El Auto Presidencial Argentino




TESTIGOS DE NUESTRA HISTORIA

No soy un erudito de la historia, no soy un gran conocedor del patrimonio cultural, no soy un fanático de los autos... pero sé reconocer, lo importante que es conservar la historia y el patrimonio de los Argentinos. Ojalá estos coches, vuelvan a llevar al Presidente como tantas veces lo hicieron.

Integrantes del Rambler Car Club le propusieron a Andrés Mage, director del Complejo Museográfico Enrique Udaondo, la puesta en valor de las dos unidades Rambler Ambassador que prestaron servicio en Presidencia de la Nación y que actualmente se exhiben en el Área 3, donde funciona el Museo del Transporte.
La propuesta sumó adherentes e inmediatamente se integraron los editores deAutohistoria y Coche Argentino, y los organizadores de Expo Auto Argentino.
Los coches habían sido donados en el año 2000 al mencionado museo y padecieron durante los últimos 15 años un deterioro agravado por las frecuentes inundaciones que afectaron a Luján y sus alrededores.
La puesta en valor incluyó el recambio de piezas dañadas, limpieza integral, tratamiento superficial, recuperación de tapizados, puesta a punto del propulsor y, por sobre todas las cosas, un intangible difícil de conseguir en estos tiempos: compromiso con la historia argentina.
Tanto los integrantes del Rambler Car Club, como el personal del museo, su director, y otros colaboradores, se sumaron desinteresadamente para que las horas de esfuerzo individual se convirtiesen en un emotivo logro grupal.
De diferentes lugares del país llegaron donaciones de piezas y componentes que faltaban o era necesario remplazar. La suma de voluntades hizo posible que semanas antes de la fecha prevista para la caravana, uno de los Rambler volviera rodar.
El evento fue declarado de Interés Municipal y comenzó puntualmente a las 10 de la mañana cuando la Banda de Bomberos Voluntarios de Luján “9 de Julio” rompiera el silencio. La ceremonia inaugural fue ganando en emotividad y alcanzó su cota más alta en el momento en que se izaron las banderas de Argentina, Provincia de Buenos Aires y el Vaticano. También se interpretó el Himno Nacional.
Luego de las palabras de bienvenida de integrantes de la organización, todo quedó listo para el comienzo de la caravana.
A las 11 de la mañana, Eduardo Nolazco, socio del Rambler Car Club, puso primera y el Ambassador comenzó a rodar. El público saludaba entusiasmado y se acercaban ante el paso del majestuoso auto de IKA (Industrias Kaiser Argentina). Allí tenían origen vehículos míticos, como el Torino, o el Jeep Ika-Renault, o la inolvidable Estanciera. 
En el Ambassador, el confortable asiento trasero había quedado deliberadamente desocupado. El vacío se llenaba con un claro mensaje de la organización: “Señor Presidente: Este lugar es suyo, lo estamos esperando”.
La caravana bordeó la imponente basílica y luego tomó por la Avenida Nuestra Señora de Luján hacia la Ruta 7. El recorrido, de alrededor de 15 kilómetros, incluyó el paso por la localidad vecina de Jáuregui y el regreso al centro de Luján. El coche presidencial era escoltado por una “guardia de honor” de modelos Ambassador, seguida, a su vez, por una extensa hilera de autos de producción nacional provistos por los clubes y particulares invitados.
A su paso, el público se fue sumando espontáneamente nutriendo al desfile con más de un centenar de vehículos de diferentes épocas y orígenes. Por momentos, la columna superó los 1.500 metros de extensión. Un pintoresco autobomba del cuerpo de Bomberos de Luján marcaba el punto final.
El intenso ulular de la sirena del auto oficial y los bocinazos del resto de la comitiva se combinaron para alterar la típica calma del mediodía e interrumpir asados y picadas de vecinos sorprendidos, que salieron a las veredas para ver qué pasaba.
Luego de poco más de una hora de circulación, y un recorrido final por el casco céntrico de Luján, el Ambassador presidencial ingresó a los jardines del Área 3 del Museo Udaondo, donde detuvo su marcha. Misión cumplida para los organizadores.
Por la tarde, el museo abrió sus puertas y el público pudo apreciar el auto y escuchar de boca de los protagonistas cómo fue el proceso de puesta en valor. Todavía queda mucho por hacer, pero se dio un paso fundamental para recuperar estos vehículos y su historia.
A solo 5 días de la asunción de la nueva administración, la idea de volver a contar con un auto presidencial producido en el país fue oportunamente instalada.
De concretarse, sería un gesto político que levantaría el pulgar de muchos argentinos.
San Juan Pablo Segundo 
UNA RELIQUIA EN CUATRO RUEDAS 
El Papa Francisco nos tiene acostumbrados a sus viajes en colectivo, y mucho mas asiduamente cuando era Cardenal, pero cuando San Juan Pablo Segundo vino a la Argentina, también anduvo en colectivo. Hoy este vehículo está siendo restaurado bajo la denominación "Coche 1". 
Esta nota comenta sobre la Histórica Restauración Del Colectivo Que Llevo A San Juan Pablo II, el Pontífice, Luego De La Misa que fué Celebrada El 11 De Junio De 1982 En La Basílica Nuestra Señora De Lujan – Su Destino Será El Museo Udaondo. Su director Andrés M. Mage contaba así a través de facebook el grandioso trabajo que está haciendo el Museo.


Luego de dos años de intensa labor y de más de quince años de un trabajo paciente, la Ciudad de Luján está a punto de ponerse de fiesta, con la Caravana que peregrinará al Santuario de la Patrona de la Patria para acompañar al Colectivo en el cual se retiró de la Basílica de Nuestra Madre de Luján, el Santo Padre San Juan Pablo II, luego de la primera Misa celebrada por un Sumo Pontífice en la Argentina, el 11 de Junio de 1982.

Decenas de anónimos vecinos colaboraron en la recuperación de este histórico Colectivo, que tendrá por destino el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, en donde también se resguardan objetos que pertenecieran a otros Papas y los vehículos que utilizaran en su momento en nuestro país el Cardenal Eugenio Pacelli (luego S.S. Pío XII) y el propio Papamovil que San Juan Pablo II usara en la visita al país en 1987.

En aquella primera misa, celebrada en difíciles momentos que vivía nuestra Patria, el Papa emocionó a más de un millón de personas al decir. 


“….¡Hijos e hijas de la tierra argentina, que os encontráis reunidos en este santuario de Luján! ¡Dad gracias al Dios de vuestros padres por la elevación de cada hombre en Cristo, Hijo de Dios! Desde este lugar, en el que mi predecesor Pío XII creyó llegar “al fondo del alma del gran pueblo argentino”, seguid creciendo en la fe y en el amor al hombre. Y Tú, Madre, escucha a tus hijos e hijas de la Nación Argentina, que acogen como dirigidas a ellos las palabras pronunciadas desde la cruz: ¡He ahí a tu hijo! ¡He ahí a tu Madre! En el misterio de la redención, Cristo mismo nos confió a Ti, a todos y cada uno. Al Santuario de Luján hemos venido hoy en el espíritu de esa entrega. Y yo - Obispo de Roma - vengo también para pronunciar este acto de ofrecimiento a Ti de todos y cada uno. De manera especial te confío todos aquellos que, a causa de los recientes acontecimientos, han perdido la vida: encomiendo sus almas al eterno reposo en el Señor. Te confío asimismo los que han perdido la salud y se hallan en los hospitales, para que en la prueba y el dolor sus ánimos se sientan confortados. Te encomiendo todas las familias y la nación. Que todos sean partícipes de esta elevación del hombre en Cristo proclamada por la liturgia de hoy. Que vivan la plenitud de la fe, la esperanza y la caridad como hijos e hijas adoptivos del Padre Eterno en el Hijo de Dios. Que por tu intercesión, oh Reina de la paz, se encuentren las vías para la solución del actual conflicto, en la paz, en la justicia y en el respeto de la dignidad propia de cada nación. Escucha a tus hijos, muéstrales a Jesús, el Salvador, como camino, verdad, vida y esperanza. Así sea…”.

Ese mismo día, 3 colectivos de la línea 501 transportaron al Santo Padre Juan Pablo II y a su comitiva desde la Basílica Nacional Nuestra Señora de Luján a la Estación de Trenes de nuestra ciudad, aproximadamente una hora después de la finalización de la Santa Misa.

La Asociación Amigos del Complejo Museográfico Enrique Udaondo, pionera entidad del voluntariado, junto a un grupo de vecinos, a la Empresa Libertador General San Martín, a Transportes 11 de Junio, a Santamaría, a desinteresados y anónimos colaboradores; han trabajado mucho para que la puesta en valor del mítico Coche 1 fuera posible.


Luego de dos años de intensa labor y de más de quince años de un trabajo paciente, la Ciudad de Luján está a punto de ponerse de fiesta, con la Caravana que peregrinará al Santuario de la Patrona de la Patria para acompañar al Colectivo en el cual se retiró de la Basílica de Nuestra Madre de Luján, el Santo Padre San Juan Pablo II, luego de la primera Misa celebrada por un Sumo Pontífice en la Argentina, el 11 de Junio de 1982.

Decenas de anónimos vecinos colaboraron en la recuperación de este histórico Colectivo, que tendrá por destino el Complejo Museográfico Provincial Enrique Udaondo, en donde también se resguardan objetos que pertenecieran a otros Papas y los vehículos que utilizaran en su momento en nuestro país el Cardenal Eugenio Pacelli (luego S.S. Pío XII) y el propio Papamovil que San Juan Pablo II usara en la visita al país en 1987.

La Asociación Amigos del Complejo Museográfico Enrique Udaondo, pionera entidad del voluntariado, junto a un grupo de vecinos, a la Empresa Libertador General San Martín, a Transportes 11 de Junio, a Santamaría, a desinteresados y anónimos colaboradores; han trabajado mucho para que la puesta en valor del mítico Coche 1 "el colectivo papal" fuera posible.

Prontamente se darán detalles de la fecha exacta de la Peregrinación.


EL TESTIMONIO DEL CONDUCTOR 

Aquí el reportaje que la revista GENTE le hizo al conductor del colectivo, don Ángel Emilio Milán.

"Cuando uno se levanta a la mañana nunca sabe qué es lo que puede llegar a pasarle ese día". Ángel Emilio Milán (48), gerente de la empresa de transporte Libertador General San Martín de Luján, no se enteró hasta las cinco de la tarde del viernes 11 de junio que iba a ser el encargado de llevar a Juan Pablo II en uno de sus colectivos. Dejando de lado el protocolo y el "Papamóvil" que le habían destinado para hacer el viaje desde la Basílica hasta la estación. Su Santidad prefirió trasladarse en un colectivo: el número 1 de la línea 501 que en primer término estaba destinado al traslado de los obispos y autoridades.

En su relato a GENTE, el señor Milán dijo que "antes de las cinco de la tarde un obispo se me acercó preguntándome si me animaba a llevar al Papa. Se reunieron Paul Marcinkus y otros asesores y decidieron que viajaría en mi colectivo. Tapamos con una bandera argentina y una papal los números y las leyendas del recorrido. Todo quedó como estaba excepto que trajeron una silla de la Basílica y la colocaron a mi lado para que se pudiera sentar el Papa y de ese modo estar más cerca de la gente que lo esperaba a la salida y a lo largo de los seis kilómetros que nos separaban de la estación del ferrocarril. Cuando él subió, no podía arrodillarme porque estaba sentado al volante. Me dí vuelta y le besé el anillo. El viaje fue muy corto, o por lo menos así lo sentí yo. En un momento, mientras la gente lo aplaudía y saludaba a lo largo de las calles me di vuelta y le dije: 'Su Santidad, cuánto cariño hay en este pueblo'. Juan Pablo II me miró y me contestó: 'Molto, mucho, muchísimo'.

No me atreví a decirle más nada, solamente lo miré a través del espejo. Se veía muy cansado y con grandes ojeras. No paró un momento de bendecir a todos los que lo saludaban. Yo no podía creer que lo tenía a mi lado, con su tapado blanco casi rozándome. Cuando llegamos a la estación me bendijo y me miró. Uno de los sacerdotes se le acercó y el Papa le dijo algo al oído. Después bajó. Ese sacerdote sacó de su bolsillo un rosario y me lo dio. El obispo de Mercedes, monseñor Emilio Ogñenovich, antes de irse me alentó para que le escribiera una carta a Juan Pablo II y se la llevara. El se encargaría de hacérsela llegar. Después subió al tren. Yo no pude moverme del lugar en que estaba. Se me aflojaban las piernas. Me quedé recostado sobre el volante mirándolo. No podía olvidarme de su cara, que vi durante todo el viaje reflejada en mi espejo, irradiando paz".

Destacamos la importancia de la conservación del patrimonio histórico, y este caso es un ejemplo de ello. El museo Udaondo además acompaña otros proyectos como es el caso de la puesta en valor de dos autos presidenciales Rambler Ambassador. A continuación te contamos de paso sobre esta idea.

Autos presidenciales 


Rambler Car Club le propusieron a Andrés Mage, director del Complejo Museográfico Enrique Udaondo, la puesta en valor de las dos unidades Rambler Ambassador que prestaron servicio en Presidencia de la Nación y que actualmente se exhiben en el Área 3, donde funciona el Museo del Transporte.
La propuesta sumó adherentes e inmediatamente se integraron los editores deAutohistoria y Coche Argentino, y los organizadores de Expo Auto Argentino.
Los coches habían sido donados en el año 2000 al mencionado museo y padecieron durante los últimos 15 años un deterioro agravado por las frecuentes inundaciones que afectaron a Luján y sus alrededores.
La puesta en valor incluyó el recambio de piezas dañadas, limpieza integral, tratamiento superficial, recuperación de tapizados, puesta a punto del propulsor y, por sobre todas las cosas, un intangible difícil de conseguir en estos tiempos: compromiso con la historia argentina.
Tanto los integrantes del Rambler Car Club, como el personal del museo, su director, y otros colaboradores, se sumaron desinteresadamente para que las horas de esfuerzo individual se convirtiesen en un emotivo logro grupal. De todas partes de Argentina fueron llegando las piezas para restaurar los vehículos. Ojalá la política quede de lado, y estos vehículos sean valorados, ojalá los veamos nuevamente recorriendo las calles para llevar al nuevo Presidente de la Nación Argentina.

primera predicación de Adviento
“La Iglesia cuerpo y esposa de Cristo” 


(RV).- Ante la presencia del Papa Francisco, junto a los demás miembros de la Curia Romana, comenzaron esta mañana en la Capilla Redemptoris Mater del Palacio Apostólico las predicaciones de Adviento, a cargo del padre Raniero Cantalamessa, predicador de la Casa Pontificia.

El tema de las meditaciones de este año es “Siendo Cristo la luz de las gentes”. Se trata de una relectura cristológica de la Constitución Dogmática Lumen Gentium, en el 50° aniversario de la conclusión del Concilio Vaticano II.

Las predicaciones serán en total tres. La meditación del primer viernes de Adviento estuvo dedicada al tema de “la Iglesia cuerpo y esposa de Cristo”. La segunda, el 11 de diciembre, será sobre “la universal llamada a la santidad” mientras que la tercera, el 18 de diciembre, se referirá a la “doctrina sobre la Beata Virgen María.

“Me gustaría hacer una reflexión sobre cada uno de los principales documentos del Concilio, que son las cuatro constituciones: sobre la Iglesia “Lumen Gentium”, sobre la Liturgia, “Sacrosanctum Concilium”, sobre la Palabra de Dios, “Dei Verbum” y sobre la Iglesia en el mundo “Gaudium et Spes” - afirmó el padre Cantalamesa al comenzar su predicación. Y tras afirmar que las tres meditaciones de Adviento estarán dedicadas a la Lumen Gentium, el predicador capuchino explicó las motivaciones de la elección del tema, afirmando que sobre el Concilio se ha hablado tanto, “casi siempre sobre sus implicaciones doctrinales y pastorales” pero “pocas veces sobre sus contenidos estrictamente espirituales”. “Yo quisiera – expresó – centrarme exclusivamente en ellos, tratando de ver lo que aún tiene que decirnos el Concilio en cuanto a textos de espiritualidad, útiles para la edificación de la fe”.

El padre Cantalamessa desarrolló su predicación en cuatro partes: “Una eclesiología cristológica”; “La Iglesia cuerpo y esposa de Cristo”; “De la Iglesia al alma”; “El encuentro personal con Jesús”.

El alma y el contenido cristológico de la Lumen Gentium – dijo – emergen sobre todo en el capítulo I, allí en donde se presenta a la Iglesia como esposa de Cristo y cuerpo de Cristo, y citó algunas frases como:

“La Iglesia llamada Jerusalén celeste es 'madre nuestra' (Gal 4,26; cfr. Ap 12,17), es descrita como la Inmaculada esposa del Cordero inmaculado" (cfr. Ap 19,7; 21,2 e 9; 22,17). Esto por el título de esposa - precisó - y por el de “cuerpo de Cristo”, se dice:

“El Hijo de Dios, uniendo a sí la naturaleza humana y venciendo la muerte con su muerte y resurrección ha redimido al hombre y lo ha transformado en una nueva criatura". (cfr. Gal 6,15; 2 Cor 5,17).

“No se acepta Cristo por amor a la Iglesia, sino que se acepta a la Iglesia por amor de Cristo - afirmó el padre capuchino al concluir su predicación. “Si la Iglesia es la esposa de Cristo, como cada esposa, ella genera nuevos hijos uniéndose por amor a su Esposo. La fecundidad de la Iglesia depende de su amor por Cristo”.

(MCM-RV)

(from Vatican Radio)
“La Misericordia vence al odio y a la venganza”, concluyó la Visita del Papa a Centroáfrica.

(RV).- “El Papa está en Bangui, todos lo han visto que está aquí”, con este canto entonado en el Estadio “Bartolomé Boganda” de Bangui, el pueblo Centroafricano recibió al Papa Francisco para la celebración de la Santa Misa de clausura del 11° Viaje Apostólico Internacional a África.

Generalmente, en la historia y en la memoria de la gente, un Viaje Pontificio termina con las palabras más sobresalientes de los discursos del Papa, realizados en los diferentes encuentros y eventos. En el caso de la Visita del Santo Padre a la República Centroafricana, lo que queda en la historia de este país y en la mente de sus pobladores son las palabras de este canto: “El Papa está en Bangui, todos lo han visto que está aquí”, canto que expresa la “certeza y la convicción de que se puede ir contra corriente”; de que se puede realizar gestos significativos que van contra todo pronóstico negativo; de que se puede dar esperanza a un pueblo sufriente y maltratado por intereses externos y de pocos; de que se puede dar y recibir el perdón, porque en el fondo todos somos hermanos; de que se puede dejar de lado el odio y la venganza y pasar a la otra orilla para construir un futuro de paz y progreso; de que es posible el diálogo y la apertura con aquel que siente y piensa de modo distinto al mío; de que es posible cantar y danzar a pesar de la miseria y la violencia, porque la fuerza y la alegría del Evangelio es más grande que los intereses de pocos. Este es el significado de la Visita del Papa Francisco para los pobladores Centroafricanos.
Además, el Vicario de Cristo no es que no haya tenido palabras significativas, al contrario, desde el anuncio de su Visita a África se había evidenciado la “intención de manifestar su cercanía a un pueblo que sufre la violencia y la pobreza”. En este sentido, la Visita del Obispo de Roma a la República Centroafricana ha sido un evento extraordinario, un evento histórico señalan los centroafricanos, no solo por las condiciones en que se dieron, sino también por la forma como “todos”, creyentes y no creyentes, cristianos y musulmanes, vivieron la presencia del Papa en este país. Palabras y gestos del Pontífice que seguramente darán fuerza al cambio tanto anhelado, un cambio que no se dará inmediatamente, pero que al menos iniciará este proceso de reconciliación nacional, con miras a una convivencia justa y fraterna en el “corazón de África”, en los fértiles valles de Bangui, en los densos bosques de Bangassou, a orillas del Río Ubangui y en todo este maravilloso país rico de recursos naturales y humanos.

(Desde Bangui, “la capital espiritual de la misericordia”, Renato Martinez – Radio Vaticano from Vatican Radio)
Los últimos días del concilio
2015-12-05 L’Osservatore Romano
En la basílica de San Pablo Extramuros, allí donde el 25 de enero de 1959 Juan XXIII anunció por sorpresa el concilio, el sábado 4 de diciembre de 1965, por la tarde, tuvo inicio su fase conclusiva con una oración común de Pablo VI con los observadores no católicos. En el momento del incienso cantos y textos de la Biblia se entrelazan en latín, inglés, francés, griego. Luego, en francés, el Papa leyó un discurso con una introducción conmovedora: «Vuestra partida produce a nuestro alrededor una soledad que antes del Concilio no conocíamos y que ahora nos entristece; nosotros quisiéramos veros siempre con nosotros».
Hombre de los signos, después de la liturgia Montini regaló a cada uno de los observadores una campanilla de bronce. «Conservadla —les recomendó Pablo VI— como recuerdo de nuestra oración común y a la espera del día en que sonará la hora de nuestra reunificación», como escribía al día siguiente Henri de Lubac, que ese domingo fue invitado por el Pontífice a comer Junto con Jean Guitton y Oscar Cullmann. Un hecho entonces excepcional, pero que Montini explica con sencillez a sus huéspedes: «Tal vez os preguntáis cómo se hacen las cosas con el Papa; veréis, como se hace en todos lados».
Durante la conversación entró uno de los secretarios para entregar un documento y Pablo VI, después de darle un vistazo, les habló del mismo a los tres invitados: es el texto definitivo de la declaración común entre las Iglesias de Roma y Constantinopla sobre la «eliminación de la memoria» de las excomuniones intercambiadas en 1054 entre las dos sedes. El Papa —siguió escribiendo el teólogo francés— «nos dije que se proclamará solemnemente el martes». Y el 7 de diciembre, de forma simultánea, en San Pedro y en El Fanar se leyeron, con el texto común, un breve pontificio y untòmos patriarcal.
Ese martes fue un día verdaderamente histórico, con numerosos acontecimientos y signos. En la última sesión pública del Vaticano II, antes de la misa tuvieron lugar las votaciones finales que aprobaron casi por unanimidad los últimos cuatro documentos conciliares: los tres decretos sobre la libertad religiosa, las misiones y los sacerdotes, y la constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo contemporáneo. Se leyeron después la declaración común de las dos Iglesias definidas «hermanas» y el breve papal: Pablo VI lo entregó con un abrazo al enviado del patriarca Atenágoras, y él llevó luego sobre la tumba de san León IX, obispo de Roma en la época del cisma, nueve rosas para recordar así los nueve siglos de separación.
La homilía que Montini pronunció el 7 de diciembre es uno de los textos más hermosos e inspirados, y resume la esencia del Concilio: «Tal vez nunca como en esta ocasión la Iglesia ha sentido la necesidad de conocer, de acercarse, de comprender, de penetrar, de servir, de evangelizar a la sociedad que la rodea, y de seguirla, casi alcanzándola en su rápido y continuo cambio». Y sigue: «La religión del Dios que se hizo Hombre se encontró con la religión (porque es tal) del hombre que se hace Dios. ¿Qué sucedió? ¿Un enfrentamiento, una lucha, una imprecación? Podía ser; pero no sucedió. La antigua historia del Samaritano fue la pauta de la espiritualidad del Concilio. Una simpatía inmensa lo invadió todo».
Ese mismo día, con otro gesto significativo, el Papa firmaba un motu proprio con el cual reformaba el antiguo Santo Oficio. Y en la fiesta de la Inmaculada, el 8 de diciembre, en la plaza de San Pedro mientras brillaba el sol, Pablo VI concluyó el Vaticano II repitiendo en la homilía que «para la Iglesia católica nadie es extraño, nadie está excluido, nadie está lejos». Un saludo que Montini definió «no de despedida que distancia, sino de amistad que permanece».
El Papa explica los motivos y expectativas del Jubileo de la Misericordia

Ciudad del Vaticano, 2 de diciembre de 2015 (Vis).-La revista italiana ''Credere'' publica hoy una entrevista con el Papa Francisco poco antes del inicio del Jubileo de la Misericordia, en la que explica los motivos y las expectativas de esa convocatoria, así como su experiencia personal de la misericordia divina. Siguen amplios extractos de la entrevista.
''El tema de la misericordia – dice Francisco - se acentúa fuertemente en la Iglesia a partir de Pablo VI. Juan Pablo II lo subrayó con la Dives in Misericordia, la canonización de Santa Faustina Kowalska y la institución de la fiesta de la Divina Misericordia en la Octava de Pascua. En esta línea,he sentido que hay como un deseo del Señor de mostrar a los hombres su misericordia. Por tanto, no se me ocurrió a mí, he seguido una tradición renovada recientemente, aunque siempre existida.... Es obvio que el mundo de hoy necesita la misericordia, necesita la compasión, es decir, ''padecer con'' . Estamos acostumbrados a las malas noticias, a las noticias crueles y a las mayores atrocidadades que ofenden el nombre y la vida de Dios. Al mundo le hace falta descubrir que Dios es Padre, que hay misericordia, que la crueldad no es el camino, que la condena no es el camino, porque la misma Iglesia a veces sigue una línea dura, cae en la tentación de seguir una línea dura, en la tentación de subrayar sólo las normas morales, pero mucha gente se queda fuera. Me vino a la mente la imagen de la Iglesia como un hospital de campaña después de la batalla: ¡cuánta gente herida y destruida! ... Creo que este es el tiempo de la misericordia. Todos somos pecadores, todos llevamos pesos dentro. Sentí que Jesús quiere abrir la puerta de su corazón, que el Padre quiere mostrar sus entrañas de misericordia, y por esto nos envía al Espíritu.... Es el año del perdón, el año de la reconciliación. Por un lado vemos el comercio de armas... el asesinato de inocentes en las formas más crueles posibles, la explotación de las personas... de los niños.. Está en curso un sacrilegio contra la humanidad, porque el hombre es sagrado, es la imagen del Dios viviente. Y el Padre dice: "Deteneosy venid a mí."

A la segunda pregunta sobre la importancia que ha tenido en la vida de Francisco- que ha afirmado varias veces que como todos los creyentes se siente pecador - la misericordia de Dios, el Papa contesta: ''Yo soy un pecador... estoy seguro de ello. Yo soy un pecador a quien el Señor ha mirado con misericordia. Como dije a los presos en Bolivia, soy un hombre perdonado. Dios me miró con compasión y me perdonó. Incluso ahora cometo errores y pecados, y me confieso cada quince o veinte días. Y si me confieso es porque necesito sentir que la misericordia de Dios todavía está en mí''.

Francisco recuerda que tuvo esa sensación de forma especial el 21 de septiembre de 1953, cuando sintió la necesidad de entrar en una iglesia y confesarse con un sacerdote que no conocía y a partir de entonces su vida fue diferente; decidió hacerse sacerdote y aquel confesor, enfermo de leucemia, lo acompañó durante un año. ''Murió al año siguiente -dice el Papa- Después del funeral lloré amargamente, me sentí totalmente perdido, como con miedo de que Dios me hubiera abandonado. Ese fue el momento en que me topé con la misericordia de Dios y está muy vinculado con mi lema episcopal. El 21 de septiembre es San Mateo, y el Venerable Beda, hablando de la conversión de Mateo dice que Jesús miró Matteo " atqve eligendo miserabs "... La traducción literal sería "misericordiando y eligiendo", casi como un trabajo de artesanía. "Lo misericordió: sería la traducción literal del texto''.

''¿El Jubileo de la misericordia puede ser una oportunidad para redescubrir la "maternidad" de Dios? ¿Hay un aspecto más "femenino" de la Iglesia que debe valorarse?'' es la tercera pregunta.

''Sí -responde el Santo Padre- Dios mismo dice en el Libro Isaías que si incluso una madre puede olvidarse de su hijo, ''Yo, en cambio nunca me olvidaré de ti." Aquí se ve la dimensión materna de Dios No todo el mundo entiende cuando se habla de la "maternidad de Dios", no es un lenguaje popular - en el buen sentido de la palabra – parece una palabra para elegidos, así que prefiero usar la ternura, propia de una madre, la ternura de Dios, la ternura nace de las entrañas paternas. Dios es padre y madre''.

A la pregunta de si el descubrimiento de un Dios misericordioso, por tanto más ''emotivo'' que se enternece y se conmueve por el ser humano puede repercutir en un cambio de actitud hacia los demás, Francisco dice: ''Descubrirlo nos llevará a tener una actitud más tolerante, más paciente, más tierna...En 1994, durante el Sínodo, en una reunión del grupo, dije que había que establecer la revolución de la ternura... y hoy sigo diciendo que la revolución es la de la ternura, porque de ella se deriva la justicia y todo lo demás....Si te pones en el lugar de la otra persona, en lugar de pensar en tus propios bolsillos... las cosas cambian. La revolución de la ternura es lo que tenemos que cultivar como fruto de este año de la misericordia: la ternura de Dios para cada uno de nosotros. Cada uno de nosotros tiene que decir: "Yo soy un desventurado, pero Dios me ama; entonces también tengo que amar a los demás de la misma manera ".

El periodista recuerda el famoso "discurso de la luna" de san Juan XXIII, cuando, una noche saludó a los fieles, diciendo: "Llevad una caricia a vuestros hijos'', que se ha convertido en un icono de la Iglesia de la ternura y pregunta si la misericordia ayudará a las comunidades cristianas a convertirse y renovarse.

''Cuando veo a los enfermos, a los ancianos, me sale una caricia espontánea -observa el Pontífice- Es el primer gesto que hacen la mamá y el papá con el bebé recién nacido, el gesto del "te quiero "… ''quiero que te vaya bien ".

Por último ¿el Papa tendrá algún gesto especial durante el Jubileo para testimoniar la misericordia de Dios? :''Habrá muchos gestos pero un viernes de cada mes, haré un gesto diferente'', concluye Francisco.

Entrevista a la hermana Guadalupe







La hermana de la familia religiosa del Verbo Encarnado de Ecuador, María Guadalupe, que tras doce años en Egipto decidió trasladarse a Siria donde todo apuntaba que podría realizar su ministerio en un país más seguro, pero al poco de llegar estalló una guerra civil y otra religiosa.
Sus palabras muestran el martirio y la crueldad de quienes, tras levantarse contra el Gobierno de Al-Asad, se fijaron como objetivo el asesinato de todos los cristianos de Siria. En la entrevista explica como, cuando un autobús de cristianos que intentan escapar es parado por los islamistas, separan a hombres, mujeres y niños. Tras eso, las mujeres son violadas delante de sus maridos y sus hijos y luego apartadas para ser vendidas como esclavas sexuales. Los hombres eran asesinados, en el mejor de los casos fusilados, aunque en muchos casos eran degollados. Los niños, o eran enterrados vivos o separados para adiestrarlos y convertirlos en yihadistas.
También habla de cristianos descuartizados vivos y tirados en bolsas a la basura con un cartel que explica “cristiano, no tocar”. Y la hermana hace un llamamiento: “Los cristianos perseguidos derraman su sangre ¡Qué no sea en vano! Estos cristianos nos señalan el cielo”.
FUNTE: INFOVATICANA

en vivo y directo ya 
Francisco en República Centroafricana:
 La Santa Misa














Francisco en República Centroafricana:
la Santa Misa y la apertura de la Puerta Santa 
11/29/2015
12:40hs aprox













PAPA VISITA CAMPO DE REFUGIADOS EN AFRICA


 RECUPERAMOS 
LA TRANSMISIÓN EN VIVO 














Visita al Presidente de Uganda 
Ofrecemos nuestras disculpas por no poder transmitir en Vivo y directo algunos de los eventos de la visita del Santo Padre a África en ocasiones las distancias,  y los inconvenientes técnicos en cuanto a recepción de señal, no son salvables a pesar de la tecnología. Tratamos siempre de ofrecerles la información con la mayor celeridad posible. GRACIAS!!!















EN VIVO DESDE ÁFRICA
EL PAPA FRANCISCO 
Hoy 11:27 comienza la transmisión en VIVO















VISITA PAPAL A ÁFRICA 27/11/15
No publicadas en vivo por problemas técnicos 



















EL PAPA FRANCISCO 
VIVO DESDE ÁFRICA 13:10hs


SEGUNDA ENTREVISTA 
A MONSEÑOR HÉCTOR SABATINO CARDELLI 
LA NUEVA EVANGELIZACIÓN  

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.