El mundo mira al Papa humilde

Nada ni nadie puede negar que la presencia del Papa Francisco han traído aires nuevos a la Santa Madre iglesia. El mundo mira con buenos ojos este cambio que ha beneficiado y ha hecho de la iglesia el verdadero templo de Dios y de todos sus hijos. 

Jorge Mario Bergoglio no ha perdido esas virtudes que tenía en Buenos Aires, esas que muy pocos conocían, caminaba por la ciudad como uno más, despojándose de la opulencia para vestir como simple sacerdote y caminar haciendo el bien. No he tenido la gracia de conocerlo, pero si un amigo mío. El cuenta que una vez estaba en un acto ecuménico, entre la gente, como uno más, se encontraba el cardenal. Uno de nuestros hermanos evangélicos parece que lo descubrió, y comenzaron a correr la voz, en un momento ellos gritaban para que lo llamaran y subiera al altar donde estaban todo el resto de los líderes religiosos.  

También se cuenta que el actual Santo Padre se lo vio en el incendio de República Cromañon al saber de esto, dicen que tomo su campera de cuero y salió a asistir espiritualmente a todas las víctimas y familiares. No se si esto es verdad pero si se sabe que estuvo a primera hora presente en los centros de salud. 

Amelia, mamá de Gabriela Borrás, relató el encuentro con el entonces Cardenal en el hospital antes de que su hija muriera. "Hizo que mi hija abriera los ojos, llorara y agarrara fuerte mi mano. La hizo revivir para que nos viera". Luego de la tragedia del boliche Cromañón, que le costó la vida a 194 personas, el entonces Cardenal Jorge Bergoglio acompañó a los familiares que apenas se podían reponer de lo ocurrido.
Amelia, sobreviviente del incendio y madre de Gabriela Borrás, contó su felicidad al enterarse de que el Arzobispo argentino fuera nombrado como el nuevo Papa. Pero su alegría no se debe a una simple admiración o al hecho de que el flamante Sumo Pontífice sea argentino. Su emoción fue motivada por una fuerte experiencia personal. 
En diálgo con TN, Amelia relató que después de la tragedia, Bergoglio se acercó hasta el hospital Ramos Mejía y le dio la bendición. Remarcó que después de la tragedia se reunieron con Bergoglio y hasta compartieron mate. "Estuvo con los más necesitados, no sólo con los de Cromañón, con los más humildes. Vivía para que la juventud no tenga que pasar por lo que pasamos", añadió.
Asimismo, la mujer, visiblemente emocionada al recordar su acercamiento con Bergoglio, relató que cuando Gabriela estaba en terapia vino a dar la bendición. "Antes de tomar el ascensor en el hospital, me dijo: ´¿Sabés una cosa?. Te voy a decir algo. En ese momento que fui a darte la bendición no podía decirte que le quedaban pocos minutos de vida a tu hija´. En él estuvo Dios, que hizo que el primero de enero de 2005 estuviera dándole la extremaunción a los siete chicos de Cromañón". 
"Él hizo que mi hija Gabriela, a las cinco de la tarde, estando estable en el Ramos Mejía, abriera sus ojos, llorara, agarrara mi mano fuerte, como diciéndome ´mami, vos estás bien´. Hizo que reviviera para que nos viera. Lo que él hizo fue un milagro. Estoy feliz de que sea nuestro Francisco número uno, por eso estoy muy contenta. Él estuvo a un año de la tragedia saludándome a mí", añadió.   

Dicen que el Papa sigue con la manía de escaparse y meterse entre la gente los invitamos a ver el siguiente video de Eco News:


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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
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