Papa Francisco:

Cuatro Años de Pontificado al servicio de Dios y de la Iglesia


El 13 de marzo de 2013, pasará a la historia como el día en el que el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio fue elegido Papa de la Iglesia Católica, adoptando el nombre de Francisco y siendo el primer Pontífice latinoamericano. Han pasado ya cuatro años desde aquel día en el que el mundo conoció la voz  del Santo Padre. 
A lo largo de esta jornada las Redes Sociales de Radio Vaticana se han llenado de mensajes de cariño y felicitaciones dirigidas al Papa desde varias partes del mundo. Nuestros seguidores destacan la importancia de la «Cultura del Encuentro» y del diálogo fraterno que propone constantemente el Obispo de Roma, como modelo de comunicación que permita a las sociedades «construir puentes entre ellas y nunca muros».



“Jesús viene siempre a nuestro encuentro y nos habla al corazón”.

El Papa visita una parroquia romana

“El rostro transfigurado de Jesús nos anime a seguir adelante en el camino de la vida y en el camino de vida cristiana, nos anime a pedir perdón por nuestros pecados y a no pecar tanto, pero sobre todo, nos anime a tener confianza en el Señor”, con estas palabras el Papa Francisco alentó a los fieles de la parroquia de Santa María Magdalena de Canossa, en el barrio Octavia de Roma, dónde este domingo, 12 de marzo, encontró a toda la comunidad parroquial, dialogó con los niños y jóvenes, rezó junto a los enfermos y ancianos, y presidió la celebración Eucarística.
Entre cantos y aclamaciones, y en medio de la alegría de los niños y jóvenes, el Obispo de Roma fue recibido en el Campo deportivo de la parroquia. Enseguida las preguntas de los jóvenes al Sucesor de Pedro sobre la persona de Jesús, si prefiere ser Papa o párroco, sobre los chismes y las malas palabras, sobre los momentos más bellos que ha pasado, sobre el uso de la tecnología para comunicar y el riesgo de caer en un diálogo virtual y líquido, sin diálogo y escucha concreta; finalmente, el agradecimiento a los catequistas por su trabajo y por el rol que desempeñan dentro de la vida parroquial; preguntas y respuestas que marcaron el primer momento de la visita.
Saludo a los padres de los niños bautizados en el último año
Luego, el Papa Francisco se trasladó al teatro de la parroquia para saludar a los padres de los niños que se bautizaron durante el último año. “Les gradezco mucho por estar aquí – afirmó el Pontífice – es cansado estar de pie, con los niños. ¡Muchas gracias! Les pido que oren por mí, lo necesito, y yo oraré por ustedes, para que estos niños crezcan bien y sean personas de bien. Gracias por dar la vida: ¡esto es grande! ¡Nos asemeja tanto a Dios, dar la vida, es esto lo que Él nos da!”.
Encuentro con los ancianos y enfermos
Enseguida, el conmovedor encuentro con los ancianos y enfermos de la parroquia, a quienes abraza y anima a llevar su enfermedad y a donarla como una semilla de vida para los demás. “Les agradezco por estar aquí. Les prometo de rezar por ustedes. Y quiero también decirles simplemente que la enfermedad es una cruz – ustedes lo saben – pero la cruz es una semilla de vida, y llevándola bien se puede dar mucha vida a tanta gente que nosotros no conocemos; y luego, en el Cielo, lo sabremos. Les agradezco por llevar su enfermedad así. Estoy cerca de ustedes y les pido también de orar por mí, que el Señor me de vida espiritual, que me haga bueno, que  haga de mí un buen sacerdote para el servicio de los demás. Me encomiendo a sus oraciones”.
Homilía: “Jesús se ha hecho pecado por nosotros”
Después de saludar a los colaboradores de la pastoral y haber confesado a algunos fieles, el Papa Francisco presidió la Santa Misa. Comentando el Evangelio que la liturgia presenta este II Domingo de Cuaresma, el Santo Padre señaló que, en dos momentos se hace referencia a la belleza de Jesús, de Jesús-Dios, de Jesús resplandeciente, de Jesús lleno de alegría y de vida. “Primero, en la visión: ‘Y se transfiguró’. Se transfigura delante de ellos, de los discípulos: y su rostro brilló como el sol y sus vestiduras se hicieron cándidas como la luz. Y Jesús se transforma, se transfigura. La segunda vez, mientras bajaban de la montaña, Jesús les ordenó de no hablar de esta visión antes que Él no haya resucitado de la muerte, es decir, en la resurrección Jesús tendrá – había tenido, todavía no había resucitado – el mismo rostro resplandeciente, brillante, ¡será así! Pero, ¿Qué cosa quería decir? Que entre esta transfiguración, muy bella, y aquella de la resurrección, existirá otro rostro de Jesús: existirá un rostro no tan bello; existirá un rostro feo, desfigurado, torturado, despreciado, ensangrentado por la corona de espinas”.
Debemos mirar la cruz, precisó el Papa, ahí está Jesús-Dios, el “Hijo amado”, el Hijo de Dios, Dios mismo, en el cual el Padre se complace. “Él se ha anonadado para salvarnos. Y podemos usar una palabra muy fuerte, muy fuerte, tal vez una de las palabras más fuertes del Nuevo Testamento, una palabra que usa San Pablo: se ha hecho pecado. El pecado es la cosa más fea; el pecado es la ofensa a Dios, una bofetada a Dios, es decir a Dios: Tú no me importas, yo prefiero esto. Y Jesús se ha hecho pecado, se ha anonadado, se ha abajado hasta ahí. Y para preparar a los discípulos a no escandalizarse de verlo así, en la cruz, ha hecho esta transfiguración”.
Nosotros, precisó el Pontífice, estamos acostumbrados a hablar del pecado cuando nos confesamos; pero también, nosotros estamos acostumbrados a hablar de los pecados de los demás. Es una cosa fea, dijo el Papa, en cambio, deberíamos mirar nuestros pecados y ver a Jesús, que se ha hecho pecado por nosotros. “Este es el camino hacia la Pascua, hacia la Resurrección: con la seguridad de esta transfiguración ir adelante; ver este rostro resplandeciente, muy bello que será el mismo en la Resurrección y el mismo que encontraremos en el Cielo, y también ver este otro rostro, que se ha hecho pecado, ha pagado así, por todos nosotros”.
Pensemos en esto, alentó el Papa Francisco, en este amor, y pensemos también en la belleza del rostro transfigurado de Jesús que encontraremos en el Cielo. “Y que esta contemplación de los dos rostros de Jesús – aquel transfigurado y aquel hecho pecado, hecho maldición – nos anime a seguir adelante en el camino de la vida, en el camino de la vida cristiana. Nos anime a pedir perdón por nuestros pecados y a no pecar tanto. Nos anime sobre todo a tener confianza, porque si Él se ha hecho pecado es porque ha tomado nuestros pecados. Y Él está dispuesto siempre a perdonarnos. Sólo debemos pedirlo”.
Saludos al final de la visita
“Muchas gracias por su calurosa acogida. Veo que son una comunidad vivaz, que se mueve, y esto me da gusto, agregó el Papa. Vayan adelante con alegría, siempre, sin desanimarse. Les pido de orar por mí: lo necesito, dijo, porque debo hacer bien el trabajo, no más o menos; y para hacerlo bien, es necesario sus oraciones”.

Ángelus del Papa:

El Señor nos indica hacia dónde lleva la cruz.
Al rezar el Ángelus del II Domingo de Cuaresma con los numerosos fieles y peregrinos que se dieron cita en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco se refirió a la Transfiguración de Jesús que presenta en esta ocasión el Evangelio. Y dijo que la “luminosidad” que caracteriza este evento extraordinario, simboliza su finalidad, a saber: “iluminar las mentes y los corazones de los discípulos, a fin de que puedan comprender claramente quién es su Maestro”.
Además, el Obispo de Roma afirmó que el Señor sabiendo que sería condenado a muerte, deseaba preparar a sus Apóstoles ante el escándalo tan grande para su fe que representaba la crucifixión, así como preanunciar su resurrección, manifestándose como el Mesías, el Hijo de Dios.
Y si bien esta revelación de Dios se produce de un modo diferente a las expectativas humanas, en el sentido de que Jesús se presenta como un siervo humilde y desarmado; un hombre pobre que no tiene donde posar la cabeza; el Papa Bergoglio recordó que, precisamente mediante este signo desconcertante de la cruz, Jesús llegará a su gloriosa resurrección.
También destacó que con su transfiguración, el Señor quiso mostrar su gloria, no para evitar a los Apóstoles que pasaran también ellos a través de la cruz, sino para indicar hacia dónde lleva la cruz. Porque como dijo el Obispo de Roma, “el que muere con Cristo, con Cristo resucitará. El que lucha junto a Él, con Él triunfará”. Y éste – añadió el Papa – es el mensaje de esperanza que contiene la cruz del Señor, con la que nos exhorta a la fortaleza en nuestra existencia.
Además, Francisco  recordó que “la Cruz cristiana no es un adorno de la casa ni un ornamento que ponerse, sino una llamada al amor con la que Jesús se ha sacrificado para salvar a la humanidad del mal y del pecado”. De ahí que el Santo Padre haya invitado a contemplar en el tiempo de Cuaresma la imagen del crucificado que es símbolo de la fe cristiana y pidió que la Cruz marque las etapas del itinerario cuaresmal para comprender cada vez más la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado.
Por último, el Papa exhortó a pedir a la Virgen Santa, que supo contemplar la gloria de Jesús escondida en su humanidad, que nos ayude a estar con Él en la oración silenciosa, y a dejarnos iluminar por su presencia.
Queridos hermanos y hermanas. ¡buenos días!
El Evangelio de este segundo domingo de Cuaresma nos presenta el relato de la Transfiguración de Jesús (Cfr. Mt 17, 1-9). Llevados aparte a tres de los Apóstoles, Pedro, Santiago y Juan, Él subió con ellos a un monte elevado, y allí se produjo este fenómeno peculiar: el rostro de Jesús “resplandeció como el sol y sus vestiduras se volvieron blancas como la luz” (v. 2). De este modo el Señor hizo resplandecer en su misma persona aquella gloria divina que se podía entender con la fe en su predicación y en sus gestos milagrosos. Y a la transfiguración se acompaña, en el monte, la aparición de Moisés y Elías, “que hablaban con Él” (v. 3).
La “luminosidad” que caracteriza este evento extraordinario simboliza su finalidad: iluminar las mentes y los corazones de los discípulos, a fin de que puedan comprender claramente quién es su Maestro. Es un destello de luz que se abre improvisamente sobre el misterio de Jesús e ilumina toda su persona y toda su vicisitud.
Ya decididamente encaminado hacia Jerusalén, donde deberá padecer la condena a muerte por crucifixión, Jesús quiere preparar a los suyos a este escándalo – el escándalo de la cruz –  a este escándalo demasiado fuerte para su fe y, al mismo tiempo, preanunciar su resurrección, manifestándose como el Mesías, el Hijo de Dios.
Y Jesús los prepara para aquel momento triste y de tanto dolor. En efecto, Jesús se estaba demostrando un Mesías diverso con respecto a las expectativas, a lo que ellos se imaginaban sobre el Mesías, a cómo debería ser el Mesías, un Mesías diferente con respecto a las expectativas: no un rey poderoso y glorioso, sino un siervo humilde y desarmado; no un señor de gran riqueza, signo de bendición, sino un hombre pobre que no tiene donde posar la cabeza; no un patriarca con descendencia numerosa, sino un célibe sin casa y sin nido. Es verdaderamente una revelación de Dios invertida y el signo más desconcertante de este escandaloso cambio es la cruz. Pero precisamente a través de la cruz Jesús llegará a la gloriosa resurrección, que será definitiva, no como esta transfiguración que duró un momento, un instante.
Jesús transfigurado en el monte Tabor ha querido mostrar a sus discípulos su gloria, no para evitarles que pasen a través de la cruz, sino para indicar hacia dónde lleva la cruz. El que muere con Cristo, con Cristo resucitará. Y la cruz es la puerta de la resurrección. El que lucha junto a Él, con Él triunfará. Éste es el mensaje de esperanza que contiene la cruz de Jesús, exhortando a la fortaleza en nuestra existencia. La Cruz cristiana no es un adorno de la casa o un ornamento que ponerse, sino que la cruz cristiana es  una llamada al amor con la que Jesús se ha sacrificado para salvar a la humanidad del mal y del pecado.
En este tiempo de Cuaresma, contemplamos con devoción la imagen del crucificado, Jesús en la cruz: es el símbolo de la fe cristiana, es el emblema de Jesús, muerto y resucitado por nosotros. Hagamos de modo que la Cruz marque las etapas de nuestro itinerario cuaresmal para comprender cada vez más la gravedad del pecado y el valor del sacrificio con el cual el Redentor nos ha salvado, a todos nosotros.
La Virgen Santa ha sabido contemplar la gloria de Jesús escondida en su humanidad. Que Ella nos ayude a estar con Él en la oración silenciosa, y a dejarnos iluminar por su presencia, para llevar en el corazón, a través de las noches más oscuras, un reflejo de su gloria.

Dolor y cercanía del Papa

Por el incendio de la casa Refugio Virgen de la Asunción.
Tras rezar la oración mariana del Ángelus, el domingo 12 de marzo, segundo domingo de Cuaresma, el Santo Padre Francisco expresó su dolor y cercanía con el pueblo de Guatemala tras el incendio desencadenado en la casa hogar Refugio Virgen de la Asunción, el miércoles 8 de marzo, que se cobró la vida de decenas de personas, la mayoría menores de edad que vivían en estas instalaciones y dejó numerosos heridos graves.
Ante este trágico incidente el Obispo de Roma aseguró sus oraciones y pidió asimismo rezar por todas las chicas y chicos víctimas de violencia, maltrato, explotación y de guerras. «Esta es una plaga», dijo el Pontífice, «esto es un grito escondido que debe ser escuchado por todos nosotros y que no podemos continuar fingiendo que no vemos y no escuchamos».
A continuación, el Sucesor de Pedro saludó a las familias, grupos parroquiales y peregrinos procedentes de varias zonas de Italia y de otras partes del mundo, reunidos en la Plaza de San Pedro para escuchar la habitual reflexión del Evangelio dominical y recibir la Bendición Apostólica. En esta jornada soleada, Francisco dirigió unas palabras especiales a los peregrinos llegados de Alemania y el Líbano, así como a un grupo de maratonistas de Portugal.
En esta ocasión, la Plaza de San Pedró contó también con la presencia de varios grupos de jóvenes, a quienes el Papa saludó con particular alegría: los chicos del municipio italiano de Lodi que se preparan para la Profesión de Fe, los estudiantes de Dalmine y Busto Arsizio, y el coro juvenil “Gota tras gota” dela localidad de Bérgamo. 
Queridos hermanos y hermanas,
Expreso mi cercanía al pueblo de Guatemala que vive el luto por el grave y triste incendio desencadenado en el interior de la casa Refugio Virgen de la Asunción, causando víctimas y heridas en las chicas que vivían allí. Que el Señor reciba sus almas, cure a los heridos, consuele a sus familias doloridas y a toda la nación. También rezo, y les pido que recen conmigo, por todas las chicas y chicos víctimas de violencia, maltrato, explotación y de las guerras. Esta es una plaga, esto es un grito escondido que debe ser escuchado por todos nosotros y que no podemos continuar fingiendo que no vemos y no escuchamos.
Dirijo un cordial saludo a todos ustedes aquí presentes, fieles de Roma y de tantas partes del mundo. Saludo a los peregrinos de Friburgo y Mannheim, en Alemania, así como a los del Líbano y a los maratonistas de Portugal.
Saludo a los grupos parroquiales provenientes de Gioiosa Ionica y Pachino, y a los chicos de Lodi que se preparan para la Profesión de Fe, los estudiantes de Dalmine y Busto Arsizio. Es verdad eso que ustedes dicen: no a la Cultura del Descarte, ¡bien!... y el coro juvenil “Gota tras gota” de Bérgamo.
Les deseo a todos un buen domingo. Por favor  no se olviden de rezar por mí. ¡Buen almuerzo! y ¡Hasta la vista!

Diálogo y escucha para construir un mundo mejor.

Aliento del Papa a voluntarios del Teléfono Amigo de Italia
Con el diálogo y la escucha en la familia, en el trabajo y en la política aprendemos que el otro es un don de Dios, que nos interpela en los más necesitados y nos impulsa a derribar muros y crear puentes.



Al recibir a los miembros de la organización de voluntariado telefónico al servicio de la escucha y del diálogo – Teléfono Amigo - que en Italia cumple 50 años, el Papa Francisco reiteró la importancia de acompañar a las personas que se sienten solas ante las dificultades y la indiferencia en nuestro mundo de hoy:


«Se trata de un servicio importante, en especial en el actual contexto social, marcado por múltiples malestares, originados a menudo en el aislamiento y la falta de diálogo. Las grandes ciudades superpobladas son emblema de un género de vida poco humano al que los individuos se están acostumbrando: indiferencia difusa, comunicación cada vez más virtual y menos personal, carencia de valores firmes sobre los cuales fundar la existencia, cultura del tener y aparentar. En este contexto, es indispensable favorecer el diálogo y la escucha».

El Obispo de Roma hizo hincapié en la necesidad de impulsar el diálogo expresión de la caridad al servicio del bien común:

«A través del diálogo podemos aprender a ver que el otro no es una amenaza, sino un don de Dios, que nos interpela y pide ser reconocido. Dialogar ayuda a las personas a humanizar las relaciones y a superar las incomprensiones.

¡Si hubiera más diálogo - diálogo verdadero - en las familias, en los ambientes de trabajo, en la política, se solucionarían más fácilmente muchas cuestiones!

Si no hay diálogo aumentan los problemas, los malentendidos, las divisiones».

El diálogo requiere capacidad de escucha, señaló también el Papa, destacando que el que sabe escuchar, escucha a Dios y a los hermanos necesitados, crea puentes de comunicación:

«La actitud de la escucha, de la que Dios es modelo, nos impulsa a derribar los muros de las incomprensiones, a crear puentes de comunicación, superando el aislamiento y la cerrazón en nuestro mundo pequeño».

Con su aprecio por el voluntariado del diálogo y la escucha, ésta fue la exhortación del Santo Padre para construir un mundo mejor:

«Queridos amigos, a través del diálogo y de la escucha podemos ayudar a construir un mundo mejor, haciendo que sea lugar de acogida y respeto, contrarrestando así las divisiones y los conflictos. Los aliento a proseguir con entusiasmo renovado su valioso servicio a la sociedad, para que nadie quede aislado, para que no se quiebren los lazos del diálogo y para que nunca falte la escucha, que es la manifestación más simple de la caridad hacia los hermanos.

Al tiempo que cuento con sus oraciones, los encomiendo a la protección de la Virgen María, Mujer del silencio y de la escucha, y los bendigo de corazón a ustedes, a sus colaboradores y a todos los que ‘encuentran’ telefónicamente en su trabajo de cada día».

Viajes del Papa Francisco


Visitará Colombia del 6 al 11 de septiembre de 2017.

“Acogiendo la invitación del Presidente de la República y de los Obispos colombianos, Su Santidad el Papa Francisco efectuará un Viaje Apostólico a Colombia, del 6 al 11 de septiembre de 2017, visitando las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Medellín y Cartagena”, lo dio a conocer en un comunicado la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El programa del viaje será publicado próximamente.

Contemporáneamente, al anuncio de la Visita Apostólica del Papa Francisco a Colombia, se ha realizado en Bogotá una rueda de prensa para la presentación del Viaje pontificio, en la que participaron el Nuncio Apostólico en ese país, Mons. Ettore Balestero, el Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el Presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, Mons. Luis Augusto Castro Quiroga y el Arzobispo de Bogotá, el Cardenal Rubén Salazar. Durante la rueda de prensa fue presentado el logo y el lema que acompañarán la Visita del Pontífice: “Demos el primer paso”. En el comunicado, se subraya que esta Visita es una invitación a todos los colombianos a dar el primer paso para construir la paz con la ayuda del Papa Francisco “misionero de reconciliación”.


“Demos el primer paso”. Visita Apostólica del Papa Francisco a Colombia 2017.

Racional del concepto

Colombia ha vivido el conflicto armado más largo de América Latina. Los más de 50 años de violencia, han dejado una herida muy profunda en el corazón de una sociedad que anhela reconstruirse sanando las heridas que la volvieron ajena al dolor, indiferente ante la violencia y distante ante las lágrimas. Los colombianos aprendimos a convivir con la violencia. Durante mucho tiempo la aceptamos y la justificamos. El dolor se hizo parte de nuestra historia y permitió que esta permeara el corazón de millones de ciudadanos. Esta, es una historia de violencia que deja una lesión profunda y que hizo que muchos perdiéramos los lazos que nos unían como Colombianos. Nos separarnos como nación, nos dedicamos a sentarnos en diferentes orillas, nos olvidamos del dialogo y la escucha al prójimo. Nos vestimos de colores, rótulos y marcas que nos hicieron enemigos y sembraron en lo más profundo de nuestro ser el sentimiento de desesperanza alimentado por huellas de dolor y odio. Sentimientos, que nos llevaron a irrespetar la dignidad humana, el valor de la vida y la confianza como Colombianos. Esta guerra nos robó la posibilidad de soñar con un país diferente, un país en Paz.

Sin embargo, nos dimos cuenta que 50 años de guerra no fueron nuestro mayor problema ni lo único que nos define. El problema si fueron los 50 años de razones que borraron de nuestros corazones los valores de la Paz y unión. Optamos en nuestra vida cotidiana por la violencia como una forma de vida; una forma de relacionarnos con nuestras familias, nuestros amigos, nuestros vecinos y nosotros mismos. Le dejamos la tarea de construir un país en Paz a otros y no entendimos que la construcción de la Paz siempre estuvo en nuestras manos. La Paz se construye en los micro espacios, en las mesas a la hora de compartir un alimento, en las esquinas de los barrios, en la manera como dialogamos con nuestro prójimo, como cuidamos de nuestros hijos y como respetamos a nuestros padres. Hoy como lo señala el Santo Padre, “perdimos el encanto de soñar juntos, de caminar juntos, hoy debemos encontrarnos y atrevernos a soñar. Sin importar cuales hayan sido las caídas nunca debemos perder el encanto de soñar con un camino diferente.”

Es por esto, que la visita del Papa Francisco a Colombia es un momento de gracia y alegría para soñar con la posibilidad de transformar nuestro país y dar el primer paso. El Santo Padre, es un misionero para la reconciliación. Su presencia nos ayudará a descubrir que sí es posible volver a unirnos como nación para así aprender a mirarnos de nuevo con ojos de esperanza y misericordia. Nosotros debemos ser los artesanos de nuestra Paz, como Jesús nos enseñó. Por esto, como iglesia, tenemos la responsabilidad de ser misioneros de Paz y encuentro, para enseñarle a un país a descubrirse con acciones de Paz en su corazón. Este sueño requiere del esfuerzo de todos y se construye todos los días. Para esto es necesario que demos un primer paso, que nos permita volver a acercarnos a Jesús, volver a encontrarnos con el amor de nuestras familias, desarmar las palabras con nuestro prójimo y tener compasión con quienes han sufrido.

La venida del Santo Padre a Colombia es una invitación a que como Colombianos nos veamos a nosotros mismos de una manera esperanzadora y que podamos dar un primer paso para: RECONOCER el sufrimiento de otros, PERDONAR a quienes nos han herido, Volvernos a ENCONTRAR como Colombianos, ENTENDER el dolor de los que han sufrido, SANAR nuestro corazón, DESCUBRIR el país que se esconde detrás de las montañas, CONSTRUIR, el país que siempre hemos soñado. Un país en Paz. Es una invitación del Papa Francisco para que como iglesia salgamos a la calle para estar al lado de los Colombianos en la construcción de la Paz. ´Quiero que la iglesia salga a la calle, la paz se construye caminando´.

Un visita que se representa con la imagen del Santo Padre caminando, para construir un símbolo de acción, de dar el paso y comenzar a construir y soñar; porque todo cambio comienza con la conversión del corazón (individuo), todo cambio necesita un momento para volver a encontrarnos (colectivo), es un momento en nuestra historia para descubrirnos como país, elemento que se refleja en la figura precolombina Colombiana. Es por esto que hoy debemos sembrar esperanza en nuestros corazones, bondad en nuestros actos, paz en nuestras palabras y amor en nuestro país. Para que de esta forma la venida del Santo Padre sea un punto de partida para comenzar algo nuevo. “La riqueza parte del corazón de cada uno en las acciones de cada día”. Con mis manos que siembran, con mi corazón que entiende, con mi mente que sueña puedo cosechar un mejor futuro y unirnos a través de una palabra en el espíritu que será aliento de vida, para afrontar los desafíos que nos aquejan en esta nueva etapa en la que nos encontramos.

“La principal amenaza es pensar que la paz se encuentra en las acciones de otros”.

Papa Francisco.

EN ESPAÑA QUIEREN CENSURAR LA SANTA MISA


Quieren acabar con las Misas en Televisión Española

Podemos quiere eliminar las misas católicas de la parrilla de Televisión Española. Pablo Iglesias argumenta que los medios de comunicación públicos no son un espacio «para que se lleven a cabo ritos religiosos de cualquier tipo» porque España es un país aconfesional.
Podemos es un partido político español de izquierdas, fundado en enero de 2014 y liderado por Pablo Iglesias Turrión.
(El Confidencial) En una proposición no de ley (PNL), presentada en el Congreso de los Diputados, el grupo parlamentario de Unidos Podemos remarca que «en España conviven personas de muchas ideologías y de distintas creencias religiosas: católicas, islamistas, evangelistas, ortodoxas, ateas, agnósticas o judías». Según el escrito, «ante la imposibilidad de dar cabida a todos y cada uno de los sistemas ideológicos y conjunto de creencias, y para que ninguna persona pueda sentirse discriminada, la actitud más sensata de una televisión pública es la de absoluta neutralidad en materia de ideologías, religión o creencias». Es por ello que piden el «cese» de las «emisiones de misas que semanalmente se programan» en la parrilla de La 2 de TVE.

Unidos Podemos pide a TVE que sea respetuosa con todas las creencias e ideologías de la ciudadanía, de modo que no privilegie únicamente a una parte de la sociedad. Desde Ciudadanos se muestran abiertos a «debatir lo que se retransmite en la cadena pública» y coinciden con Unidos Podemos al señalar que «España es un estado aconfesional».

La misa católica que cada domingo ofrece La 2 es todo un éxito de audiencia. Si el concurso 'Saber y ganar', de Jordi Hurtado, es el talismán de la cadena de lunes a viernes, la 'Santa Misa' lo es del fin de semana. Cada domingo, este tipo de retransmisiones reportan a la cadena las cuotas de pantalla más altas de su parrilla. En lo que llevamos de temporada, del 1 de septiembre al 9 de marzo, la misa promedia un estupendo 6,6% con 327.000 espectadores. En estos primeros 6 meses de la temporada La 2 acumula un 2,6%, de modo que la 'Santa Misa' se coloca 4 puntos por encima de la media del canal.
La PNL coincide con el récord de la misa

Unidos Podemos presentó la PNL el pasado 20 de febrero y casualmente la 'Santa Misa' alcanzó entonces sus mejores datos de audiencia, según los datos de la consultora Dos30'. Ese mes las retransmisiones religiosas alcanzaron un destacado 7,1% tras seducir a 366.000 espectadores. Con respecto a enero la subida fue de 9 décimas y 60.000 nuevos fieles. En marzo, con tan solo una emisión (*), la cifra se mantiene en un 7% (340.000). Ese resultado supone una mejora del 161,2% sobre la media del canal.



Como puede apreciarse en el gráfico superior, la 'Santa Misa' se queda en algunos meses cerca de triplicar la media mensual del canal. Estos datos explicarían también los motivos por los que TVE se ha mostrado siempre reacia a prescindir de este tipo de actos religiosos. Desde hace años, el concurso 'Saber y ganar', la 'Santa Misa' y los 'Documentales' de La 2 se han convertido en los espacios con mayor 'share' del canal.
Mujeres jubiladas, las más fieles

¿Cuál es el perfil del espectador que cada semana conecta con La 2 para seguir la misa? Según los datos de Dos30', la 'Santa Misa' cuenta con uno de los públicos más envejecidos de la televisión. Prácticamente la totalidad de sus espectadores se concentra en el grupo de «+65 (años)»; es decir, su público objetivo lo conforman sobre todo personas jubiladas, con un 21,7%. Si nos fijamos en el siguiente grupo de edad (de 45 a 64 años), la cifra de espectadores se reduce drásticamente hasta el 2,6%. La 'Santa Misa', por tanto, carece de interés para el resto de la ciudadanía, de hecho, ningún otro grupo alcanza el 1%.




Los más y menos devotos

El análisis por comunidades autónomas (CCAA) nos deja algunas curiosas conclusiones. La primera de todas ellas se refiere a la gran diferencia que existe entre Castilla y León y Baleares, las comunidades con mayor y menor seguimiento, respectivamente. En las Islas el interés por la misa católica es prácticamente nulo en lo que llevamos de temporada (1,9%), mientras que en CYL el seguimiento por esta retransmisión llega a rozar el 17%. Los castellanoleoneses son los únicos espectadores que conectan masivamente con esta oferta dominical de La 2. Ninguna otra CCAA supera la barrera del 10%. Cabe recordar que el grupo denominado como 'resto' incluye la suma de varias regiones sin audiencias desglosadas.


Asturias (5,6%), Madrid (5,4%), Aragón (4,8%), Cataluña (3,1%) y las Islas Baleares (1,9%) son las comunidades en las que la 'Santa Misa' se sitúa por debajo del 6% de media. Curiosamente en estas regiones el número de votantes de Unidos Podemos resulta bastante más alto en comparación con otras. En el Principado de Asturias, por ejemplo, el porcentaje de votos alcanzado por la formación morada en las últimas elecciones generales (26-J) fue del 23,78%; en Madrid del 21,23%; en Aragón del 19,68%; en Cataluña (En Comú) del 24,51%; y en Baleares (UP Més) del 25,38%.

FUENTE: Info Católica 

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MIRAME MADRE CELESTIAL

María Madre de Gracia

María Madre de Gracia y de la Misericordia, te pedimos que presurosa intersedas ante Nuestro Señor Jesucristo, para que convierta nuestros corazones, procurando ser más fieles cada día a Dios Padre.
Dignate... Madre Nuestra, a asistirno a cada momento, para ser más parecidos a Nuestro Señor Jesucristo, y así, lograr la santificación, para que al llegar a la muerte, podamos correr presurosos a los brazos de Nuestro Padre Celestial.
Señora de los cielos, no nos quites tus ojos maternales, no vuelvas tu rostro a estos... tus débiles hijos, que no dudan en ofender a Nuestro Señor Jesucristo.
Intercede Madre de los Cristianos, para que el Rey de Reyes y Señor de Señores, envie al Espíritu Santo... Divino Paráclito, y encienda nuestros Corazones con su Fuego, para que se consuman de Amor por tu Hijo, quien no dudó en dar su vida por nosotros.
Enciende Señor nuestros Corazones que se han congelado y endurecido por el pecado. ¡Quema Señor!... ¡Quema mi corazón para que se purifique!, para que se consuma mi vida de Amor por vos, como una braza se consume por el fuego. Que mi alma arda por tu fuego Santo y sea limpiada, para que quede blanca como la nieve.
Madre Mía... a tí acudo con este deseo ferviente, a tí clamo presuroso por una conversión profunda, por una unión más sólida con la Santa Iglesia, que es la unión con el Tres Veces Santo... con el León de Judá.
Mamá... Mamá del Cielo... acompañanos en este caminar para que seas tú nuestra dulce Guía.
////////////////////////////////////////AMÉN.