Mensaje del Papa 
Encuentro de la Red Eclesial Panamazónica que se celebra en Brasilia del 8 al 13 de este mes
2014-09-10 Radio Vaticana
foto: de News.Va
(RV).- El Santo Padre envió un mensaje, firmado en su nombre por el Cardenal Pietro Parolin, Secretario de Estado de Su Santidad, a los participantes en el encuentro de la Red Eclesial Panamazónica (REPAM, por su sigla), organizado por la Conferencia episcopal brasileña (CNBB) junto al Departamento de Justicia y solidaridad del Consejo Episcopal Latinoamericano, CELAM, sobre el tema: “Panamazonia: Pulmón del planeta”, que se celebra en Brasilia, del 8 al 13 de este mes de septiembre.
Dirigiéndose a Monseñor Pedro Ricardo Barreto Jimeno, S.I., Arzobispo de Huancayo y Presidente del Departamento de Justicia y Paz del CELAM, el Papa saluda a todos los participantes en este encuentro destinado a dar respuestas al importante desafío de vivir juntos, encontrándose en este mar, un poco caótico, de las redes y demás instrumentos de la comunicación humana para que se transforme en una “verdadera experiencia de fraternidad, en una caravana solidaria y en una peregrinación sagrada”.
Porque como se lee en el mensaje, y aludiendo a la exhortación apostólica Evanglii gaudium, las mayores posibilidades de la comunicación se traducen en nuevas oportunidades de encuentro y solidaridad entre todos, donde salir de sí mismo para unirse a los demás hace bien. (87). El Papa Francisco les desea éxito en esta iniciativa, a las vez que les recuerda que la red digital debe ser un lugar rico de humanidad, una red de personas humanas, donde “no basta circular por las autopistas digitales, sino que es necesario que la conexión esté acompañada por el encuentro verdadero llegando a las periferias existenciales humanas”, haciendo que “la levadura cristiana sea fecunda” y para que “las culturas vivas del Amazonas progresen en sus valores”.

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.