importante es que Francisco es coherente con esta fe y defendió aquí a la gente de la zona, como uno que los sabe y siente de la propia familia. No solo aquella de la sangre sino aquella de la fe, que es ahora la familia universal de la que es padre.
“Lo llamaremos ‘Jorge’”, dijeron sus familiares de sangre antes del encuentro.

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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