LIBERA UN GRUPO DE NIÑOS QUE CON SU MUSICA NOS ACERCA A DIOS
Libera es un grupo vocal infantil dirigido por Robert Prizeman. Pertenecen a la iglesia Anglicana pero no se puede dejar de admirar las voces tan exquisitas. Su nombre proviene de su canción "Libera", que se basa en el "Libera me" de la Misa de Requiem ("Libera" significa libre en latín). La mayoría de los niños de Libera proceden del coro de la parroquia de St. Philips, Norbury, en el sur de Londres. Además de los álbumes, giras y apariciones en televisión, muchos de los chicos de Libera forman parte, junto con adultos, del coro parroquial, pero no es una exigencia de pertenecer a una determinada congregación. Liberacuenta aproximadamente con treinta niños, entre las edades de siete y dieciséis años, incluyendo a los muchachos nuevos que todavía no están preparados para participar plenamente en discos o giras. Diecinueve niños participaron en su visita a EE. UU. en 2008. Veinticuatro niños cantan en su último álbum, New Dawn. Los niños proceden de diversas escuelas de Londres.1 tienen una vez que ni se diga su éxito más reconocido es sanctus.

Catholic.net :: Aprende a orar

MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.