TRES NUEVOS SANTOS LLEGAN A LOS ALTARES 
(RV).- La Iglesia tendrá tres nuevos Santos, tres nuevos beatos y varios Siervos de Dios. Este martes 5 de mayo el Papa Francisco recibió en audiencia al cardenal Angelo Amato, SDB, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, en ella autorizó a este Dicasterio promulgar los relativos Decretos de canonización y beatificación.
El 23 de septiembre la canonización de Fray Junípero Serra
Entre los próximos Santos se encuentra la sentencia afirmativa sobre la canonización del beato Junípero Serra (en el siglo Miguel José Sierra), sacerdote profeso del Orden de los Frailes Menores; nacido en Petra (España) el 24 de noviembre de 1713 y fallecido en Monterrey (Estados Unidos ) el 28 de agosto de 1784. El apóstol de California, será canonizado por el Papa Francisco el 23 de septiembre durante su viaje a los Estados Unidos.

Entre los nuevos Santos, Don Vincenzo Grossi y María de la Inmaculada Concepción
Además, el Santo Padre autorizó a la Congregación promulgar los decretos referentes a: un milagro atribuido a la intercesión del beato Vincenzo Grossi, italiano, sacerdote diocesano y fundador del Instituto de las Hijas del Oratorio (1845 -1917). Don Vincenzo fue un ejemplo de amor en la pobreza. Exhortaba a vivir el Evangelio con gozo y sin lamentarse.

De igual forma, un milagro atribuido a la intercesión de la beata María de la Inmaculada Concepción (en el siglo María Isabel Salvat Romero), española, Superiora General de las Hermanas de la Compañía de la Cruz (1926 – 1998).  María de la Inmaculada Concepción, a pesar de ser superiora general realizaba los trabajos más humildes. Su ideal era trabajar sin figurar, fomentando un clima de confianza y serenidad.

Dos mártires y un párroco
Entre los Beatos figuran dos jóvenes mártires en Laos: 
Siervo de Dios Mario Borzaga, italiano tenía 27 años  (1932-1960), sacerdote profeso de la Congregación de los Misioneros Oblatos de la Virgen María Inmaculada.
 Paul Thoj Xyooj, 19 años, laosiano (1941-1960), laico catequista, asesinados por odio a la fe en Laos en abril de 1960. 
También será Beato Don Giacomo Abbondo (1720-1788). Don Abbondo fue párroco de pueblo enamorado de Dios: dio su vida ayudando a los feligreses a redescubrir la belleza y la bondad de Dios.


Nuevos Siervos de Dios
Además, serán Venerables Siervos de Dios: Jacinto Vera, uruguayo, obispo de Montevideo, (1813 -1881). Antonio Antić, croata, sacerdote profeso de la Orden de los Frailes Menores; (1893-1965). Juliette Colbert de Falletti di Barolo, laica, viuda y fundadora de la Congregación de las Hijas de Jesús del Buen Pastor; francesa (1786 -1864). María Brígida Postorino, italiana, fundadora del Instituto de las Hijas de María Inmaculada, (1865- 1960). María Rafaela Jesús Hostia, española, (en el siglo Rafaela Martínez-Cañavate Ballesteros), religiosa profesa de la Orden de las Hermanas Capuchinas de Santa Clara (1915-1991). Sergio Bernardini, italiano, laico y padre de familia (1882-1966). Domenica Bedonni de Bernardini, italiana, laica, viuda y madre de familia (1889-1971).

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.