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La identidad cristiana es tener el Espíritu de Cristo, no el “espíritu del mundo”

La gente se sentía sorprendida por la enseñanza de Jesús, porque su palabra “tenía autoridad”. Francisco se inspiró en este pasaje del Evangelio del día para detenerse precisamente en la naturaleza de la autoridad del Señor y, en consecuencia, del cristiano. Jesús – constató el Papa – no era un predicador común”, porque su “autoridad” le viene de la “unción especial del Espíritu Santo”. Jesús – añadió – es “el Hijo de Dios ungido y enviado” a “traer la salvación, a traer la libertad”. Y algunos – notó – “se escandalizaban” por este “estilo de Jesús”, por su identidad y libertad:
“Y nosotros podemos preguntarnos ¿cuál es nuestra identidad de cristianos? Y Pablo hoy lo dice bien. ‘De estas cosas – dice San Pablo – nosotros hablamos no con palabras sugeridas por la sabiduría humana’. La predicción de Pablo no es porque ha hecho un curso en la Lateranense, en la Gregoriana… ¡No, no, no! ¡Sabiduría humana, no! Sino enseñada por el Espíritu: Pablo predicaba con la unción del Espíritu, expresando cosas espirituales del Espíritu en términos espirituales. Pero el hombre dejado a sus fuerzas no comprende las cosas del Espíritu de Dios: ¡el hombre solo no puede comprender esto!”
Y por esto – prosiguió el Santo Padre – “si nosotros los cristianos no comprendemos bien las cosas del Espíritu, no damos y no ofrecemos un testimonio, no tenemos identidad”. Para ellos – prosiguió – “estas cosas del Espíritu son una locura, no son capaces de entenderlas”. En cambio, el hombre movido por el Espíritu, “juzga cada cosa: es libre, sin poder ser juzgado por nadie”:
“Ahora, nosotros tenemos el pensamiento de Cristo y el Espíritu de Cristo. Ésta es la identidad cristiana. No tener el espíritu del mundo, ese modo de pensar, ese modo de juzgar… Tú puedes tener cinco licenciaturas en teología, ¡pero no tener el Espíritu de Dios! Quizá tú seas un gran teólogo, pero no eres un cristiano, ¡porque no tienes el Espíritu de Dios! Lo que da autoridad, lo que te da identidad es el Espíritu Santo, la unción del Espíritu Santo”.
Por esta razón, dijo el Papa, “el pueblo no amaba a aquellos predicadores, a aquellos doctores de la ley, porque hablaban verdaderamente de teología, pero no llegaban al corazón, no daban libertad”. Estos, añadió Francisco, “no eran capaces de hacer que el pueblo encontrara su propia identidad, porque no estaban ungidos por el Espíritu Santo”:
“La autoridad de Jesús – y la autoridad del cristiano – viene precisamente de esta capacidad de comprender las cosas del Espíritu, de hablar la lengua del Espíritu. Viene de esta unción del Espíritu Santo. Y tantas veces, tantas veces nosotros encontramos entre nuestros fieles, ancianitas simples que quizá no han terminado la escuela primaria, pero que te hablan de estas cosas mejor que un teólogo, porque tienen el Espíritu de Cristo. Lo que tiene San Pablo. Y todos nosotros debemos pedir esto. Señor danos la identidad cristiana, la que Tú tenías. Danos Tu Espíritu. Danos Tu modo de pensar, de sentir, de hablar: es decir, Señor, danos la unción del Espíritu Santo”.
No tengan miedo
No se deben temer los cambios en la Iglesia

San Juan Pablo II nos decía, "no tengan miedo", el Papa Francisco sigue ese camino. No se deben temer los cambios en la Iglesia, porque el Evangelio es la novedad, dijo el PapaEl Evangelio “es novedad”, Jesús nos pide que “dejemos de lado las estructuras caducas”. Lo afirmó el Papa Francisco en su homilía de la misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa de Santa Marta. El Pontífice subrayó que el cristiano no debe ser “esclavo de tantas pequeñas leyes”, sino abrir el corazón al mandamiento nuevo del amor.
El Papa recordó que los escribas quieren poner en dificultad a Jesús y le preguntan por qué sus discípulos no ayunan. Pero el Señor – dijo – no cae en la trampa y responde hablando de fiesta y de novedad. Francisco se inspiró en un pasaje del Evangelio del día para detenerse precisamente en la novedad que trajo Jesús y que exhorta a poner el vino nuevo en odres nuevos:
“A vino nuevo, odres nuevos. La novedad del Evangelio. ¿Qué cosa nos trae el Evangelio? Alegría y novedad. Estos doctores de la ley estaban cerrados en sus mandamientos, en sus prescripciones. San Pablo, hablando de ellos, nos dice que antes de que llegara la fe – es decir Jesús – todos nosotros estábamos custodiados como prisioneros bajo la ley. Esta ley de esta gente no era mala: custodiados pero prisioneros, en espera de que llegara la fe. Esa fe que habría sido revelada en el mismo Jesús”.
El pueblo – observó el Papa  “tenía la ley que le había dado Moisés”; y después tantas de estas “costumbres y pequeñas leyes” que habían codificado los doctores. “La ley – comentó Francisco – los custodiaba, ¡pero como prisioneros! Y ellos estaban en espera de la libertad, de la definitiva libertad que Dios habría dato a su pueblo con su Hijo”. De modo que la novedad del Evangelio – subrayó – “es ésta: es para rescatar de la ley”:
“Alguno de ustedes puede decirme: ‘Pero, Padre, ¿los cristianos no tienen ley?’; ¡Sí! Jesús ha dicho: ‘Yo no vengo a abolir la ley, sino a llevarla a su plenitud. Y la plenitud de la ley, por ejemplo, son las Bienaventuranzas, la ley del amor, el amor total, tal como Él – Jesús – nos ha amado. Y cuando Jesús reprocha a esta gente, a estos doctores de la ley, les reprocha no haber custodiado al pueblo con la ley, sino de haberlo hecho esclavo de tantas pequeñas leyes, de tantas pequeñas cosas que se debían hacer”.
Cosas que hay que hacer – añadió el Papa – “sin la libertad que Él nos trae con la nueva ley, la ley que Él ha sancionado con su sangre”. Y ésta – reafirmó – “es la novedad del Evangelio, que es fiesta, es alegría y es libertad”. Es “precisamente el rescate que todo el pueblo esperaba” cuando estaba “custodiado por la ley, pero como prisionero”. Es esto lo que Jesús quiere decirnos: “A la novedad, novedad; a vino nuevo, odres nuevos. Y no tengas miedo de cambiar las cosas según la ley del Evangelio”:
“Pablo distingue bien: hijos de la ley e hijos de la fe. A vino nuevo, odres nuevos. Y por esto la Iglesia nos pide, a todos nosotros, algunos cambios. Nos pide que dejemos de lado las estructuras caducas: ¡no sirven! Y que tomemos odres nuevos, los del Evangelio. No se puede comprender la mentalidad – por ejemplo  de estos doctores de la ley, de estos teólogos fariseos: no se pude entender su mentalidad con el espíritu del Evangelio. Son cosas distintas. El estilo del Evangelio es un estilo diverso, que lleva la ley a la plenitud. ¡Sí! Pero de un modo nuevo: es el vino nuevo, en odres nuevos”.
“El Evangelio – dijo también Francisco – ¡es novedad! ¡El Evangelio es fiesta! Y sólo se puede vivir plenamente el Evangelio con un corazón gozoso y con un corazón renovado”. “Que el Señor – fue la invocación final del Papa – “nos de la gracia de esta observancia de la ley. Observar la ley – la ley que Jesús ha llevado a su plenitud – en el mandamiento del amor, en los mandamientos que vienen de las Bienaventuranzas”. Que el Señor – concluyó – nos de la gracia de “no permanecer prisioneros”, sino que “nos de la gracia de la alegría y de la libertad que nos trae la novedad del Evangelio”.









falta de respeto

Chavez Nuestro


Les faltó persignase para simular completo el ritual del rezo que realiza el mundo católico.

Nadie piensa en burlarse del himno de un País, pero si ofenden a los católicos.
Miembros del Partido Socialista Unido de Venezuela elevaron una plegaria similar al "Padre Nuestro", pero cambiaron la palabra "padre" por el apellido del fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez.

La polémica oración fue presentada al cierre del "I taller para el diseño del sistema de formación socialista" en el que se encontraba presente el presidente Nicolás Maduro.
Chávez nuestro que estás en el cielo, en la tierra, en el mar y en nosotros, los y las delegadas, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu legado para llevarlo a los pueblos de aquí y de allá", dice parte de la plegaria que fue ovacionada por asistentes a la actividad.

Luego continúa y dice: "Danos hoy tu luz para que nos guíe cada día, no nos dejes caer en la tentación del capitalismo, mas líbranos de la maldad de la oligarquía, del delito del contrabando porque de nosotros y nosotras es la patria, la paz y la vida. Por los siglos de los siglos amén. Viva Chávez".

El particular homenaje terminó con el tradicional "Viva Chávez".
 Mientras tanto ayer el Sr. Nicolás Maduro exigió respeto a la “libertad de creación” y calificó a los obispos que, a través de un comunicado este miércoles, hicieron críticas al “Chávez nuestro” en una asamblea del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), como “inquisidores”.
La libertad exige responsabilidad y respeto a las creencias del otro, este presidente se llena la boca hablando de la libertad pero evidentemente no parece tener claro que ella exige respeto. Cada uno guardará su opinión en cuanto a Chavez  y sus seguidores. 
Maduro leyó la suerte de oración y reiteró que los “inquisidores no abren la boca para denunciar los pecados del mundo, 

sino que critican las muestras genuinas de amor del pueblo“.
Cuando una actitud es ofensiva no es genuina, y cuando no es justa, no es del pueblo es de los políticos.
“Exijo respeto a la libertad de creación en Venezuela. Señores de la inquisición exijo respeto al espíritu creador y ya basta de tanta persecución a Chávez. Salgo en defensa de esta mujer (María Uribe, militante del Psuv que leyó la oración), porque considero que la tratan de mancillar y perseguir solo porque ella leyó este poema con amor, con sencillez, que viva la mujer venezolana“, planteó este jueves el presidente Nicolás Maduro desde el estado Carabobo.
LA IDOLATRÍA PARA PERPETUAR EL PODER 






FUENTES: Reuters - E.F.E.


Se reúne el Consejo de Economía para profundizar la reforma

El 'Consejo de Economía' instituido por el papa Francisco para asesorar al 'ministerio de Economía' de la Santa Sede, se ha reunido hoy en el Vaticano para estudiar las funciones inherentes y proseguir así en la reforma de transparencia iniciada por Benedicto XVI y acelerada por el actual Pontífice.


El director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el padre Federico Lombardi, indicó aquí en una rueda de prensa que “el Consejo de Economía se ha reunido solamente el día de hoy, desde las 9 de la mañana y seguirá su labor hasta la tarde”.
El Consejo de Economía, encabezado por el cardenal australiano George Pell, ha decidido este horario continuado, indicó Lombardi, y bromeó indicando que decidió trabajar 'no con ritmos mediterráneos'.
Los temas del día son: los estatutos de la Secretaría de Economía, vale a decir del nuevo 'ministerio de Economía'; el revisor general; el informe que se hará sobre el desarrollo de la Secretaría de Economía y del APSA (el instituto de bienes muebles e inmuebles del Vaticano). También los integrantes del Consejo precisarán cómo realizar las rendiciones de cuentas, presupuestos y los criterios para los próximos años. “Los balances ya se hacen --precisó el portavoz del Vaticano-- pero habrán nuevas indicaciones sobre el modo de realizarlos”.
Indicó que el cardenal peruano Juan Luis Cipriani, no ha participado debido a una ausencia justificada. Tampoco lo hizo el experto francés Jean-Baptiste de Franssu, porqueal haber sido nombrado en el Instituto para las Obras de Religión (IOR) no puede ser más parte del Consejo de la Economía, pues entraría en conflicto de cargo. Seguramente, añadió Lombardi, será nombrado otro experto en su lugar.
El papa Francisco explicó en mayo pasado que el Consejo de Economía “tiene un rol significativo en este proceso de reforma”, porque “encargado de vigilar la gestión económica, y sobre las estructuras y actividades financieras de estas administraciones”.
El Consejo de Economía ha sido instituido con el motu proprio “Fidelis dispensator et Prudens”, publicado el pasado 24 de febrero, en donde indica que el Consejo estará compuesto por 15 miembros, 8 de los cuales serán "elegidos entre los cardenales y los obispos" y los otros 7 "son expertos laicos de varias nacionalidades, con competencias financieras y reconocida profesionalidad".
Los ocho cardenales y obispos que integran el Consejo de Economía son:
Reinhard Marx, arzobispo de Munich y Frisinga (coordinador); Juan Luis Cipriani Thorne, arzobispo de Lima; Daniel N. DiNardo, arzobispo de Galveston-Houston; Wilfrid Fox Napier, arzobispo de Durban; Jean-Pierre Ricard, arzobispo de Burdeos; Norberto Rivera Carrera, arzobispo de México; John Tong Hon, obispo de Hong Kong; Agostino Vallini, vicario general de Su Santidad para la diócesis de Roma.
Y los seis expertos son:
Joseph F.X. Zahra, Malta (vicecoordinador); John Kyle, Canadá; Enrique Llano Cueto, España; Jochen Messemer, Alemania; Francesco Vermiglio, Italia; George Yeo, Singapur.
Nuestros pecados son el lugar privilegiado para el encuentro con Jesús.


La fuerza de la vida cristiana está en el encuentro entre nuestros pecados y Cristo que nos salva. Si no se produce este encuentro, las iglesias son decadentes y los cristianos tibios. Lo dijo el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina en la Casa de Santa Marta.
Pedro y Pablo nos hacen comprender que un cristiano se puede jactar de dos cosas: “De sus propios pecados y de Cristo crucificado”. La fuerza transformadora de la Palabra de Dios – explicó el Pontífice – parte de tener conciencia de esto. Y Pablo, en su primera Carta a los Corintios, invita a quien se cree sabio a “volverse necio para llegar a ser docto, porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios”:
“Pablo nos dice que la fuerza de la Palabra de Dios, esa que cambia el corazón, que cambia el mundo, que nos da esperanza, que nos da vida, no está en la sabiduría humana: no está en hablar bien y en decir las cosas con inteligencia humana. No. Eso es necedad, dice él. La fuerza de la Palabra de Dios viene de otra parte. También la fuerza de la Palabra de Dios pasa por el corazón del predicador, y por esto dice a aquellos que predican la Palabra de Dios: ‘Vuélvanse necios, es decir, no pongan su seguridad en su sabiduría, en la sabiduría del mundo”.

El Apóstol Pablo no se vanagloria de sus estudios – “había estudiado con los profesores más importantes de su tiempo” – sino “sólo de dos cosas”:
“Él mismo dice: ‘yo sólo me glorío de mis pecados’. Esto escandaliza. Además, en otro pasaje dice: ‘Yo sólo me glorío en Cristo, este Crucificado. La fuerza de la Palabra de Dios está en aquel encuentro entre mis pecados y la sangre de Cristo, que me salva. Y cuando no existe este encuentro, el corazón no tiene fuerza. Cuando se olvida ese encuentro que hemos tenido en la vida, nos volvemos mundanos, queremos hablar de las cosas de Dios con lenguaje humano, y no sirve: no da vida”.
También Pedro – en el Evangelio de la pesca milagrosa – experimenta el encuentro con Cristo viendo su propio pecado: ve la fuerza de Jesús y se ve a sí mismo. Se inclina a sus pies diciendo: “Señor, aléjate de mí, porque soy un pecador”. En este encuentro entre Cristo y mis pecados está la salvación, dijo el Papa:
“El lugar privilegiado para el encuentro con Jesucristo son los propios pecados. Si un cristiano no es capaz de sentirse precisamente pecador y salvado por la sangre de Cristo, de este Crucificado, es un cristiano a mitad de camino, es un cristiano tibio. Y cuando nosotros encontramos Iglesias decadentes, cuando encontramos parroquias decadentes, instituciones decadentes, seguramente los cristianos que están allí no han encontrado jamás a Jesucristo o se han olvidado de aquel encuentro con Jesucristo. La fuerza de la vida cristiana y la fuerza de la Palabra de Dios está precisamente en aquel momento donde yo, pecador, encuentro a Jesucristo y aquel encuentro da un vuelco a la vida, cambia la vida… Y te da la fuerza para anunciar la salvación a los demás”.
El Papa Francisco invita a hacerse algunas preguntas, dijo también el Papa: “¿Soy capaz de decir al Señor: ‘Soy pecador?’”. No en teoría, ¿sino confesando “el pecado concreto? ¿Y soy capaz de creer que precisamente Él, con su Sangre, me ha salvado del pecado y me ha dado una vida nueva? ¿Tengo confianza en Cristo?”. Y concluyó: “¿De qué cosas puede jactarse un cristiano? De dos cosas: de los propios pecados y de Cristo crucificado”.
Voz del Papa llega a los cinco continentes en la inauguración de la plataforma "Scholas occurrentes"

La tarde del jueves con la audiencia del Papa Francisco en el Aula del Sínodo, que lo vio conectarse con realidades de los cinco continentes - Estambul, en la parte europea de Turquía, Israel, Sudafrica, San Salvador y Australia - se cerró el tercer congreso mundial de 'Scholas Occurrentes', red internacional de institutos escolares interreligiosos y multiculturales. Nacida justamente hace un año por impulso del Papa Francisco, que ha querido extender a nivel internacional la Escuela de Vecinos y las Escuelas Hermanas, dos precedentes experiencias promovidas durante su ministerio episcopal en Buenos Aires, 'Scholas occurrentes' tiene como objetivo la inclusión social a través de la instrucción.
Telegrama del Papa a los participantes en el 22° Congreso Ecuménico Internacional de Espiritualidad Ortodoxa de Bose

Del 3 al 6 de septiembre se celebra en el monasterio italiano Bose el XXII Congreso Ecuménico Internacional de Espiritualidad Ortodoxa sobre el tema “Bienaventurados y pacíficos”, organizado en colaboración con las Iglesias Ortodoxas. Esta acostumbrada cita ecuménica anual desea ponerse en escucha del Evangelio de la paz, que pide que los cristianos sean levadura de reconciliación y de paz entre las mujeres y los hombres contemporáneos. La esperanza de la paz anunciada en Cristo no es una utopía extraña a un mundo dominado por la lógica del poder y del conflicto, sino que constituye un evento en la historia, que se encarna en todo tiempo en hombres y mujeres de paz y de reconciliación. El intercambio, a nivel científico, cultural y eclesial, entre estudiosos e investigadores procedentes de todo el mundo, junto a agentes ecuménicos y representantes de las diversas confesiones religiosas, se propone profundizar las razones de la paz en un pluralismo respetuoso de la diversidad y, al mismo tiempo, capaz de redescubrir en la propia tradición las razones de la acogida del otro.
Entre las etapas que marcarán el recorrido de este año se destaca la escucha y el estudio de la Escritura; la experiencia litúrgica, las palabras sobre la paz en los Padres de la Iglesia; la enseñanza de la experiencia monástica y espiritual del Oriente cristiano y el testimonio de los mártires.
El Santo Padre Francisco envió un telegrama de saludo a los organizadores y participantes en este encuentro, firmado por el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de Su Santidad, en el que manifiesta su vivo aprecio por esta providencial iniciativa; a la vez que les desea que estas jornadas de estudio favorezcan la conciencia de que “es posible vivir y testimoniar la paz anunciada por Cristo, mediante actitudes de fraternidad sincera que aplacan las disputas, superan las difidencias y generan esperanza”.
Su Santidad – se lee asimismo en este telegrama – mientras pide que se rece por él y por su servicio a la Iglesia, invoca la divina asistencia sobre los trabajaos del Congreso y de buena gana les envía la implorada bendición apostólica.
La Iglesia lleva en su corazón a los perseguidos en Irak.

La fuerza de la vida cristiana está en el encuentro entre nuestros pecados y Cristo que nos salva. Si no se produce este encuentro, las iglesias son decadentes y los cristianos tibios. Lo dijo el Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina en la Casa de Santa Marta.
Pedro y Pablo nos hacen comprender que un cristiano se puede jactar de dos cosas: “De sus propios pecados y de Cristo crucificado”. La fuerza transformadora de la Palabra de Dios – explicó el Pontífice – parte de tener conciencia de esto. Y Pablo, en su primera Carta a los Corintios, invita a quien se cree sabio a “volverse necio para llegar a ser docto, porque la sabiduría de este mundo es necedad ante Dios”:
“Pablo nos dice que la fuerza de la Palabra de Dios, esa que cambia el corazón, que cambia el mundo, que nos da esperanza, que nos da vida, no está en la sabiduría humana: no está en hablar bien y en decir las cosas con inteligencia humana. No. Eso es necedad, dice él. La fuerza de la Palabra de Dios viene de otra parte. También la fuerza de la Palabra de Dios pasa por el corazón del predicador, y por esto dice a aquellos que predican la Palabra de Dios: ‘Vuélvanse necios, es decir, no pongan su seguridad en su sabiduría, en la sabiduría del mundo”.
El Apóstol Pablo no se vanagloria de sus estudios – “había estudiado con los profesores más importantes de su tiempo” – sino “sólo de dos cosas”:
“Él mismo dice: ‘yo sólo me glorío de mis pecados’. Esto escandaliza. Además, en otro pasaje dice: ‘Yo sólo me glorío en Cristo, este Crucificado. La fuerza de la Palabra de Dios está en aquel encuentro entre mis pecados y la sangre de Cristo, que me salva. Y cuando no existe este encuentro, el corazón no tiene fuerza. Cuando se olvida ese encuentro que hemos tenido en la vida, nos volvemos mundanos, queremos hablar de las cosas de Dios con lenguaje humano, y no sirve: no da vida”.
También Pedro – en el Evangelio de la pesca milagrosa – experimenta el encuentro con Cristo viendo su propio pecado: ve la fuerza de Jesús y se ve a sí mismo. Se inclina a sus pies diciendo: “Señor, aléjate de mí, porque soy un pecador”. En este encuentro entre Cristo y mis pecados está la salvación, dijo el Papa:

“El lugar privilegiado para el encuentro con Jesucristo son los propios pecados. Si un cristiano no es capaz de sentirse precisamente pecador y salvado por la sangre de Cristo, de este Crucificado, es un cristiano a mitad de camino, es un cristiano tibio. Y cuando nosotros encontramos Iglesias decadentes, cuando encontramos parroquias decadentes, instituciones decadentes, seguramente los cristianos que están allí no han encontrado jamás a Jesucristo o se han olvidado de aquel encuentro con Jesucristo. La fuerza de la vida cristiana y la fuerza de la Palabra de Dios está precisamente en aquel momento donde yo, pecador, encuentro a Jesucristo y aquel encuentro da un vuelco a la vida, cambia la vida… Y te da la fuerza para anunciar la salvación a los demás”.
El Papa Francisco invita a hacerse algunas preguntas, dijo también el Papa: “¿Soy capaz de decir al Señor: ‘Soy pecador?’”. No en teoría, ¿sino confesando “el pecado concreto? ¿Y soy capaz de creer que precisamente Él, con su Sangre, me ha salvado del pecado y me ha dado una vida nueva? ¿Tengo confianza en Cristo?”. Y concluyó: “¿De qué cosas puede jactarse un cristiano? De dos cosas: de los propios pecados y de Cristo crucificado”.
Celebraciones que el Papa presidirá este mes de septiembre

Mons. Guido Marini, Maestro de las Celebraciones Litúrgicas Pontificias hizo público el Calendario de las celebraciones que presidirá el Papa Francisco este mes de septiembre.
El sábado 13 de septiembre, el Santo Padre realizará una Visita Pastoral al Sagrario militar de Redipuglia donde celebrará la Santa Misa.
El domingo 14 de septiembre, Fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, el Papa Francisco celebrará la Santa Misa con el rito del matrimonio en la Basílica Vaticana, a las 9.00 de la mañana.
El 21 de septiembre, XXV Domingo del tiempo ordinario, el Pontífice realizará su Viaje Apostólico a Albania.
El 28 de septiembre, XXIV Domingo del tiempo ordinario, el Papa Francisco celebrará la Santa Misa con los ancianos a las 10.30 de la mañana en la Plaza de San Pedro.

En el Olímpico de Roma  1 de septiembre

El Partido por la Paz estuvo lleno de estrellas y brilló por Maradona

El entrenador de la Selección Argentina, Gerardo Martino, estuvo presente pero se retiró en el entretiempo junto a Mascherano y Ricky Alvarez rumbo a Alemania. Diego, a los 53, jugó todo el partido y fue la gran figuraEl Papa Francisco convocó al mundo del fútbol a un partido lleno de estrellas por la paz. 




En el Olímpico de Roma juegan los equipos de las dos ONG que serán beneficiadas con el encuentro. En el equipo de Scholas Ocurrentes están Diego Maradona, Roberto Baggio y Javier Mascherano, entre otros. Mientras que en el equipo de la Fundación Pupi juegan Javier Zanetti, Diego Simeone, Carlos Valderrama y más figuras. El Sumo Pontífice recibió hoy en el Vaticano a Diego Armando Maradona y al resto de las figuras invitadas para el partido interreligioso por la Paz.


Además de Maradona, participaron de la cita el flamante técnico del seleccionado argentino, Gerardo Martino y el subcapitán, Mascherano, quienes luego del partido viajaron a Düsseldorf para el amistoso del miércoles ante el seleccionado de Alemania, último campeón mundial.
El equipo Azul, el de Scholas Ocurrentes, formó con Ginluigi Buffón; Hugo Campagnaro, Laggrotaglie, Walter Samuel, Gabriel Heinze; Mascherano, Maradona, Baggio, Radja Nainggolan, Ricky Alvarez; y Juan Iturbe.
El equipo Blanco, el de la Fundación Pupi alineó a Fernando Muslera; Zanetti, Diego Lugano, Iván Córdoba, José Chamot; Cristian Ledesma, Diego Simeone, Alessandro Del Piero, Carlos Valderrama; Iván Zamorano y David Trezeguet.
El primer tiempo terminó 2-0 con goles de Iturbe y Baggio, ambos tras pases de Maradona. En el entretiempo, Gerardo Martino, Javier Mascherano, Ricky Alvarez y Maxi Rodríguez (no jugó por lesión) abandonaron el estadio para partir rumbo a Alemania, donde el miércoles comenzará el ciclo del Tata al frente de la Selección en un amistoso ante la selección teutona, en Düsseldorf. El gran ausente fue Lionel Messi, quien no asistió por la lesión muscular que sufrió el domingo en el duelo de Barcelona ante Villarreal, correspondiente a la Liga española.
En el segundo tiempo, ingresaron Juan Pablo Carrizo, Ezequiel Schelotto, Germán Denis, Abel Balbo y Mauro Icardi, entre otros. El ucraniano Schevchenko descontó, de penal, para el equipo Blanco. Y después Icardi marcó un doblete y Hemed, de cabeza, le dieron vuelta al resultado. Más tarde descontó el paraguayo Roque Santa Cruz para el equipo Azul y luego Schevchenko volvió a convertir e Icardi selló el 6-3 para la Fundación Pupi.

Maradona jugó todo el partido y a gran intensidad. Pidió todas las pelotas y mostró pinceladas de su inagotable talento. Su hija menor, Gianinna Maradona, le dedicó un tuit.

Estoy feliz de encontrarlos con motivo del partido interreligioso por la paz, que jugarán esta noche en el Estadio Olímpico de Roma. Les agradezco porque han adherido con rapidez a mi deseo de ver a campeones y entrenadores de varios países y de diversas religiones enfrentarse en una competición deportiva, para testimoniar sentimientos de fraternidad y de amistad. Mi reconocimiento va de forma particular a las personas y a los entes que han contribuido a la realización de este evento. Pienso de manera especial a la “Scholas Occurrentes”, que obra ante la Pontificia Academia de las Ciencias, y a la “Fundación Pupi Onlus”.
El partido de esta noche será ciertamente una ocasión para recoger fondos de apoyo a proyectos de solidaridad, pero sobre todo para reflexionar sobre valores universales a los que el fútbol y el deporte en general pueden contribuir: la


lealtad, el compartir, la acogida el diálogo, la confianza en el otro. Se trata de
valores que acomunan a toda persona independientemente de la raza, de la cultura y del credo religioso. Es más, el evento deportivo de esta noche es un gesto altamente simbólico para hacer entender que es posible construir la cultura del encuentro y un mundo de paz, donde creyentes de religiones diversas, conservando su identidad – porque cuando he dicho “independientemente” esto no quiere decir “dejar de lado”: no – creyentes de religiones diversas, conservando su propia identidad, pueden convivir en armonía y en el respeto reciproco.
Todos sabemos que el deporte, en particular el futbol, es un fenómeno – un fenómeno, si – humano y social que tiene tanta importancia e incidencia en los usos y en la mentalidad contemporánea. La gente, especialmente los jóvenes, los observan con admiración por sus capacidades atléticas: es importante dar un buen ejemplo ya sea en el campo que fuera del campo. En las competiciones deportivas están llamados a mostrar que el deporte es alegría de vivir, juego, fiesta, y como tal debe ser valorizado mediante la recuperación de su gratuidad, de su capacidad de estrechar lazos de amistad y la apertura de unos hacia los otros. También con sus comportamientos cotidianos, cargados de fe y de espiritualidad, de humanidad y de altruismo, pueden dar testimonio a favor de los ideales de pacífica convivencia civil y social, para la edificación de una civilización fundada sobre el amor, sobre la solidaridad y sobre la paz. Y esta es la cultura del encuentro: trabajar así.

Que el encuentro futbolístico de esta noche pueda reavivar en cuantos participan la consciencia de la necesidad de comprometerse para que el deporte contribuya a llevar un valido y fecundo aporte a la pacifica coexistencia de todos los pueblos, excluyendo toda discriminación de raza, de lengua, y de religión. Ustedes saben que discriminar puede ser sinónimo de “despreciar”. La discriminación es un desprecio, y ustedes con esta partida de hoy, dirán “no” a toda discriminación. Las religiones, en particular, están llamadas a hacerse vehículo de paz y jamás de odio, porque en nombre de Dios se debe llevar siempre y solamente amor. Religión y deporte, entendidos en esta forma auténtica, pueden colaborar y ofrecer a toda la sociedad señales elocuentes de aquella nueva era en la que los pueblos “no alzarán más la espada uno contra el otro” (cfr Is 2,4).
En esta ocasión tan singular y significativa, como lo es la competición futbolística de esta noche, deseo entregar a todos ustedes este mensaje: ¡ensanchen sus corazones de hermanos a hermanos! Este es uno de los secretos de la vida: ensanchar los corazones de hermanos a hermanos; y también la dimensión más profunda y auténtica del deporte. Gracias.
Nuestras parroquias están llamadas a ser lugares de participación y comunión

2014-09-01 Radio Vaticana
Pensamiento del Papa  (RV).- (Con audio) “Pero la experiencia nos dice que son tantos los pecados contra la unidad. Y no pensamos sólo en las grandes herejías, en los cismas, pensemos en las faltas muy comunes en nuestras comunidades, en los pecados ‘parroquiales. En efecto, a veces, nuestras parroquias, llamadas a ser lugares de participación y de comunión, están tristemente marcadas por envidias, celos y antipatías. Y las habladurías están al alcance de todos: cuando se murmura en las parroquias”.
El tema de la unidad en la Iglesia fue el protagonista de la catequesis del Papa Francisco en la última audiencia general de agosto. A los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro, el Pontífice aclaró que la división de los discípulos de Cristo – “uno de los pecados más graves” – es fruto de la obra del diablo, que “separa, que arruina las relaciones, que insinúa prejuicios”. En cambio, prosiguió, Dios “quiere que crezcamos en la capacidad de acogernos, de perdonarnos y de querernos, para asemejarnos cada vez más a Él que es comunión y amor”. De aquí la invitación del Santo Padre a hacer seriamente “un examen de conciencia”, reconociendo que “cuando nos ponemos en el centro a nosotros mismos y juzgamos a los demás; cuando vemos los defectos de los hermanos, en lugar de sus dotes; cuando damos más peso a lo que nos divide, en lugar de a lo que nos une”, secundamos nuestros límites humanos, pero no nos comportamos como verdaderos cristianos.

Partido interreligioso: 

educación, deporte y cultura a favor de la paz


2014-09-01 Radio Vaticana
(RV).- (Con audio)  “Saludo a los participantes del encuentro de Scholas, continúen con su empeño con los jóvenes y niños, trabajando con la educación, el deporte y la cultura y les deseo y un buen partido mañana en el Estadio Olímpico”. El Papa Francisco saludó este domingo a la hora del Ángelus a los participantes del encuentro de Scholas Occurentes que se llevará a cabo en Vaticano hasta el 4 de setiembre, y que se inaugurará con el partido interreligioso por la paz.
Roberto Dabusti, jefe de prensa de Scholas Occurrentes, habló con Radio Vaticana sobre este partido. “Va a ser fútbol, también va a ser arte – dijo - por la presencia de algunos artistas, pero sobre todo va a ser un llamado, uno más, de los que hace el Papa, para que el deporte transmita los valores que tiene como tal, para trabajar en equipo, más allá de las religiones, por la Paz”. Quisiera recordarles especialmente, dijo Francisco el 13 de agosto de 2013 cuando recibió a los componentes de las selecciones nacionales de fútbol de Argentina e Italia, que con su modo de comportarse, tanto en el campo como fuera de él, en la vida, son un referente. “El bien que ustedes hacen es impresionante. Con su conducta, con su juego, con sus valores hacen bien, la gente los mira, aprovechen para sembrar el bien. Aunque no se den cuenta, para tantas personas que los miran con admiración son un modelo, para bien o para mal. Sean conscientes de esto y den ejemplo de lealtad, respeto y altruismo. Ustedes también son artífices del entendimiento y de la paz social, artífices del entendimiento y de la paz social, que necesitamos tanto”.

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.