El cardenal Poli advierte 
“la Patria no puede tener una miseria como la trata”

El arzobispo de Buenos Aires y primado argentino, cardenal Mario Poli, presidió este viernes una misa “por una sociedad sin esclavos ni excluidos” en la plaza Constitución, donde advirtió que “la Patria no puede tener una miseria como la trata” de personas. ¨La trata de personas es un pecado social¨, subrayó. En la homilía, el purpurado porteño relacionó el lema de la misa con la parábola del buen samaritano y afirmó: “No podemos ser indiferentes” ante esta realidad.
El arzobispo de Buenos Aires y primado argentino, cardenal Mario Poli, presidió este viernes una misa “por una sociedad sin esclavos ni excluidos” en la plaza Constitución, donde advirtió que “la Patria no puede tener una miseria como la trata” de personas.

"La trata de personas es un pecado social", subrayó.

En la homilía, el purpurado porteño relacionó el lema de la misa –“Por una sociedad sin esclavos ni excluidos- con la parábola del buen samaritano y afirmó: “No podemos ser indiferentes” ante esta realidad.

El cardenal Poli pidió para que la misericordia de Dios reconvirtiera el corazón de todos aquellos que destruyen la dignidad de niños, jóvenes, mujeres, adultos cuando lucran con su presente, hipotecándoles el futuro.

La misa en solidaridad con los excluidos y las víctimas de la trata de personas y las drogas fue concelebrada por unos quince sacerdotes, entre ellos los presbíteros Lorenzo "Toto" de Vedia de la Villa 21-24, el padre Franco Punturo de la Villa 20 de Lugano y Gustavo Carrara de la Villa 1-11-14 del Bajo Flores.

Miembros del Movimiento de Trabajadores Excluidos y de cooperativas de cartoneros y costureras acercaron sus ofrendas de la tarea diaria sin “explotación laboral”.

También se escucharon testimonios de vecinos desalojados del asentamiento Papa Francisco, lindante con la Villa 20, de padres que luchan contra las drogas y de vecinos de parroquias que diagraman mapas de la inseguridad y el crimen organizado.

En tanto, Enrique Palmeyro, director mundial de Scholas Ocurrentes, pidió "educar por un mundo con trabajo, con pan para todos y donde sea posible la paz" y Sergio Sanchez, conocido como el cartonero del Papa, ofreció en nombre de "trabajadores, recicladores y cartoneros nuestras herramientas de trabajo por la Ciudad y el mundo".

Estas misas fueron iniciativa del cardenal Jorge Bergoglio, hoy papa Francisco, y cuentan con el apoyo de las parroquias del Decanato La Boca-Barracas, y del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencias. En la organización también participaron las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor, el Hogar de Cristo y el Departamento Arquidiocesano de Migraciones, la ONG La Alameda y la red Kawsay.

Participaron el legislador porteño y amigo del Papa, Gustavo Vera, el diputado del bloque Bien Común Pablo Bergel; el secretario general del sindicato de Judiciales, Julio Piumato, y el auditor de la Ciudad, Facundo Del Gaizo, entre otros.+

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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